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16 de octubre de 2019

Elecciones UNLP: por centros independientes de los gobiernos y las autoridades universitarias

Para luchar contra el régimen del FMI en la universidad; abajo el pacto social de la Franja, el kirchnerismo y el Rectorado

Los días 6, 7 y 8 de noviembre se votará la conducción de los centros de estudiantes y los consejeros estudiantiles en las 17 facultades de la UNLP, en medio de la enorme crisis nacional que impacta fuertemente sobre la juventud. 

Si el rechazo generalizado que Macri recoge entre los estudiantes es expresión del rechazo al ajuste, advertimos sin embargo que el gobierno entrante de Fernández-Fernández no pone en duda la continuidad del acuerdo con el FMI ni el pago de la descomunal deuda externa, lo que anticipa nuevos recortes presupuestarios.

El ajuste del FMI en la UNLP

El salto de la devaluación y la inflación de las últimas semanas puso en jaque la posibilidad de muchísimos estudiantes de continuar sus carreras. Al mismo tiempo implica en los hechos un ajuste al presupuesto de la Universidad, que agrava los recortes a las becas y al boleto estudiantil, la falta de bandas horarias de cursada y las restricciones y filtros de los planes de estudio, todo lo cual derivó en un récord de deserción estudiantil. Mientras, crecen la tercerización laboral de los no docentes y el trabajo ad-honorem de docentes.

El achique presupuestario se complementa con una política de privatización de la UNLP, que se ha profundizado en los últimos años. Proliferan los aranceles en posgrados y cursos de extensión, con los que las autoridades hacen jugosos negociados. La remodelación del Edificio Karakachoff, en pleno centro de la ciudad, tuvo el objetivo de convertirlo en el centro de las 200 carreras de posgrado que se dictan en la universidad, además de concesionar un restorán. Las facultades de Psicología y Humanidades que funcionaban allí fueron trasladadas a las afueras de la ciudad, lo que fue utilizado para montar un nuevo negocio de las empresas de transporte a costa del bolsillo de estudiantes y trabajadores.

Por otro lado, se desarrolla una mayor injerencia de pulpos capitalistas como Bagó (en Exactas) o Techint (en Ingeniería), a través de convenios donde la universidad recibe algunos recursos a cambio de proveer mano de obra barata -con pasantías truchas que precarizan estudiantes- y de adecuar la investigación y los planes de estudio a los intereses de estas empresas. Estos ingresos extrapresupuestarios van a parar a cajas negras, que son manejadas por las autoridades a discreción.

Durante el gobierno de Macri, y a instancias de los rectores, se preparó el terreno para la implementación del Sistema de Reconocimiento Académico, que pretende igualar para abajo las carreras de las universidades públicas con las privadas. En esa dirección apunta también el recorte a las actividades reservadas a los títulos universitarios (Resolución 1254), para reducir el “costo laboral” de la mano de obra calificada de nuestro país. La reforma laboral negrera va de la mano de la creación de carreras chatarra.

El redactor de esa resolución que devalúa los títulos, Jaime Perczyck (rector de la Universidad de Hurlingam y presidente del CIN -consejo de rectores), es quien suena para ocupar el cargo de Ministro de Educación bajo el gobierno de Alberto Fernández. El "equipo educativo" del Frente de Todos está compuesto por los rectores que avalaron los recortes presupuestarios.

El pacto social

En el último período, las agrupaciones del peronismo y el kirchnerismo han logrado una mayoría en el movimiento estudiantil, conduciendo 10 de los 17 centros. Han explotado a su favor aparecer como oposición al gobierno del ajuste, haciendo demagogia con verborragia “anti-macrista”. A la hora de los hechos, por el contrario, de la JUP y La Cámpora hasta La Mella-Patria Grande se integraron al Rectorado del radical Fernando Tauber y la Franja Morada, y los decanos que se pretenden progresistas y antimacristas aceptaron sin chistar en el Consejo Superior los presupuestos de estos años por debajo de la inflación.

Este pacto de gobernabilidad tuvo su expresión en la política desmovilizadora de las agrupaciones que militan hoy en el Frente de Todos. El bochornoso vaciamiento del último Congreso de la FULP es finalmente expresión de que el pacto social que pregona Alberto Fernández ya tiene antecedentes en nuestra universidad, y que implica resignar los reclamos en función del pago de la deuda y al FMI. Solo la izquierda defendió la independencia del Rectorado, algo que se manifestó en que solamente el Centro de Arquitectura (CEAU) rechazó la elección de Tauber y convocó a movilizar contra la Asamblea Universitaria el año pasado.

La lucha por un movimiento estudiantil independiente

Si Macri se va pero el FMI se queda, y con él toda la política de ataque al pueblo trabajador, ¿qué movimiento estudiantil necesitamos para enfrentar lo que se viene?

Para la UJS - Partido Obrero más que nunca necesitamos un movimiento estudiantil independiente de los gobiernos y de las autoridades radicales y peronistas, para impulsar la lucha de los estudiantes por sus reclamos. Como lo muestra el CEAU, recuperado por la izquierda de manos de la Franja Morada hace casi 8 años, la independencia política -del kirchnerismo primero y del macrismo después- fue la garantía para pelear sin ataduras contra los filtros y restricciones del plan de estudios, contra el intento de liquidar cátedras no alineadas con el decanato, para jugarse en apoyo a la lucha por el salario docente y contra los despidos de las trabajadoras tercerizadas de limpieza de la facultad. La lucha por el aborto legal, seguro y gratuito y por todos los reclamos del movimiento de mujeres y disidencias tuvo un importante punto de apoyo en Arquitectura, donde el centro impulsó el año pasado un paro estudiantil cuando se trató la ILE en el Congreso, y ahora viene de organizar un combativo pre-Encuentro de Mujeres y Disidencias en la facultad, previo al histórico Encuentro que se hizo en la ciudad. Esos son los centros que necesitamos.

A diferencia del pasado, solo la izquierda aparece como una alternativa de independencia de las autoridades y los gobiernos. Las fuerzas que conformamos una lista independiente y de lucha en el último Congreso de la FULP tenemos la responsabilidad de dar una lucha común en las elecciones de centros de estudiantes, para defender los centros combativos de Arquitectura y Psicología, y reforzar esta perspectiva en el resto de las facultades. Una izquierda más fuerte en el movimiento estudiantil preparará mejor el terreno para las luchas que se vienen.

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