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16 de septiembre de 2019

Municipales de Avellaneda: un “aumento” que mantiene los sueldos en niveles de miseria

Entre bombos y platillos, el Ejecutivo local informó que “lleva el aumento salarial al 56% para que los municipales de Avellaneda le ganen a la inflación”. Sin embargo, mantiene los sueldos en niveles de miseria. Y ni siquiera está claro que pueda ganarle a la inflación, toda vez que algunas consultoras privadas dicen que podría llegar al 60% este año.

“Las mejoras salariales ofrecidas consisten en adelantar al 1º de octubre el incremento de $1807,23 a la bonificación retributiva, la cual pasará a ser de $11.327,09 para el personal de planta permanente y temporaria (mensualizados y jornalizados) y de la Carrera Profesional Sanitaria Asistencial. También del 1º de diciembre, un 8% los sueldos básicos del personal permanente, temporario y de la Carrera Profesional Sanitaria Asistencial, sobre los valores liquidados en el mes de febrero de 2019” (Agencia El Vigía, 11/9).

Pocos días después, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informaba que la inflación del mes de agosto ascendió a 4% respecto del mes anterior, lo que equivale a una suba interanual del 54.5%. Faltando aún más de tres meses para terminar el año, medidoras privadas anticipan un incremento en la inflación superior al 60% para 2019.

Un análisis específico del aumento de precios en la provincia de Buenos Aires, a partir de un estudio redactado por la Defensoría del Pueblo, confirma que la canasta básica de alimentos subió en junio un 61.69% respecto al mismo mes del año pasado. “El podio de las mayores subas en un año estuvo conformado por el rubro “congelados” con un 84.24%, seguido por “conservas”, con un incremento del 83.39%, y “panadería” con un 79.83%. Más atrás aparecen los rubros “frescos” con un 69.92% y “almacén” con un 61.38” (Infoplatense, 9/8).

Pero si con estos datos no alcanzase para analizar el ajuste “Nac&Pop” de la gestión de Jorge Ferraresi, agreguemos que tanto el ingreso básico municipal actual, como el futuro a diciembre, se ubican por debajo del Salario Mínimo Vital y Móvil ($16.875) decretado por el gobierno nacional el pasado 3 de septiembre, de la línea de indigencia ($12.733,78) y de pobreza ($31.934,44).

Paritarias truchas

El acuerdo paritario original pautado en diciembre y firmado en febrero anticipaba un alza salarial del 46% en cuatro cuotas (10% en marzo más una bonificación retributiva de $1800, un segundo incremento del 10% en mayo, una tercera cuota del 10% en junio y una última de 5% en septiembre). El Ejecutivo pejotista decreta ahora un incremento del 10%, y de este modo se llega al 56%, con el objetivo de patear la pelota y no reabrir las paritarias.

De la reunión en el despacho del intendente, donde se firmó el nuevo acuerdo paritario, participaron integrantes del gabinete comunal y todos los gremios (SUMA, AMRA, STMA, UPCN, ATA y Agrupación 17 de Noviembre). Ninguno de estos sindicatos llevó la oferta paritaria a debatir en asamblea.

La tranza entre el Ejecutivo y las burocracias sindicales habilita las paupérrimas condiciones laborales de los municipales, ausencia de elementos básicos de seguridad e higiene (que han provocado muertes obreras), explotación de la figura del cooperativista (monotributista) y el trabajo a destajo, negreando y hundiendo el salario.  

Con esta farsa, y el apoyo de toda la burocracia sindical, la gestión Ferraresi sigue al pie de la letra las órdenes de los Fernández (“evitemos estar en las calles”).

 

Una alternativa de la clase obrera

Mientras los referentes de los seis gremios que “representan” a los trabajadores del municipio se unifican en un solo mensaje (“la lucha es en octubre”), el hambre y la miseria se acrecienta de forma feroz y veloz en los hogares del pueblo trabajador. Juegan un papel de contención, junto al clero, valiéndose del comodín de la “defensa de la gobernabilidad”.

Desde el Partido Obrero en el Frente de Izquierda-Unidad convocamos al conjunto de los trabajadores municipales a ganar las calles con un gran pliego de reivindicaciones, que arranque por la inmediata reapertura paritaria. Salario mínimo igual a la canasta básica, indexado de forma mensual. Pase a planta permanente de todos los cooperativistas y monotributistas. Basta de trabajo en negro y precario (a destajo). Comisiones de seguridad e higiene en todas las delegaciones del municipio bajo control obrero.

Al régimen ajustador y hambreador del FMI le decimos basta.

Vamos por lo nuestro.   

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