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11 de octubre de 2019

Asbesto en el Subte: Los trabajadores marcan un límite

Por Corresponsal
La Naranja del Subte

La directiva de la AGTSyP anunció en conferencia de prensa, que otorga 10 días de plazo para que Metrovías y S.B.A.S.E (el gobierno CABA) presenten un plan de desamiantación general del subte. Si esto no ocurre se tomarán medidas de acción defensivas.

Es que la tolerancia de los trabajadores ante una agresión como la que significa trabajar en contacto con un contaminante como el asbesto (amianto), ha llegado a su límite. La gerenciadora del estafador - coimero Roggio (Metrovías) y el gobierno de Rodríguez Larreta,  más allá de todo límite conocido de irresponsabilidad y negligencia, vienen bloqueando el proceso de descontaminación del subte. Limitan el reconocimiento de la presencia de asbesto a la línea B y sus talleres. Esto cuando se tienen evidencias o, en su defecto, sobradas sospechas de que todas las líneas, casi todas las formaciones, mas túneles e instalaciones, contienen este contaminante. Y con la prueba en mano de que, de 180 trabajadores sometidos a estudios médicos, 11 presentan lesiones pleurales por inhalación de asbesto.

En la conferencia quedó claro que la totalidad de los trabajadores del subte estuvieron y están expuestos al asbesto y también -  en menor grado -  los usuarios. Por lo cual no pueden limitarse las acciones a talleres y al tráfico de una sola línea como se viene dando, sino que deben abarcar la totalidad del subte y su personal. La  sustancia produce lesiones irreversibles en las personas, que pueden tardar décadas en manifestarse y que pueden hacerlo bajo la forma de engrosamientos pleurales, fibrosis pulmonar invalidante o diversos tipos de cánceres de pulmón. Las familias de los trabajadores pueden contaminarse por el lavado domiciliario de ropa de trabajo. La empresa y los gobiernos de turno pudieron evitar este verdadero drama, si no hubieran importado, con total conocimiento de causa, trenes contaminados con una sustancia que está prohibida por la ley desde hace décadas.

El plan de desamiantación que el sindicato exige debe contemplar como mínimo:

  1. Incorporación de todo el personal al R.A.R. (Registro de personal expuesto a agentes de riesgo) y su estudio médico anual a un ritmo lógico, ya que al ritmo actual demoraría 4 años completar la nómina.
  2.  Desabestización de partes contaminadas en las formaciones, bajo condiciones de seguridad y por empresa especializada (ningún trabajadores del subte debe tocar el contaminante prohibido)
  3. Fecha fehaciente de renovación de toda la flota y plazos previstos  
  4. Lavado industrial de ropa de trabajo a cargo de la empresa para todo el personal 
  5. Desabestización del resto de las instalaciones, túneles y estaciones.

Lo poco que se ha avanzado hasta ahora se debe exclusivamente a la iniciativa de los trabajadores de la AGTSyP, que hacen “retención de tareas” sobre material sospechoso, afectando con ello el mantenimiento. El freno que imprime la empresa y el gobierno es criminal y está vinculado a la inversión necesaria – en vísperas de las elecciones y de la renovación de la licitación -  y al reconocimiento de la responsabilidad legal que les cabe. El gobierno de Larreta viene ignorando totalmente las iniciativas legislativas, como las de las bancas del Frente de Izquierda – Unidad para que rinda cuentas.

La gravedad sin precedentes de este cuadro de desprecio por la salud y la vida de los trabajadores, reclama la inmediata acción decidida de los trabajadores organizados. La AGTSyP tiene con qué.

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