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13 de septiembre de 2019

5 preguntas y respuestas para entender el reclamo del acampe piquetero

Responde María “Tango” Dotti, miembro de la Mesa Nacional del Polo Obrero y de la dirección nacional del Partido Obrero

El acampe piquetero de esta semana tuvo un impacto político enorme. ¿Qué balance les deja a las organizaciones que lo protagonizaron?

Logramos llevar adelante exitosamente la medida que habíamos resuelto junto al conjunto de los compañeros y las organizaciones. Mientras estábamos levantando el acampe el gobierno dio a conocer que daría un aumento a los programas de 500 pesos en octubre y otros 500 en noviembre, más un bono de 2000 a fin de año. Es completamente insuficiente, pero es una primer conquista de este plan de lucha. A pesar de la campaña mediática que desde el día anterior realizaron medios de comunicación y funcionarios con difamaciones y acusaciones de extorsión, desvirtuando nuestro reclamo. Movilizamos 25 mil compañeros en el arranque en Buenos Aires, que se fueron relevando de a miles en los dos días siguientes, manteniendo una acción masiva en todo momento. El Polo mantuvo la jornada de lucha de 48 horas a lo largo del país en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Neuquén, Río Negro, Mendoza, San Juan, Córdoba, Rosario, Villa Constitución, Paraná en Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Misiones, Tucumán, Salta, San Nicolás, Pergamino, La Quiaca en Jujuy. Las otras organizaciones salieron en otros puntos del país que nosotros no estamos también. La campaña mediática preparó el terreno para la represión que buscó impedir el acampe. Pero al mismo tiempo nos mostró que el gobierno está absolutamente cerrado a la resolución de los problemas y las demandas que esta medida expresó. Y que hay, en un punto, un acuerdo entre el actual gobierno que se está yendo y el casi seguro gobierno entrante para garantizar una paz social. Una paz social de hambre, una paz social de ajuste. Con la complicidad incluso de una parte de los movimientos sociales. Bueno, nosotros planteamos romper estos acuerdos y poder acceder a los reclamos que estamos planteando en esta continuidad del plan de lucha.

El gobierno no ha hecho propuestas en función de sus reclamos ¿Cómo sigue el plan de lucha?

Está planteada la continuidad del plan de lucha, porque hay una necesidad real, urgente, que se está expresando. El gobierno nos obliga a continuarlo. En los próximos días nos reuniremos las organizaciones que hemos llevado adelante los acampes y resolveremos con el conjunto de los compañeros cómo le damos una continuidad a esta pelea. Por lo pronto, la mayor parte de las organizaciones que participamos del acampe hemos resuelto, apenas surgió esta convocatoria, participar mañana de la convocatoria de los compañeros del Plenario Sindical Combativo, con el Sutna y otros sindicatos y comisiones internas combativas en el camping de Pilar del Sutna. Seguramente las resoluciones y las acciones votadas en el plenario de mañana serán parte de nuestro plan de lucha y, siendo un plenario de trabajadores ocupados y desocupados, estamos seguros de que todos los compañeros, como ya lo hicieron esta semana, también se van a solidarizar y van a apoyar la lucha sea cual sea la forma que tome su continuidad.

¿Qué opinan de la emergencia alimentaria que tuvo media sanción ayer en el Congreso?

Varias cosas. Por un lado, todo el paquete de las leyes de distintas emergencias, social, alimentaria y demás, nosotros siempre hemos denunciado que tienen un fin distraccionista. Desvían el reclamo urgente, inmediato y concreto del movimiento de desocupados, que debería ser dirigido hacia el gobierno nacional, hacia un reclamo parlamentario. Se pretende que con su aplicación se paliaría la situación de nuestro sector.  No plantea una salida de fondo, generando empleo. Pero tampoco plantea los reclamos urgentes por los que estamos peleando, para garantizar un ingreso por encima de la indigencia a quienes están desocupados. A lo largo de estos años de gobierno macrista, donde los movimientos sociales más vinculados al peronismo, y al kirchnerismo particularmente, levantaron como bandera central el reclamo de la aprobación de una serie de leyes, hemos hecho estas críticas. De cualquier manera, no estamos en contra de su aprobación. Nuestra diputada nacional votó a favor [por Romina Del Plá, diputada del PO-FIT por la provincia de Buenos Aires], porque en el caso de la emergencia alimentaria, más allá de su insuficiencia, compromete un aumento del monto para distribución de alimentos. Ha sido parte del paquete político que le ha permitido a toda una parte de las organizaciones de desocupados, particularmente el llamado triunvirato Cayetano, sostener un acuerdo de paz social general con el gobierno de Macri, a cambio de controlar el grueso de los recursos de asistencialismo otorgados por la ministra Carolina Stanley.

