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26 de agosto de 2019

Escándalo en el Instituto San José de Liniers

El pasado viernes 16/8 el barrio de Liniers amaneció con cacerolazos en Emilio Castro y Murguiondo. Estudiantes y padres del Instituto San José de Liniers se dieron cita a las 7.30 de la mañana y luego a las 12 (según los respectivos turnos) para reclamar la inmediata destitución de curas acusados de abuso y encubrimiento.

La denuncia la realizó un estudiante relatando haber sido abusado por el sacerdote Nelson Jeréz en estado de ebriedad, en el marco de una actividad con fines solidarios para recaudar fondos para realizar un viaje a Tandil. En el lugar se encontraba también el animador espiritual Arul Saviariapan, acusado de encubrimiento.

El representante legal de la institución, junto con el resto de las autoridades, desacreditaron al estudiante, generando un repudio masivo y movilizaciones por parte del estudiantado. El Padre Eladio Orihuela llamó al estudiante a "ser maduro" y evitar la denuncia. En la misma sintonía, la única respuesta que recibieron los padres por parte de las autoridades fue que fueran discretos con el caso. Como vemos, la orientación de las autoridades fue la de minimizar los hechos y preservar el tratamiento en los marcos de la institución, dejando en evidencia la trama de encubrimiento y protección a los abusadores.

El cura Jeréz fue desplazado luego de realizada la denuncia judicial, y fruto de ella se dio a conocer que también tiene antecedentes por abuso sexual e irregularidades en actas de defunción de menores en el Hogar San Ricardo de Santiago de Chile, de la Fundación Obra Don Guanella, algo imposible de desconocer por parte del Instituto San José, cuyo predio al igual que el de todos los curas que profesan es literalmente el hogar de los eclesiásticos. Según el diario La Nación, en un comunicado que difundió la institución chilena, el pasado 2 de agosto, el Hogar San Ricardo reconoció que el cura Nelson Pérez Jerez, director de la institución entre 1993 y 2013, "habría cometido presunto abuso sexual en contra de menores residentes en el hogar de la obra y habría conocido irregularidades en actas de defunción de algunos menores".

Las denuncias en la región contra la obra de Don Guanella datan de hace tiempo. También en Chile, el hogar de menores Villa San Luis, que funcionó entre 1975 y 2006, fue objeto de un sinfín de denuncias de abusos sexuales infantiles tras su cierre (El Dínamo, 19/7/18).

Un entramado de impunidad

El Instituto San José forma parte de la obra Don Guanella que cuenta con sedes en diferentes puntos de Latinoamérica. Se trata de la Congregación Siervos de la Caridad que comprende a Chile, Argentina y Paraguay, y en nuestro país fue expandiéndose durante décadas amparado por distintos gobiernos. Tiene como uno de sus referentes al Padre Gustavo de Bonis, conocido amigo de Bergoglio, hoy Papa Francisco, comprometido en maniobras de ocultamiento y encubrimiento a clérigos por abuso de menores y monjas.

Don Guanella posee diversas instituciones educativas y parroquiales, siendo una de las principales en Santa Fe, lugar donde habría sido trasladado nuevamente el denunciado Jeréz a un hogar de ancianos.

El caso del Instituto de Liniers no es algo aislado. A la Iglesia la recorre un entramado de protección y encubrimiento histórico, que en muchos casos va en connivencia con el poder político y la justicia. Argentina también fue testigo de los casos de niños hipoacúsicos abusados en el Instituto Provolo de Mendoza, que puso en evidencia el entramado de impunidad que garantizan los Estados, permitiendo que niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad sufran abusos y violencia cotidianamente.

No es menor también señalar que los curas denunciados y cómplices del San José eran quienes se encargaban de dictar las jornadas ESI (Educación Sexual Integral) puestas al servicio de la promoción del discurso "Salvemos las dos vidas" y la discriminación del colectivo LGBTI. Diversas publicaciones en su revista “San José” militan fervientemente contra el matrimonio igualitario y el aborto legal.

Son parte de los sectores oscurantistas que cobraron impulso tras la negativa en el Senado de la ley de aborto legal a manos de integrantes de todos los partidos patronales (desde el bloque Cambiemos hasta el PJ y el FpV). Aglutinados bajo la consigna "con mis hijos no", se montan en el artículo 5 de la ley de Educación Sexual Integral, que permite a cada escuela adecuar los contenidos del Programa Nacional de Educación Sexual al “ideario” de cada institución, como figura actualmente en la ley kirchnerista.

Mientras se encubren elementos pedófilos al interior de estas instituciones educativas, se persiguen a estudiantes que llevan el pañuelo verde al punto de la prohibición con amenaza de sanción.

Esta hipocresía va de la mano del poder que el Estado confiere a las iglesias bajo la administración de distintos gobiernos, beneficiándolas con propiedades, presupuesto y tercerización de la asistencia social, en detrimento de la educación y atención pública. Por eso desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad luchamos por la separación de la Iglesia del Estado, para que cese la afluencia monetaria y por la anulación de todas las concesiones en materia impositiva y de terrenos a instituciones oscurantistas que promueven los peores valores y ejercen las peores violencias.

Los abusos sexuales son una de las expresiones más brutales del régimen social en el que vivimos. Nos acercamos desde la Unión de Juventudes (UJS) por el Socialismo y el Plenario de Trabajadoras (PDT) para solidarizarnos con la causa y llevar los siguientes planteos:

Implementación de educación sexual integral, laica y científica con contenidos electos por alumnes para enfrentar los abusos, la violencia, la pedofilia, la criminalización a mujeres y disidencias que produce el clero en el sistema educativo.

Aborto legal, seguro y gratuito

Presupuesto para un protocolo de género con gabinete interdisciplinario en donde víctimas de abuso, ya sea docentes o estudiantes, puedan ser conteides por profesionales.

Centro de Estudiantes independiente de las autoridades para que se cuenta con un espacio y representación propia de les estudiantes.

Separación de la Iglesia y el Estado

Por el fin de la tercerización de la educación, la salud y la asistencia social en instituciones clericales.

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