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10 de septiembre de 2019

No a la adaptación al pejotismo y a la burocracia sindical

La política del Plenario del Sindicalismo Combativo y la del “Encuentro de Zona Norte”

Se han procesado algunos debates en el marco de la reunión en el Sutna San Fernando convocada por el Plenario del Sindicalismo Combativo que merecen una reflexión de cara al activismo. El llamado “Encuentro de Zona Norte”, integrado por una decena de grupos políticos al lado de algunas representaciones sindicales de la zona norte, se sumó a la iniciativa del Encuentro de Ocupados y Desocupados, pero  intervino descalificando la política del PSC, a la que en sus intervenciones caracterizó de equivocada en  relación a las necesidades de las masas. El supuesto equívoco radicaría en la delimitación tanto de Macri cuanto del Frente de Todos, y de la burocracia sindical que, en su totalidad, se ha alistado detrás de Alberto Fernández.

En un manifiesto repartido por este sector bajo el título “Ante la derrota del gobierno y la salvaje devaluación”, justamente, no se lo nombra a Alberto Fernández (inspirador del dólar “razonable a $60”), pero tampoco hay crítica alguna a la burocracia sindical que ha redoblado su tregua a pesar del “golpe de los mercados” y que ni siquiera ha movido un pelo en resguardo de lo perdido por los salarios e ingresos de las masas luego de ajustazo de Macri con la colaboración de la oposición patronal.

El criticado PSC nació delimitado del bloque moyano-kirchnerista del 21F que terminó como decidido contribuyente de la presente inmovilización del movimiento obrero e integrando las listas de la coalición de los Fernández con Massa, garante de las leyes macristas y cogobernante con Vidal. La consigna del PSC “derrotemos al ajuste de Macri, el FMI y los gobernadores” ha marcado un rumbo antagónico al del sindicalismo burocrático de oposición que integra las listas albertistas, desde Facundo Moyano hasta Pedro Wasiejko.

Los gobernadores del ajuste son ignorados

Ese rumbo se aprecia hoy, cuando se desencadenó la gran huelga provincial y el chubutazo contra uno de esos gobernadores, que prioriza la deuda al pago de los salarios. La declaración no pronuncia la palabra Chubut, lapidaria demostración de un giro derechista. Al choque de los estatales con Arcioni, se suma el choque con Schiaretti de Luz y Fuerza en Córdoba. Son los gobernadores del régimen del FMI.

Aquí tenemos el contenido de la ruptura con el PSC de algunos militantes de Opinión Socialista, corriente que integró hasta hace poco las listas de la Verde de ATE, hoy también albertista. Cuando integrando la lista verde dirigían la junta interna del Inti, el año pasado, participaban en eventos con el PJ, las cámaras empresariales y la burocracia sindical hablando de cómo se estimula el “desarrollo industrial”. A pesar de no haber compartido listas en la última elección del Inti y del gremio, no han pasado a conformar un bloque con las agrupaciones clasistas, como la Naranja del Inti y Tribuna Estatal, sino que han practicado un divisionismo funcional a la burocracia que integraron.

Para este bloque político que se expresó en el plenario de San Fernando, donde también se alineó el grupo rupturista-liquidacionista de Altamira, la derrota electoral del gobierno es la derrota de los “banqueros e inversores capitalistas (que) castigan ahora a toda la población con una salvaje devaluación”. En su manifiesto repartido en San Fernando afirman “No aceptamos que nos sigan arruinando las condiciones de vida y trabajo, luego de 3 años y 8 meses de pérdida del poder adquisitivo y de derechos fundamentales a los que no renunciamos”. El anterior gobierno k y las gestiones de los gobernadores pejotistas bajo el macrismo están libres de cargo y culpa.

De ahí la afirmación de que “si el gobierno de Macri sigue atacando al movimiento obrero, luego de la contundente derrota que sufrió, entonces debe irse”, lo que no es otra cosa que un llamado a acelerar al ascenso de Fernández al poder.

El clasismo no puede ser un grupo de presión

La burocracia es nombrada solo para “exigir a la CTA y a la CGT que llamen a un paro con movilización”. Se han constituido en un mero grupo de presión, viejo truco. Dicen que la “deuda del Estado es con el pueblo”, pero la sigla FMI tampoco figura. Semejante retroceso en las filas de la izquierda política y sindical desarma a los trabajadores no sólo frente a lo que hay que enfrentar hoy, sino al “pacto social” que prepara la coalición pejotista para tentar la variante de ajuste “a la portuguesa” maniatando al movimiento obrero y sus sindicatos.

Contribuyendo activamente a esta adaptación, el grupo rupturista-liquidacionista de Altamira en sus intervenciones criticó el planteo de reapertura de las paritarias que por ejemplo ya han llevado adelante el Sutna, Ademys, Aceiteros y también Conadu Histórica bajo la forma de reapertura de “mesa salarial”. También abogaron por el fin de los paros –porque son aislados-. En el Suteba de Escobar boicotearon el primer paro multicolor alegando esa razón y en Matanza estuvieron ausentes de la asamblea que se lo impuso a la burocracia celeste; operación derrotada, porque los paros en Ensenada y Matanza dispararon un plenario Multicolor y ahora paran siete Sutebas el 10/9.

Bajo la coartada de la “huelga general” son la expresión más acabada de una corriente derrotada ante las dificultades que atraviesa la clase obrera, para la cual “las uvas están siempre verdes”. Su palabrerío sobre las “coordinadoras” degrada a los organismos que pasaron a la historia como los formidables cuerpos de delegados y sindicatos que llevaron a la huelga general en 1975 ante el rodrigazo. Tiene el mismo carácter encubridor de la renuncia a la lucha política. Una de las expresiones más extremas del giro derechista fue el ataque a la gran lista de frente único antiburocrático en el Roca que obtuvo el 33% de los votos. Otra derrota brutal de la política liquidacionista.

Por un Congreso de Delegados mandatados de todos los sindicatos

Los sindicatos recuperados y aquellos que luchan por recuperar otros, no tienen nada para rescatar de estos desvaríos. La Coordinadora Sindical Clasista seguirá interviniendo en la línea fundacional del Plenario Sindical Combativo, que de entrada, en Lanús, convocó a Adosac, a ATE Turbio, al propio Suteba Tigre, más adelante a Luz y Fuerza de Córdoba, es decir que a partir de tener un programa se ofreció una política al movimiento obrero en su conjunto. Más apertura que esta, imposible.

El 14 redoblaremos la lucha política por más iniciativas contra la tregua y el futuro pacto social, por la victoria de Chubut, por una iniciativa general de movilización, por un paro activo de 36 horas y un plan de lucha por las reivindicaciones motoras de ocupados y desocupados, por la unidad con las formidables movilizaciones del Polo Obrero junto a las organizaciones independientes del movimiento piquetero, por el programa de Lanús que cobra hoy más vigencia que nunca para que la crisis no la paguen los trabajadores si no los capitalistas.

En esa dirección, sin realizar ultimátum alguno, explicaremos que es necesario impulsar asambleas fabriles y de todos los sindicatos, de todas las centrales, para que un congreso mandatado de todo el movimiento obrero, ocupado y desocupado, tome la iniciativa ante la catástrofe social capitalista a la que nos condujo el régimen político del FMI.

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