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2 de agosto de 2019

Bullrich culpa a Santiago Maldonado por su muerte

Luego de que Sergio Maldonado expusiera de forma contundente, ante los miles de movilizados en Plaza de Mayo en el segundo aniversario de la desaparición seguida de muerte de su hermano Santiago, la responsabilidad directa del gobierno nacional y la justicia en la muerte y en el largo encubrimiento y manipulación de la causa, Patricia Bullrich volvió a la carga con nuevas provocaciones y mentiras sobre el caso.

En la versión de la ministra de Seguridad, dada hoy en una entrevista radial, el culpable de la muerte fue el propio Santiago, cuyo delito habría sido procurar evitar la furibunda represión lanzada por Gendarmería contra la comunidad mapuche y los activistas solidarios que reclamaban el derecho a sus tierras. Según la funcionaria, “si una persona sale corriendo en vez de entregarse, se tira, se va o intenta cruzar un río escapando de la Gendarmería, no es responsabilidad de quien está tratando de hacer cumplir la ley (…) Ante la repregunta del periodista Ernesto Tenembaum en radio Con Vos sobre quienes aseguran que Maldonado se arrojó al río Chubut -donde finalmente fue encontrado muerto- porque era perseguido en forma violenta, la ministra contestó: "De manera violenta, no; lo intentaron buscar in fraganti delito" (Infobae, 2/8). Esta presentación rosa de la balacera y las golpizas acometidas por una fuerza federal en el marco de un operativo ilegal de desalojo solo puede ser calificada de fascista.

La entrevista fue el marco para un sinfín de provocaciones de la ministra (quien ratificó a su turno la doctrina Chocobar de gatillo fácil) al enorme movimiento que reclama desde hace dos años el juicio y castigo a los responsables del crimen, en el que calificó de “relato” la abultada denuncia de los familiares de Santiago. Una denuncia, vale recordar, que puso de manifiesto la participación del jefe de gabinete de Seguridad Pablo Noceti en el operativo represivo y las sistemáticas operaciones mediáticas con ‘fake news’ del gobierno, entre un sinfín de aberraciones. 

La funcionaria defendió el accionar de la justicia, donde desfilaron el juez Guido Otranto –quien ordenó escuchas ilegales contra los mapuches y la familia de Santiago y permitió que Seguridad sea parte de la investigación y que los gendarmes supiesen de antemano de allanamientos a los vehículos usados en la represión- y su sucesor, Gustavo Lleral, que planchó la causa un año para luego decretar un cierre que da impunidad al Estado asesino.

Mientras Bullrich sueña con ser Bolsonaro, la gran movilización de ayer en Plaza de Mayo y numerosos puntos del país muestra que el movimiento popular está en pie de lucha contra sus verdugos.

 

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