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17 de septiembre de 2019

Vaca Muerta, blindada por Bullrich y por Fernández

A partir de hoy, la Gendarmería Nacional custodiará toda la zona de la formación geológica de Vaca Muerta, que comprende territorios de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza. La medida, anunciada tras el ataque a la petrolera Aramco en Arabia Saudita, coloca a todo el área bajo el mando de Patricia Bullrich para “proporcionar protección física a las instalaciones de las Plantas de Explotación de Hidrocarburos (…) con el objetivo de asegurar los intereses económicos vitales del Estado Nacional”.

La Gendarmería ya viene reprimiendo desde hace años a la Confederación Mapuche de Neuquén, también en Chubut y otras provincias, preservando los negocios de grandes multinacionales contra los reclamos territoriales de las comunidades indígenas. Así fue como asesinaron a Santiago Maldonado, y la Prefectura ejecutó por la espalda a Rafael Nahuel en Bariloche. Ahora, en un cuadro de agudización de la crisis social en el país, el sindicato petrolero informó que desde el decreto de congelamiento de los precios de los combustibles ya cuentan más de 1.000 suspensiones en Vaca Muerta y la perspectiva es que sigan creciendo. Los cortes de ruta que los desocupados vienen protagonizando en la región han encendido las alarmas del gobierno y los pulpos petroleros.

Hay también otros antecedentes. A fines de mayo, una delegación de funcionarios de la embajada de Estados Unidos visitó en Neuquén la zona donde desde 2012 buscan erigir una “base de ayuda humanitaria”, es decir una base militar para custodiar las inversiones de Exxon y Chevron. Los pulpos imperialistas no invierten millones de dólares sin asegurarse que podrán recoger pingües ganancias sin sobresaltos. El tema había sido tratado en la reunión que Macri mantuvo con Trump en ocasión del G20 en Buenos Aires. Más aun, este año la estadounidense Corporación para la Inversión Privada en el Extranjero (OPIC, por sus siglas en inglés) aprobó créditos de u$s450 millones para dos petroleras que explotan Vaca Muerta, y otro de u$s400 millones para un corredor vial que incluye el paso fronterizo con Chile, desde donde planean exportar el crudo. Como hasta ahora las movilizaciones organizadas por la Multisectorial ‘No a la base Yanki en Neuquén’ frenaron el avance, Bullrich pone a sus tropas para asegurar los negocios.

Las chispas del congelamiento

Guillermo Nielsen, el economista predilecto de Alberto Fernández, salió a burlarse desde su cuenta de Twitter porque el gobierno blinda militarmente Vaca Muerta pero a la vez mantiene el congelamiento de las naftas. Busca seguir explotando a favor del Frente de Todos la cruzada de los gobernadores de Neuquén y Río Negro contra la medida dispuesta por Macri -para intentar contener una inflación que de todas maneras se aproxima a llegar al 6% este mes.

Ambos mandatarios, como la petrolera Vista de Miguel Galuccio (ex CEO K en YPF), rechazaron los $1.750 millones en subsidios que el gobierno ofrece a cambio de que retiren sus demandas judiciales, porque lo consideran miserable.


Esta disputa se recrudeció tras el mencionado atentado contra la petrolera saudí, que disparó el precio internacional del crudo un 15%. Las empresas afirman que el “atraso” en el precio de los combustibles por el congelamiento ya llega al 40%. El presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles (estaciones de servicio) salió a cuestionar que varias petroleras no están entregando los combustibles, o en otros casos establecieron un “sistema de cupos y sobreprecios”, todo lo cual origina desabastecimiento en regiones del interior.

Otro de los que forma parte del lobby contra el congelamiento es Guillermo Pereyra, el burócrata del sindicato de petroleros, pero no precisamente para cuidar los puestos de trabajo sino para preservar las ganancias de las empresas.

Pereyra, que también es senador nacional por el MPN, declaró a medios radiales que “esto se puede controlar de otra manera: sacando algunos impuestos. Yo soy autor de una ley de eliminación del impuesto a la transferencia de los combustibles para la Patagonia. Se puede aplicar para todo el país, en un esfuerzo compartido de Nación y Provincias”.

El ‘blindaje’ de Fernández

Los medios de comunicación registraron que Vaca Muerta fue parte del temario de las reuniones que Alberto Fernández mantuvo con empresarios estos días. Trascendió que un equipo de “técnicos” estaría trabajando, junto a directivos de algunas petroleras privadas, en un proyecto de ley que también implica un blindaje de las ganancias de los pulpos. 

Según Clarín (14/9), la idea sería generalizar las cláusulas leoninas del pacto secreto que Kicillof firmó con Chevron en 2014. Un capítulo sería también la offshorización, o sea “atributos para mantener fuera del país una parte de los dólares que generen por las exportaciones, para que no tengan problemas en distribuir dividendos o utilidades a los inversores o accionistas”. Planean a su vez que cuenten con una alícuota especial del Impuesto a las Ganancias y reducir otros impuestos, “incorporando el concepto de amortización acelerada de las inversiones”.

Detrás del propósito de “encuadrar en una sola norma las leyes, decretos y resoluciones ya vigentes”, es indudable que la norma va a dar ‘fuerza de ley’ a la adenda flexibilizadora del convenio colectivo de trabajo que vienen sufriendo los petroleros de Vaca Muerta –en menos de dos años ya se sucedieron ocho muertes obreras. Es probable que, bajo el mismo eufemismo de considerarla un sector estratégico, busquen sancionar una liquidación del derecho de huelga. Recordemos una vez más que Fernández reivindica este régimen laboral de la muerte como su modelo de reforma laboral: convenio por convenio y pactando con la burocracia sindical. Es el camino que ya emprendió el pulpo Techint, que volvió a la carga con suspensiones masivas en sus plantas siderúrgicas con las miras puestas en extender el mismo modelo de convenio flexibilizado.

Una salida de los trabajadores

La clase obrera debe rechazar el blindaje de la Gendarmería en Vaca Muerta, porque es una militarización contra los trabajadores, una amenaza con responder con mano de hierro tanto contra los obreros del petróleo como contra los desocupados. La represión a los piquetes de los docentes y estatales en Chubut, ejecutada por la patota del burócrata “Loma” Ávila para liberar el acceso a los pozos, es un claro antecedente.

Pero también debe tomar nota que el blindaje que prometen Nielsen y Fernández tendrá como base fundacional no solo un dólar por las nubes, sino además un naftazo. La magnitud del aumento en el precio de los combustibles una vez liberados es una amenaza cierta de Rodrigazo. La defensa de los puestos de trabajo y los convenios colectivos también requieren una preparación del movimiento obrero ante lo que se viene con Alberto. Cobra enorme vigencia el planteo de comités obreros de fiscalización de las condiciones de seguridad e higiene en los yacimientos, con derecho a paralizar la producción.

Sólo la nacionalización integral, sin pago y bajo control obrero, de los recursos naturales del país y de la industria energética puede orientar los beneficios de la explotación gasífera y petrolera hacia un plan de desarrollo industrial y nacional. Es un programa antagónico al del nacionalismo burgués, que ofrenda las riquezas del país a los pulpos imperialistas.
 

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