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25 de septiembre de 2019

Congreso de la FULP: contra la dirección del pacto social, vamos por un reagrupamiento de la izquierda y los luchadores

Para el día 28 fue convocado el Congreso de la Federación Universitaria de La Plata (FULP), donde se elegirá la conducción. Será, con los límites que desarrollamos más adelante, una instancia de lucha política en la que se contrapondrán distintas orientaciones para el movimiento estudiantil, ante la quiebra nacional y su impacto en la universidad pública.

La UNLP en los tiempos del FMI

El masazo de las últimas semanas contra los ingresos de las familias trabajadoras, con la devaluación y el aumento de los precios, vino a agravar la ya crítica situación de la Universidad Nacional de la Plata (UNLP), que se expresa en les miles de estudiantes de todas las facultades que se ven obligados a dejar sus carreras.

Los recortes en las becas y el boleto estudiantil, la falta de bandas horarias, las restricciones y filtros de los planes de estudio, han derivado en una deserción estudiantil récord; mientras que el promedio de tiempo que lleva terminar una carrera ascendió a más de 8 años. A eso se suman los ataques al salario docente, el trabajo ad honorem y la tercerización de sectores como limpieza. El ajuste presupuestario de Macri y los rectores viene haciendo estragos en la UNLP.

De conjunto, el vaciamiento de la universidad a nivel nacional forma parte de la agenda trazada por el acuerdo con el FMI. La reforma laboral negrera que quieren imponer (el "modelo Vaca Muerta" de Fernández) lleva a precarizar la educación. Los que ofrecen a la juventud los trabajos tipo Glovo, traen bajo el brazo la "glovización" de la universidad. Por eso bajo el gobierno de Macri se recortaron las actividades reservadas a los títulos (Resolución 1254) y se empezó a implementar el Sistema de Reconocimiento Académico (estandarización de contenidos), abriendo el camino para la implementación de carreras chatarra y la desvalorización de nuestros títulos.

La otra cara del ahogo presupuestario es la privatización. Bajo el lema de la “generación de recursos propios” se avanza en el arancelamiento de contenidos de posgrados, cursos y seminarios; y también en convenios con terceros que ponen nuestra formación y nuestro trabajo al servicio de grandes empresas o el Estado, mediante prácticas y pasantías precarizadas. Así, nuestras carreras terminan a disposición de las multinacionales del fracking, los agrotóxicos y la megaminería -contra las que en estos días se movilizan millones de jóvenes en todo el mundo en la huelga por el clima. Los fondos "generados" se manejan en forma discrecional, algo que en la UNLP fue reforzado el año pasado con un nuevo régimen de financiación más flexible, aprobado por las autoridades, con el voto favorable de la Franja Morada y el kirchnerismo en el Consejo Superior. 

Una Fulp del pacto social

La orientación que ha seguido la conducción de la Fulp ante todos estos ataques es lamentable. El bloque encabezado por La Mella, La Cámpora y el Miles se presentaba como "anti Macri y anti Franja"… pero votó al rector radical Tauber. Cuando la gran rebelión universitaria del año pasado acorraló al gobierno de Macri, esas agrupaciones se sumaron al operativo de desmovilización -que tuvo su mayor expresión en el levantamiento de la huelga docente, a cambio de un "aumento" que la llevó a perder un quinto del poder adquisitivo de su salario. 

Es el mismo triste papel que juega la tregua de la CGT, cuando atacan al movimiento obrero por todos los frentes. El pacto social que ahora promueve Fernández mientras crece la pobreza y la desocupación, tiene en la UNLP un antecedente con la sintonía común del rectorado, la Franja Morada y la dirección kirchnerista de la Federación.