La miseria viene creciendo sostenidamente en la Argentina, ¿cómo se sintió la devaluación del mes pasado en las filas del Polo Obrero y  en los barrios donde está organizado?

La devaluación la siente cualquiera que viva de un salario, de un ingreso en pesos. Muchos delegados, muchos compañeros del Polo Obrero consultaban, ahora ¿qué pasa? ¿qué hacemos con esta nueva devaluación? De manera inmediata se incrementó la cantidad de compañeros que se acercan por sus propios medios a los comedores y a las asambleas del Polo, más allá de los que conocemos cuando salimos a los barrios a recorrer y a invitar a los vecinos a sumarse, empadronando a los desocupados de un barrio. Es que la enorme mayoría de los ingresos de los desocupados y de una franja cada vez más grande de los trabajadores en general se gasta en alimentos. Y sabemos que en Argentina el aumento del dólar impacta en todos los precios, pero en primer lugar en los alimentos. Argentina es un país exportador de alimentos y eso genera un fenómeno de dolarización encubierta. Ese impacto inmediato da las cifras de 500 mil nuevos pobres, que ya no llegan a un ingreso básico que permita siquiera superar la línea de indigencia, sólo con esta última devaluación.

El gobierno invitó a la CGT a intermediar la ayudad alimentaria frente a la crisis. ¿Qué relación ves entre el movimiento piquetero y el movimiento sindical en la etapa que se abre? ¿Qué expectativa tienen en el encuentro de trabajadores ocupados y desocupados que se hace mañana en el Sutna de Pilar?

Bueno, no es la primera vez, ya hace un tiempo atrás la CGT declaró que iban a abrir comedores y ahora han sido convocados al Ministerio de Desarrollo Social para discutir y seguramente ser intermediarios en la distribución de ayuda alimentaria. Nosotros recalcamos siempre que el rol de los sindicatos debiera ser otro. Evitar los despidos. Y defender consecuentemente el trabajo existente. No sumarse como colaboradores para paliar los resultados del ajuste que ellos permiten pasar, a través de la reforma laboral, a través de los cierres de empresas, de los despidos masivos que estamos viviendo en los últimos años. En cuanto a la relación de sindicatos y movimientos sociales, tiene una larga historia. Una de nuestras principales banderas es la unidad del movimiento obrero, entre ocupados y desocupados. Luchar contra el planteo que se intenta colocar en la opinión pública, como ideología de los explotadores, de que hay una oposición entre los intereses de ambos. Esto es un intento más de dividir a la clase obrera y a los explotados. No sólo es parte de nuestro programa. Hemos hecho una fuerte práctica de unidad en las calles, en las luchas de ocupados y desocupados.

En cambio, se ve una correlación de intereses entre la burocracia de los movimientos piqueteros (el triunvirato Cayetano, que son los sectores más afines a los partidos patronales, los que firmaron 3 años de paz social) y la burocracia sindical en función de una política de contención, que permite que pase gran parte del ajuste de Macri. La CGT deja pasar los despidos, los salarios a la baja, entregan las conquistas. Y también en las organizaciones de desocupados se ha permitido que se licúen los montos de los planes sociales; una política de programas cerrados que solo se abren mediante acuerdos políticos del ministerio de Carolina Stanley con estas organizaciones; la política de disciplinamiento de los desocupados mediante las altas por bajas, por ejemplo, para crear un cuadro de contención general. Esto tuvo un peso fuerte para garantizarle a Macri llegar al fin de su mandato, junto a la ayuda del peronismo con los gobiernos provinciales y en el Congreso.

Frente a esto, el movimiento piquetero combativo independiente, viene confluyendo con el movimiento obrero clasista, con el Plenario del Sindicalismo Combativo. El Encuentro de este sábado en Pilar lo vemos como un paso esencial. Vamos a participar y van a participar muchas de las organizaciones que vienen participando del plan de lucha con el Polo Obrero. Nos parece un paso adelante para darnos una política independiente de todos los trabajadores ocupados y desocupados para poder ofrecer un canal de respuesta frente al ajuste en curso, de defensa de nuestras condiciones de vida y que no muera atrás de las distintas variantes patronales como pretende el peronismo y estas burocracias.

 

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