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2 de octubre de 2019

Fernández contra el paro de los pilotos de Aerolíneas: el pacto social en acción

Los sindicatos de pilotos APLA y UALA anunciaron un paro de 48 horas para el 5 y 6 de octubre, y declararon que no acatarían la Conciliación Obligatoria solicitada por la patronal de Aerolíneas Austral. Los trabajadores reclaman un aumento salarial inmediato del 22% y denuncian que la paritaria está vencida desde hace once meses, durante los cuales los incrementos otorgados a cuenta de la futura negociación suman un 23% contra una inflación del 55%.

La medida de fuerza volvió a concentrar los ataques de los medios de comunicación y políticos patronales. Pero si en la previa a las Paso era el macrismo quien se embarcó en una furibunda campaña antisindical contra los pilotos, ahora es Alberto Fernández quien objetó que “no provoquen este estado de cosas”. Es una muestra de que el pacto social que cocina junto a las cámaras empresariales y la burocracia sindical no es otra cosa que la continuidad de la tregua con que dejaron pasar la ofensiva de Macri contra los trabajadores.

Esto vale muy bien para la conducción de los gremios aeronáuticos. El último paro (gracias al cual se logró frenar 286 suspensiones y el cumplimiento de la cláusula gatillo de la paritaria anterior) fue en noviembre pasado, y ya en ese momento los sindicatos habían intentado por todos los medios evitar llegar a la medida, con reiterados reclamos al gobierno de que dicte una conciliación obligatoria.

Durante los meses siguientes, las burocracias dejaron pasar la militarizaron de las tareas de rampa con la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la firma del acuerdo de cielos abiertos con Estados Unidos, la autorización a la creación de un sindicato de empresa en Flybondi, la quiebra de Andes y Avianca con despidos y salarios en cuotas, y la lista sigue. Ni siquiera el paro de dos semanas en el Call Center de Aerolíneas contra la tercerización del servicio mereció la convocatoria a una medida de fuerza de APA (CTA), que dejó aislada esa lucha estratégica.

Pero Fernández tomó nota además de que el desprestigio de las conducciones sindicales y la presión de las bases a la lucha para defender sus reclamos pueden ocasionar fisuras en la tarea de contención de la conflictividad laboral. Por eso se embarcó en una operación de reunificación de las centrales sindicales que ya puso bajo la órbita de Daer a Moyano y la CTA Yasky, y probablemente sume a Barrionuevo en los próximos días. Es en esa misma línea que declaró días atrás en una entrevista que “cada vez que hablo con ellos (los gremios aeronáuticos) les digo que hagan el esfuerzo de ser un sindicato único, para empezar a ordenar las cosas”.

Se trata de un ataque frontal a los trabajadores aeronáuticos. El unicato sindical por el cual presiona Fernández tiene un rol regimentador, y está dirigido a bloquear la disposición a la lucha que mostraron los trabajadores a pesar del triste papel de las conducciones. Es que fue justamente en respuesta a la presión de las bases que fue convocado el paro para el 5 y 6 de octubre.

Esta “unificación” reaccionaria que promueve Fernández para garantizar el pacto social no revierte, sino que llevará a profundizar, la atomización del movimiento obrero. Un caso testigo de esto lo tuvimos hace una semana cuando APLA, conducido por el kirchnerista Pablo Biró, perdió a 200 afiliados de Latam que bajo la presión de la patronal aceptaron volar en aviones de matrícula chilena, perdiendo potencialmente derechos convencionales adquiridos y abriendo la puerta a la creación de otro sindicato patronal. La reunificación de los aeronáuticos jugará un papel progresivo en la medida en que nazca de la deliberación de los trabajadores y de la ruptura con la tregua y el pacto social que convalidan los ataques patronales, lo cual implica una pelea contra la burocracia que conduce los sindicatos.

La agrupación clasista La Pista repudió la provocación de Alberto Fernández y, para combatir cualquier intento de las burocracias de acatar la Conciliación, llamó a los pilotos a ratificar en asamblea el paro de 48 horas para quebrar el ninguneo de la patronal macrista y conquistar el aumento salarial.

 

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