Sindicales

3/7/2003

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Un espanto de “desencuentro”

Dijimos (PO, 19/6) del Encuentro Nacional paralelo y divisionista convocado por el Mst, la Ftc del Mas y el Pts: que “No los une ningún acuerdo político sino el propósito de destruir la Asamblea Nacional de Trabajadores (ANT)”. Tal cual, porque no llegó a pasar del acto de apertura. Cuando debía iniciar sus sesiones, el Mst se retiró, en medio de algunas escenas de pugilato con trabajadores de Brukman y militantes del Pts y la Ftc. También se fue Convergencia Socialista.


La Ftc y el Pts – después de cabildeos – decidieron seguir adelante con el autoproclamado “faro” del clasismo, pero no tomaron ningún tipo de resolución de trascendencia; tampoco lo permitía la raquítica representación. Supermercados Tigre, que fuera el anfitrión de un anterior Encuentro paralelo, ahora será sede de la Asamblea Regional de Trabajadores, en Rosario. Tampoco estuvieron Grissinópoli, ni Clínica Junín, ni otras empresas ocupadas que habían adherido anteriormente y que ahora han aprendido que defender a Brukman no es ser furgón de cola de sectas inescrupulosas.


Hablan los protagonistas (a confesión de parte…)


“Lamentablemente… debimos retirarnos del encuentro, deslindando nuestra responsabilidad por la forma en que un sector político de los convocantes, liderado por el Pts, transformó el mismo en un acto populista de aprobación de su propia gestión política en las fábricas ocupadas, utilizando para ello las necesidades y demandas de sus trabajadores, y muy particularmente de los trabajadores de Brukman y Zanón” (Convergencia Socialista, 29/6). Se trató de un “bochornoso enfrentamiento polémico por las credenciales”, donde el Pts actuó de una manera “mentirosa, burocrática y finalmente, perjudicial para los trabajadores de Brukman… utilizando sus perentorias necesidades para sostener el ‘corralito’ partidario alentando demagógicamente una resistencia aislada del resto de la clase obrera” (ídem).


El Mst (Alternativa Socialista, Nº 354), dice que “se frustró el Encuentro”; que “el Pts que había tenido una escasa presencia en el acto de apertura… montó una provocación para dilatar el comienzo del trabajo en comisiones y que no se realizaran los debates… Intentó acreditar como delegados de un encuentro de trabajadores a decenas de estudiantes que en el mejor de los casos se representaban a sí mismos…”. Según el Mst: “El Ftc, que a diferencia del Pts había sido parte activa de la preparación del encuentro y con quienes se había acordado el criterio de acreditación de los delegados… después de varias horas de debate decidió ceder a las presiones del Pts y al criterio antidemocrático y estudiantil de este pequeño grupo que sólo buscaba charquificar el encuentro. Frente a esto, los compañeros de la corriente sindical del Mst y los del Teresa Vive, aunque eran una mayoría abrumadora y podrían haber impuesto sus posiciones, decidieron retirarse”.


Para el Pts (La Verdad Obrera, 27/6), “lamentablemente la delegación de 350 compañeros del Mst se retiró del Encuentro… La excusa fue que no se les permitió ‘acreditar’ 800 delegados cuando ni siquiera estaban presentes la mitad de ellos”.


En definitiva, todos los participantes coinciden: un verdadero bochorno que demostró de-fi-ni-ti-va-men-te que estas sectas oportunistas y divisionistas son incapaces de defender a Brukman.