fbnoscript
25 de septiembre de 2019

“En Córdoba el clasismo no le da tregua al ajuste”

Gran marcha del sindicalismo combativo y el movimiento piquetero en la provincia mediterránea

El sindicalismo combativo y las organizaciones piqueteras movilizaron masivamente por las calles de Córdoba. Cerca de 2.500 compañeros y compañeras cortaron el Puente Centenario y el Puente Alvear a las 17:00, para concluir más tarde en una movilización y acto frente al Patio Olmos. Entre los presentes había una importante delegación del Sutna, el gremio de salud UTS, una representación de trabajadores de Molinos Minetti, de Luz y Fuerza, de Porta y una decena de agrupaciones combativas de distintos sindicatos. También se hizo presente una representación de la CTA Regional Córdoba, y adhirió el Sindicato Municipal de Jesús María. La columna de la Coordinadora Sindical Clasista y del Polo Obrero aportó la gran mayoría de los manifestantes. Los principales referentes del FIT-Unidad participaron de la convocatoria.

Abrió el acto un compañero de la directiva del Sutna, Leandro Rojas, quien planteó que los trabajadores no podemos esperar a octubre, que nuestra lucha es ahora, y denunció el pacto social que prepara el próximo gobierno, cuyo eje es el congelamiento salarial. Destacó la acción del sindicalismo combativo como organizador de los trabajadores contra la contención de la burocracia sindical, y reivindicó la lucha de los trabajadores de Chubut, de Molinos Minetti y de Luz y Fuerza.

Luego hizo uso de la palabra el compañero Emanuel Berardo, dirigente del Polo Obrero, quien también pronunció su apoyo a la luchas en curso y se solidarizó con los compañeros del Polo Obrero de Zapala, que hace seis días que cortan la ruta por trabajo genuino. Denunció la persecución judicial contra Eduardo Belliboni y otros dirigentes piqueteros, afirmando que forma parte de la represión que Macri y los gobernadores peronistas desarrollan para poder ejecutar la política de pobreza y desocupación del régimen del FMI. Dijo que la intervención del conjunto de los sectores en lucha, ocupados, desocupados y jubilados, son la única garantía para enfrentar los planes que hoy aplica Macri, pero que Fernández pretende continuar. En ese sentido, finalizó planteando la necesidad de un paro activo y congreso de base del movimiento obrero.

Después, la compañera Vanesa Bárcena, delegada de Luz y Fuerza, resaltó la importancia de  la unidad entre trabajadores ocupados y desocupados para enfrentar la privatización de EPEC y el ataque al convenio colectivo de trabajo.

Acto seguido, el compañero de Walter Román, de Minetti, se refirió a la ofensiva patronal que se está desarrollando contra los molineros con la complicidad de la burocracia sindical y la heroica defensa que la fábrica que están desarrollando los trabajadores. 

A continuación, la compañera Noelia Agüero, de Docentes en Marcha, señaló la importancia que constituye el reagrupamiento del sindicalismo combativo para romper la tregua de las burocracias sindicales; y el compañero Yoni, del MTR, denunció el carácter represor de la política del gobierno para imponer el ajuste y el hambre que el movimiento piquetero logró derrotar. Finalmente, cerró el acto Gastón Vacchiani, secretario general de UTS, señalando que los trabajadores de la salud, organizados en asambleas por hospital, rechazan el bono de hambre del gobierno de Schiaretti, que representa un recorte al salario licuado por la inflación.

La masividad de la marcha y la calidad de las representaciones que tomaron la palabra expresan las profundas tendencias antiburocráticas y de lucha que se desarrollan en el movimiento obrero cordobés. Se trata sin dudas de un gran paso adelante del activismo, que marcará toda la próxima etapa. Esta expresión dejo atrás la política divisionista y oportunista que llevaron adelante en la última movilización algunas organizaciones de izquierda (MST, PTS, IS) que quisieron convertirla en un acto electoral.

La marcha del sindicalismo combativo y del movimiento piquetero en Córdoba es una conquista del conjunto del activismo que en cada barriada, sindicato y lugar de trabajo enfrenta la tregua de la burocracia y ponen en pie una herramienta contra el pacto social por el que trabajan Fernández y los gobernadores. Vamos a seguir este camino hasta imponer un paro activo de 36 horas y un plan de lucha de todo el movimiento obrero para derrotar al régimen del FMI.
 

 

Compartir

Comentarios