06/08/1997 | 551

“Un mandato pendiente del corte de ruta”

Juan Nievas, dirigente de la Unión de Trabajadores Desocupados de General Mosconi y destacado dirigente de la pueblada

PO: ¿Cuál es tu balance de la situación, a casi tres meses del corte?


JN: El acuerdo original eran 4.000 puestos del ‘Plan Trabajar’ y 1.000 subsidios por 6 meses para ancianos y discapacitados; luego, un sector de piqueteros acordó que sean 500 planes ‘Trabajar’ sin subsidios. Hoy, los viejitos se quejan por haber quedado afuera.


Romero dice que entregó 4.800 puestos y que en Mosconi serían 1.600. Sin embargo, acaba de anunciarse que 400 compañeros que están trabajando no figuran en las liquidaciones, lo que da la idea de que hay drenaje de fondos que deberían ir al pago de salarios.


En las Pymes de ex trabajadores de YPF no hay trabajo, porque las privadas no les dan. De los 5 millones en créditos prometidos, no llegó un peso. Muchas empresas trabajan a pérdida y las multinacionales dejan el trabajo a las compañías de servicios que ellas manejan.


Los planes son insuficientes; por ejemplo, en Pocitos se le dio al intendente un paquete de 240 puestos para que reparta entre sus punteros, y a la Comisión de Vecinos sólo 60 (el cálculo es que allí hacen falta por lo menos 1.000 puestos); se tuvo que hacer una Olla Popular para que aparezcan más puestos. Lo mismo pasa en Aguaray, donde el intendente Gil Tobares impulsó el enfrentamiento entre los que no han entrado en el plan y los que están adentro.


PO: ¿Qué pasos habría que dar para reconstruir el movimiento?


JN: Hay que llamar a todos los compañeros para poner en pie un movimiento de desocupados, trabajadores y piqueteros, para enfrentar al gobierno y obligarlo a cumplir los acuerdos.


No hay que confiar en aquellos falsos representantes del pueblo (a los que la Asamblea Popular les pidió la renuncia).


Deberíamos luchar para tener constituyentes de un Frente de los Trabajadores, que impongan el derecho del pueblo a revocar el mandato de los ‘representantes’ en Asamblea Popular. Este es un mandato pendiente del corte de ruta. Hasta ahora sólo se ve cómo los ‘representantes’ vienen siendo mandados por la camarilla empresaria que gobierna.


PO: ¿Qué papel deberá jugar el FT en el proceso que se viene?


JN: El gobierno busca acallar las expresiones independientes y de lucha, por eso promueve una ley contravencional que nos coloca en una especie de Estado de Sitio.


No nos limitarán con amenazas y regimentación; actuaremos con unidad, organización y un programa.


Lucharemos por la reestatización bajo control obrero del petróleo; contra los que han globalizado la pobreza, debemos unirnos por la causa común de los trabajadores.


PO: ¿Qué balance tenés de la Alianza Salteña entre el Frepaso, la UCR y los Renovadores del capitán Ulloa?


JN: Primero que nada, hay incoherencia. No hay alternativa, hay alternancia. Son más de lo mismo. Son los del Pacto de Olivos, sumados a los Renovadores que dejaron a la provincia en bancarrota, no dan (ni dieron) salida a los trabajadores. Como militante del Frente Grande no puedo estar allí, con los corruptos, con los traidores; al contrario, buscamos la unidad con los luchadores.


La Alianza Salteña es, además, un acuerdo de cúpulas entre el Chacho Alvarez y Gómez Diez (diputado nacional del partido de Ulloa), hecho en Buenos Aires. Ya pasamos por una Alianza electoralista que no fue ningún paso adelante, como el Freciso en el 95. La alternativa es el Frente de los Trabajadores.


PO: La jerarquía de la Iglesia ha ‘sugerido’ la formación de partidos municipales, ¿cómo ves esto?


JN: No estoy de acuerdo. Hay que basarse en un programa nacional contra el desempleo, la reforma educativa y la destrucción de la salud pública. Los partidos comunales juegan un rol de apoyo indirecto a Romero y Cía.


Tartagal, 25/7