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2 de octubre de 2019

Más de 40% de pobreza en Tucumán

Manzur y Macri, dos caras del ajuste.

Los recientes datos publicados por el Indec arrojaron que el 40,4% de la población tucumana vivía en la pobreza a mediados de este año, superando el ya explosivo promedio nacional de 35,4% y mostrando los efectos ruinosos de las políticas de ajuste del FMI, Macri y el gobierno provincial de Juan Manzur.

Los datos se conocen cuando 800 trabajadores de la empresa Luque, 450 del Ingenio Santa Bárbara y 400 del Ingenio sufren la incertidumbre sobre su continuidad laboral, y miles de trabajadores temporarios quedan parados por la finalización de la zafra y la molienda.

La situación de las barriadas populares es un polvorín. El trabajo en negro también supera los guarismos nacionales, alcanzando al 50% de la fuerza laboral ocupada, pero ni este nivel de informalidad ni la pobreza y la desocupación han merecido la más mínima atención del gobierno. Las organizaciones de desocupados, entre ellas el Polo Obrero, denuncian que en   merenderos y comedores se siente cada día más la falta de leche, mientras crece también día a día la cantidad de niños que asisten.

Manzur salió apurado a desligarse de sus responsabilidades, señalando que este cuadro es culpa exclusiva del gobierno nacional. Miente. Los diputados y senadores tucumanos del PJ acompañaron (así como los del macrismo) las principales leyes de ajuste; el mandatario no no ha dado respuesta alguna a los trabajadores ocupados y desocupados en lucha, y aprobó los tarifazos solicitados por la empresa de distribución eléctrica provincial. Manzur sostuvo que si gana las elecciones Alberto Fernández se podrá revertir la situación, pero el candidato presidencial ya se ha comprometido a honrar los compromisos del FMI, que preparan mayores ajustes.

Mientras el Tucumán que trabaja es cada vez más pobre, el gobernador ha priorizado hacer lobby a favor de las grandes patronales de la provincia, paseándose por Estados Unidos y por los despachos nacionales en busca de beneficios para los empresarios del azúcar y el limón.

A la responsabilidad del gobierno se suma la de la burocracia sindical, que ha acompañado esta política criminal con acuerdos salariales a la baja y una paz social a favor de los patrones.

El Partido Obrero en el Frente de Izquierda-Unidad llama a apoyar con todo las luchas en curso, que son una elemental respuesta para defender los puestos de trabajo y las condiciones de vida; a exigir un paro de 36 horas en el camino de la huelga general para derrotar al régimen del FMI; y a poner en pie una alternativa política independiente de los trabajadores que termine con este régimen de pobreza y miseria social. Esa es la herramienta que nos proponemos seguir construyendo en el curso de la actual campaña electoral, señalando que el voto al FIT-U en Tucumán es un pronunciamiento para que la crisis la paguen los capitalistas.

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