01/12/1994 | 433

Un triunfo histórico y sus consecuencias políticas

La ocupación de la mina y el alzamiento de todo el pueblo de Río Turbio han triunfado contra Menem y contra el propio gobernador Kirchner.


Se ha obtenido un aumento de entre el 30 y el 60% según las categorías (ver detalle). Se ha logrado el pago de deudas atrasadas. No hay represalias, ni descuentos de los días de paro y el pueblo entero de Río Turbio se movilizó para festejar este primer gran triunfo arrancado después de muchos años de derrotas y de un desangre de la población.


A partir de la próxima semana se comenzarán a reunir las paritarias (para los trabajadores, con vistas a discutir el resto del aumento salarial solicitado; para la empresa, para avanzar en un plan de ajuste y reducción de conquistas del convenio). Esta contradicción es explosiva y no va a tardar en manifestarse con claridad.


El triunfo sacudió muchas estructuras, la conmoción creada por la ocupación no sólo rompió la “cadena de mandos” (al decir de la empresa), sino que fue como un terremoto político. Los docentes de Río Turbio rompieron con su presentismo para sumarse a la huelga y jugar un papel destacado en la organización de la solidaridad y el aprovisionamiento.  Los estudiantes del secundario 4 fueron la sal de todas las movilizaciones, poniendo fuerza y alegría en todas las asambleas.


Las mujeres de los mineros, se fueron transformando en militantes activas del conflicto, y un sector radicalizado de ellas fue el vocero más firme de los mineros en lucha.


En la usina de YCRT los obreros (afiliados a Luz y Fuerza, patronal del Turbio), quisieron apoyar la ocupación pero cuando el dirigente de la seccional, Abán, se opuso, una asamblea lo destituyó y nombró a una Comisión Provisoria con mandato de apoyar la lucha hasta el final y convocar a elecciones de su gremio en breve plazo.


Una lucha dura


Luego de la ocupación, una asamblea decide el “paro cívico” a partir del jueves y los intendentes invitan a su personal a adherirse. En ese momento, Kirchner negocia en Baires el pago de deudas atrasadas y puntos menores para tratar de lograr el levantamiento de la medida y fracasa rotundamente. El dinero enviado no es cobrado por el 90% de los trabajadores, que interpretan la actitud como un intento de dividir la lucha.


El sábado, ante lo irrisorio de las propuestas patronales, un grupo de mineros sale del socavón y trae mandato de romper ese diálogo y arengan a sus compañeros levantando los ánimos de todos.


En ese momento, Kirchner comienza a atacar la huelga y “levanta en peso” a los intendentes con la complicidad de los dirigentes del SOEM. Kirchner arma la provocación de las “banderas chilenas” como un eje de confusión y de preparación para golpear la huelga. Cuando el intendente Osuna intenta elogiar a Kirchner en una asamblea, recibe silbidos de advertencia y comienza a jugar un papel cada vez más diluido.


En Río Gallegos se comienzan a gestar acciones de solidaridad, hay reuniones, se prepara una movilización y el ambiente es de una grave crisis política para el gobierno, que es visualizado como responsable de la privatización y de sus consecuencias, por lo tanto culpable más o menos directo de los padecimientos de los mineros y el drama de la comunidad.


Los  mineros “encierran’ al gobernador


El obispo decide viajar a Río Turbio a solicitud de los mineros y entra al socavón. A su regreso se compromete a mediar. Kirchner  lo visita y decide ir de incógnito por la noche a Río Turbio. La sorpresa le sale mal. Los mineros no lo reciben de madrugada y  cuando el gobierno sale de la mina es esperado en la bocamina por una multitud que lo acompaña a paso de hombre hasta el palomar de Mina 3, donde se va a realizar una asamblea. El nerviosismo del gobernador, virtualmente encerrado su colectivo a paso de hombre en la dirección que quieren los mineros, es una de las imágenes inolvidables de esta huelga. Al llegar al palomar hace un discurso donde se trata de colocar como gestor de una solución, pero la hostilidad de la multitud es manifiesta y nadie aplaude sus palabras. Luego hablan Urzagasti y Ricardo Bordón, este último alude a la miseria que no sólo padecen los mineros sino los empleados municipales allí presentes, y los docentes y los empleados públicos y arranca una ovación. Todos los oradores son aplaudidos a rabiar menos el gobernador. El diario de Gallegos dirá: “El pueblo recibió al gobernador con respeto”, considerando casi un triunfo que no lo sacaran a las puteadas.


En estas condiciones, Kirchner visualiza claramente como una realidad la advertencia del FUT que decía: “Los socavones del Turbio pueden ser la tumba política del gobernador” y está decidido a desmovilizar a toda costa, pero como  no puede derrotar al movimiento se coloca como mediador.


Para  Kirchner, el triunfo salarial de los mineros es una derrota porque implica poner al rojo vivo el tema salarial de los empleados públicos. Pero dadas las circunstancias, era el “mal menor”.


Conclusiones


Una vez firmado el acuerdo, en una conferencia de prensa de  Kirchner, De Gennaro y Rivolta (otro dirigente de ATE),  Kirchner hace el elogio de la actitud “madura” de la dirigencia de ATE. De Gennaro, a su turno, ratifica las declaraciones de Kirchner, un verdadero idilio que marca por sí mismo la sumisión política del degennarismo, que ha blanqueado al archienemigo de los trabajadores de Santa Cruz, el gobernador  Kirchner.


En lugar de plantear el triunfo de Río Turbio como un eje de reagrupamiento de los trabajadores de Santa Cruz para generalizar la lucha salarial y derrotar al gobierno, se apresuran a establecer un acuerdo que ponga límites precisos a la victoria indiscutida de los mineros. Y esta encerrona se arma en el mismo momento en que miles de trabajadores y el pueblo entero de Río Turbio todavía festejan el triunfo obtenido.


Los militantes y simpatizantes del FUT han participado activamente de esta lucha histórica dentro y fuera de la mina, además de organizar actividades de solidaridad en Río Gallegos y Caleta Olivia. La orientación que impulsamos fue la extensión del reclamo salarial a todos los gremios de la provincia, como un reaseguro para impedir que pudieran aislar a los mineros si el conflicto se extendía.


El gobierno acusó el golpe recibido en Río Turbio, a tal punto que hoy lunes 28 acaba de anunciar el pago del doble aguinaldo, el aumento de las asignaciones familiares, el pago de un premio anual y la generalización del presentismo a toda la administración pública, además de una suma fija de 120 pesos a los jubilados a partir de febrero. Todas estas medidas son la negación de un aumento salarial, pero en el aspecto que puedan tener de concesión a los trabajadores, son el resultado directo de la rebelión popular de Río Turbio.


Entramos de lleno en un terreno de maniobras políticas con vistas a las elecciones de mayo, y es imprescindible clarificar la posición de los trabajadores: el FUT llama a todos los dirigentes y activistas de la lucha a asumir la tarea de conformación de un gran Frente de Trabajadores, que levante todas las reivindicaciones y enfrente al gobierno patronal en la lucha y también en las elecciones de mayo próximo. La clase obrera ha pasado a ser el gran protagonista en Santa Cruz, y necesita de una herramienta política independiente, que es responsabilidad de todo el activismo construir. El FUT es parte de este proceso de organización política consciente de los trabajadores.

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