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10 de octubre de 2019

La sede del Encuentro, una ciudad con gran tradición de lucha de las mujeres

Del 12 al 14 de octubre tendrá lugar en La Plata el Encuentro de Mujeres y Disidencias más masivo de la historia en sus 34 años. Se esperan decenas de miles de mujeres y disidencias de todo el país, y hasta de otros países de Latinoamérica.

En la ciudad existe una importante organización del movimiento de mujeres y disidencias, con una multisectorial que ha convocado a movilizaciones masivas a los centros del poder político cada fecha reivindicativa como los 8 de marzo, Ni Una Menos, el Día Latinoamericano por el derecho al aborto, entre otras, y ha organizados decenas de pañuelazos, marchas y festivales en la lucha por el aborto legal, así como ante femicidios y casos de violencia.

Este movimiento ya lleva diez años de lucha por hacer justicia por Sandra Ayala Gamboa, y ha protagonizado grandes marchas cuando el cuádruple femicidio de la Loma conmovió a la ciudad. Otros casos testigos son los de Claudia Salgán, Mariana Condori, Maru Gunther, Maruja Chacón Pérez, Shirley Cielo Barrientos, Berta Cáceres, Gisela. Las estudiantes secundarias movilizaron en masa tras el crimen de Lucía Ríos Muller, y 30.000 personas salieron a la calle luego del femicidio de la estudiante de Medicina Emma Córdoba.

Otro caso emblemático es el de Johana Ramallo, que cobró alcance nacional con las incesantes movilizaciones que durante un año y diez meses exigieron su aparición con vida, denunciaron a las redes de trata, y la complicidad policial y judicial que motaron la trama de impunidad. Luego de la confirmación de su asesinato, continúa la lucha para reclamar justicia por la joven madre de 23 años.

Un intendente de Macri

El municipio se encuentra hoy gobernado por el macrista Julio Garro, que se ha destacado por atacar a las mujeres desde todos los ángulos posibles. Por supuesto, no hizo más que actuar en sintonía con el ajuste de Vidal, que desmanteló de la línea 144 para asistencia a las víctimas de violencia de género, mientras despidió a cientos de estatales como las trabajadoras de la UEP (Unidad Ejecutora Provincial), atacó el salario docente y militó junto con las Iglesias contra el derecho al aborto y la modificación de la ley de educación sexual.

Garro también vació la línea 137 de asistencia a las víctimas. A principios de este año, se convirtió en escándalo una circular interna del intendente que prohibía a las trabajadoras del Palacio Municipal el uso de polleras o vestidos por arriba de las rodillas y atuendos que dejaran al descubierto el abdomen. Esto, poco después de que Garro tuviera que remover de su cargo al ex presidente del Concejo Deliberante, Fernando Ponce, por denuncias de abuso sexual.

En los últimos meses, el municipio avanzó con la militarización de todo el centro platense para atentar contra la venta ambulante que en su mayoría practican mujeres, que venden ropa u objetos usados como una alternativa a la desocupación.

Ya en las vísperas del Encuentro, el intendente declaró estar trabajando junto al Arzobispo “Tucho” Fernández para garantizar el cuidado del patrimonio de la ciudad, los edificios públicos y sobre todo la Catedral. Es una provocación a las miles que nos concentraremos este fin de semana, por elevación tildadas de violentas, cuando se desarrolla una catarata de presiones y amenazas que provienen de los sectores antiderechos que ampara la propia Iglesia.

La iglesia católica, internas y abuso de menores

Un caso de fuerte repercusión este año fue el de las denuncias por abuso contra el cura Eduardo Lorenzo, que a su vez era capellán general del Servicio Penitenciario. Luego de una década en la que la causa fue archivada y Lorenzo fue protegido por la Justicia, las víctimas y sus familiares, a partir de relacionarse a las organizaciones de mujeres, lograron reabrir el caso y avanzar en la investigación, reuniendo testimonios de víctimas que no se habían animado a denunciar. “Tucho” Fernández, en respuesta, brindó una misa para respaldarlo.

 

Este mismo Arzobispo buscó bajar las tensiones hacia el Encuentro, realizando declaraciones acerca de que las mujeres que asistirán tienen distintos reclamos y que el aborto no sería el principal. Simultáneamente, e intentando contener posibles choques, suspendió las misas en la ciudad por el fin de semana y desalentó que los fieles se concentren para “cuidar” las iglesias porque eso estaría en manos del Estado. Al día siguiente, aparecieron pintadas en el Arzobispado acusándolo de traidor y comparándolo con Judas, por parte del ala más reaccionaria del clero, que se prepara para todo tipo de provocaciones.

La Comisión Organizadora, entre pactos con el clero y el gobierno

Es importante destacar que tanto el clérigo como el intendente Garro aludieron a una mesa de diálogo con las organizaciones que controlan la Comisión Organizadora del Encuentro, el bloque conformado por el PCR, el PJ - kirchnerismo y Patria Grande. Esas reuniones se realizaron a espaldas de la mayoría de las organizaciones que participamos durante diez meses de las comisiones y las masivas instancias plenarias convocadas por la Comisión Organizadora. Ese bloque burocrático selló sus acuerdos con el gobierno y la Iglesia, mientras trataron de impedir en todo momento que podamos avanzar hacia un Encuentro que sirva para luchar, por nuestras reivindicaciones y contra este régimen fondomonetarista que padecemos en primer lugar las mujeres trabajadoras.

Así, el bloque comandado por el PCR impidió que la CO se pronuncie por el derecho al aborto y contra del oscurantismo clerical, y organizó las instancias más masivas como el acto de apertura bien lejos del centro de la ciudad y del poder político. Actúan como un obstáculo para el progreso del movimiento de mujeres, buscando dilapidar esta oportunidad extraordinaria para volver a ganar la calle y golpear a los antiderechos. Este bloque opera ya bajo la égida del pacto social que teje Alberto Fernández, que tiene a las Iglesias como una pata fundamental, además de la burocracia sindical y piquetera.

Desde el Plenario de Trabajadoras de La Plata nos preparamos para movilizar masivamente desde cada barriada, desde los lugares de trabajo, colegios y facultades, con un programa integral de las reivindicaciones de las mujeres y disidencias. Llamamos a pelear por motorizar una enorme acción común de toda la ola verde, por el aborto legal y la separación de la Iglesia del Estado; por trabajo genuino y salario igual a la canasta familiar, por licencias por maternidad y paternidad, jardines de primera infancia en cada lugar de trabajo; por la inclusión laboral travesti-trans; contra el ajuste y las reformas laboral y jubilatorias, por la ruptura con el FMI. Que las trabajadoras no paguemos la crisis. Vamos por un XXXIV Encuentro de Mujeres y Disidencias para frenar a los ajustadores y conquistar el aborto legal.

 

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