El congreso del 28 llega luego de un año de parálisis total de la FULP y los centros conducidos por esas fuerzas, sin debates previos en las facultades, y solamente con el objetivo de reelegir a la actual conducción (La Mella-Patria Grande, Miles, La Cámpora-JUP, CEPA-PCR, FUNAP, Liberación y Movimiento Evita), bloque que reúne a más de la mitad de los congresales. No tiene en agenda discutir cómo organizamos la lucha por nuestros reclamos, ni apoyar las gigantes luchas de la docencia de Chubut y el movimiento piquetero. Eso, porque la conducción de la FULP acata el llamado de Alberto Fernández a abandonar las calles, mientras la crisis la paga el pueblo trabajador.

Movilicemos por un bloque independiente y de izquierda para luchar

Hay que cambiar de rumbo. El movimiento estudiantil ha demostrado en el último tiempo que tiene reservas de lucha. Sin ir más lejos, viene de un 2018 de tomas de facultades, paros estudiantiles y grandes luchas como la del aborto legal. Pero si, por un lado, esos procesos golpearon particularmente a las fuerzas más enquistadas en el Rectorado (con retrocesos de la Franja Morada y el Miles), por el otro, sigue siendo mayoritario el bloque que terminó jugando como bombero antes esas luchas.

En contraste con la conducción de la Fulp, el Centro de Estudiantes de Arquitectura se ha transformado en un bastión de lucha para el movimiento estudiantil, tras 7 años de conducción del DALE! (UJS-PO y Agite!). Las asambleas y movilizaciones de 400 compañeros durante la rebelión educativa, los paros estudiantiles y los micros llenos para rodear el Congreso junto a la ola verde, las tomas contra la expulsión de docentes y las luchas contra las limitaciones de la carrera, o el apoyo a la lucha de las trabajadoras de limpieza de la facultad, son algunos de los ejemplos que dan cuenta de un centro que impulsa la pelea por las reivindicaciones más urgentes de los estudiantes, de las mujeres y disidencias, y de los trabajadores en general. Esos son los gremios que necesitamos.

Para pelear por esa orientación, es preciso movilizarnos masivamente al congreso de la Fulp para plantear la necesidad de un plan de lucha por nuestras reivindicaciones más urgentes: por un plan de becas de emergencia para atender la crítica situación, contra los recortes al boleto estudiantil, por más presupuesto y la apertura de los libros contables de la universidad. Las movilizaciones piqueteras y del sindicalismo combativo son un marco para confluir en esta pelea, con nuestros propios reclamos.

De cara al Encuentro de Mujeres y Disidencias, reimpulsemos la lucha por jardines materno-paternales gratuitos en las facultades y por plazas en el Albergue reservadas para víctimas de violencia. Por la modificación del protocolo ante casos de violencia de género para que, en lugar de que decidan los decanos a puertas cerradas, se traten las denuncias en un Consejo Autónomo electo por las estudiantes y trabajadoras de la universidad. Es la oportunidad también para insistir en la aprobación del proyecto que presentamos en el Consejo Superior para lograr la implementación de ESI en los colegios preuniversitarios y las carreras de formación docente, hoy cajoneado mientras el rector Tauber se reúne con el Arzobispo de La Plata, "Tucho" Fernández, férreo opositor al derecho al aborto y encubridor de curas abusadores. Reclamamos la convocatoria a asambleas de mujeres y disidencias en todas las facultades, como está llevando adelante el centro de Arquitectura con un pre-encuentro como instancia de debate y organización.

Para pelear por una nueva dirección y por colocar a la Fulp en un campo de lucha, llamamos a poner en pie una lista común de la izquierda y las agrupaciones independientes, que junto al CEAU agrupe al CEPsi (recuperado por la izquierda al calor de la rebelión universitaria), para constituir un bloque independiente del gobierno y del rectorado, con un programa de lucha, en el camino del Chubutazo y las movilizaciones piqueteras, para que la crisis no la paguemos los trabajadores. La conformación de una lista común de estas características preparará el terreno para la pelea por la recuperación de los centros de estudiantes en las elecciones de noviembre.

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