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28 de agosto de 2019

Ran Bat: victoria obrera y subsidios estatales a la patronal explotadora

La reciente victoria de los trabajadores de Ran-Bat (actual Arcynur), con la reapertura de la fábrica y las reincorporaciones reclamadas, ha sido sin dudas el resultado de una lucha tenaz, que debe ser valorada por todo el movimiento obrero de la zona.

Durante 23 días, los trabajadores acamparon en las puertas de la fábrica para evitar el vaciamiento de la planta; impulsaron movilizaciones al Ministerio de Trabajo de Burzaco y un corte en el Puente Pueyrredón; y movilizaron junto al Sindicalismo Combativo a Plaza de Mayo. Durante ese período se multiplicó la solidaridad de trabajadores y organizaciones de la zona, en contraste con la completa ausencia de las gremiales químicas, tanto del sindicato local (que se encuentra intervenido por los desfalcos de sus dirigentes) como de la Federación Química nacional, que intentó aislar la lucha.

Con este accionar se logró la reincorporación de todos los compañeros (a excepción de cinco que aceptaron el retiro voluntario y recibirán la indemnización), el pase a planta permanente de los trabajadores contratados, y un compromiso de inspección de la planta, ante las denuncias de una contaminación que ha derivado en la internación de trabajadores con plomo en sangre.

Connivencia estatal con una patronal superexplotadora

La patronal que tomó abruptamente la decisión de cerrar la fábrica y mantuvo esa intransigencia durante 23 días ha dado un paso atrás, pero obteniendo beneficios que se exponen en el acta-acuerdo firmada. Los Repro que recibirán los trabajadores constituyen un subsidio directo a la patronal por parte del Estado, que se hará así cargo de una parte de los salarios (lo que además, al no recibir esta descuento de cargas sociales, desfinancia aún más a la Anses).

Por su parte, el compromiso asumido por el intendente pejotista Mariano Cascallares de realizar inspecciones en la planta procura ser una cortina de humo frente a su propia responsabilidad por los problemas de salud de los obreros y las condiciones precarias en las que trabajan.

El conflicto de estas semanas volvió a mostrar la impunidad con la que operan la patronal de Ran Bat y el conjunto de los empresarios del parque industrial de Burzaco, beneficiados por Cascallares con la ausencia de controles municipales frente a niveles altísimos de contaminación -que llegan a las napas- y la connivencia ante el extendido trabajo precario y el fraude laboral, con trabajadores tercerizados o fuera de convenio. Ello, junto al impulso permanente del intendente  a exenciones impositivas para las empresas.

Las tareas planteadas

El reingreso efectivo de los trabajadores deja planteada como tarea principal profundizar la organización obrera de la fábrica, exigiendo el reconocimiento de los delegados por parte del sindicato para obtener los fueros gremiales; y la inmediata conformación de una comisión de seguridad e higiene con representantes obreros electos, con poder de veto, que le permita frenar la planta ante incumplimientos de normas que ponga enpeligro la vida y la salud de los trabajadores.

Esto será un paso para impulsar las comisiones de seguridad e higiene en todas las plantas del parque y para frenar los atropellos patronales avalados por el municipio.

Para terminar con los despidos y enfrentar los planes flexibilizadores del FMI, Macri y los Fernández, necesitamos un paro activo de 36hs en el camino a una huelga general. Convocamos a los trabajadores de Ran Bat y de todo el parque industrial de Burzaco a que se movilicen junto al Sindicalismo Combativo por reapertura de paritarias, salario mínimo de $35 mil con indexación mensual y todas las reivindicaciones obreras, este viernes a las 16 h en Alem y Corrientes.
 

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