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26 de agosto de 2019

Estatales bonaerenses, vamos por la reapertura de paritarias y el bono de $5.000

Luego de la aplastante derrota del gobierno en las Paso y de la devaluación que llevó el dólar a $60 agravando la pulverización de los salarios, Macri anunció un paquete de medidas para mostrarse reduciendo el impacto económico sobre el bolsillo de los trabajadores, con el objetivo de mantenerse en carrera para revertir el resultado electoral. Entre esas medidas se encuentra un bono miserable de 5.000 pesos para los estatales nacionales.

La misma tarde en que se desde el gobierno nacional hicieron esos anuncios, voceros de la gobernadora Vidal salieron a decir que el martes 20 trasladarían esas medidas a la Provincia (El Cronista, 15/8). Pero nunca llegaron.

¿El bono dónde esta?

María Eugenia Vidal, tras dedicar sus conferencias de prensa a resaltar que faltó escuchar al pueblo bonaerense, ahora niega a los estatales de la provincia el bono de $5.000 pesos.

¿Con qué argumentos? Los mismos que los de los gobernadores peronistas. Que la quita del IVA a algunos alimentos y la suba del mínimo de Ganancias disminuyen el monto que recibe la provincia por coparticipación, y que los salarios no quedarían atrasados por la activación de la cláusula gatillo.

Está mintiendo a los trabajadores, pues no hay cláusulas gatillo que impliquen aumentos cuando se dispara la inflación. Las paritarias que los sindicatos acordaron con el gobierno de Vidal incorporaron la truchada de las cláusulas de revisión, que utilizan coeficientes mentirosos para reajustes por inflación -siguiendo el modelo nacional pactado con UPCN-, que se aplican sobre salarios que arrastran un pérdida del 35% de su poder adquisitivo en los últimos tres años.

El salario promedio de los estatales en la provincia es de 20.000 pesos, muy por debajo de la línea de la pobreza -que se ubica en los 32.000 pesos. Esa cifra insuficiente se alcanzó recién en los primeros días de agosto, con la tercera cuota de lo acordado en la paritaria de diciembre.

Los sindicatos, paralizados

Con semejante cuadro, de parte de los sindicatos reina el más desolador de los silencios. No han pasado de enviar cartas a la gobernadora, sin mostrar ningún atisbo de llamar a movilizar a los trabajadores. La burocracia impone a los gremios estatales la estrategia del PJ y de los K, que se reduce a no hacer olas y esperar a octubre.

Este camino, emprendido tanto por la celeste de Baradel en Suteba, como por la verde y la verde-blanca en ATE, equivale a dejar pasar el mazazo que implicó la corrida que siguió a las Paso, y las que pueden venir. Para disimularlo, convocan a medidas testimoniales al margen de cualquier deliberación en los lugares de trabajo. Es el caso de ATE y su “jornada de lucha” que tendría lugar el miércoles, sin preparación ni difusión entre los propios estatales.

Plan de lucha y paro activo

Esa parálisis contrasta con la bronca de los trabajadores, y con  el accionar del sindicalismo combativo. Suteba Ensenada y las juntas internas combativas de ATE se han destacado por  convocar a asambleas para debatir esta situación, que expresaron la necesidad de ganar la calle con un plan de lucha unificado que comience con un paro activo de 36 horas, para golpear con nuestros reclamos ante la transición política que se abrió con la demolición del gobierno demolido macrista.

Exigimos asambleas y plenarios de delegados por sindicato, y un congreso de bases de todos los gremios estatales de la provincia, para definir un plan de lucha en defensa del salario y movilizar a la Gobernación por el bono de $5.000, la reapertura de paritarias y la preservación de los puestos de trabajo. Con esa perspectiva para superar la parálisis de la burocracia, participaremos e impulsaremos cada acción que sea convocada. Intervengamos para que la crisis no la paguemos los trabajadores.

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