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17 de octubre de 2019 | #1569

Fernández y Arcioni refuerzan su acuerdo contra los estatales y docentes de Chubut

La lucha de los docentes y estatales en Chubut ingresa en su 13° semana de huelga. El poder del gobernador albertista Mariano Arcioni continúa siendo cuestionado por paros, movilizaciones y tomas de establecimientos públicos. El gobernador nuevamente ha sido noticia nacional, producto de escraches públicos y por escenas “infraganti” de ostentación y champagne en lujosos hoteles de Buenos Aires. Por estas horas, un sector que había levantado las medidas de fuerza, los auxiliares de educación dirigidos principalmente por la burocracia verde de ATE Quiroga, vuelve al paro producto de la presión de las bases, por incumplimiento de las promesas de aumentos que figuraban en el acta de la conciliación obligatoria acatada. Las direcciones “racionales y dialoguistas” han llevado a un sector de los trabajadores estatales a una nueva estafa.

El conflicto está fuertemente condicionado por el completo cierre de filas de la sociedad Fernández-Arcioni, que pinta de cuerpo entero el carácter del próximo gobierno de Fernández y su relación con los gobernadores del PJ. A medida que se estrecha esta relación, con un Arcioni que además de haber bajado su lista de diputados ahora explicita su total apoyo a la lista del Frente de Todos (sumado a la bajada de su candidato a intendente en Comodoro Rivadavia, Martín Buzzi), se profundiza un endurecimiento de las medidas del gobierno provincial contra la lucha docente y estatal. El gobierno provincial vuelve a la carga con la amenaza de descuentos, el recorte de licencias gremiales y los llamados nuevos “superpoderes” para el ministro Massoni, bajo el Decreto 1115, que lo habilitaría a saltear procedimientos judiciales y poder reprimir con el argumento de "mantener el orden público". Así, el cuestionado ministro de Gobierno, que aún no ha sido interpelado por la liberación de la zona en rutas 3 y 26 de Comodoro Rivadavia, que permitió el ataque de la burocracia sindical de petroleros a los docentes, contará con facultades especiales para intervenir en cortes de ruta, tomas de edificios públicos o escuelas. En vez de ser interpelado y rendir explicaciones, Massoni es premiado con más poder de fuego. Bien se explica el silencio de Fernández al ser interpelado sobre Chubut en el debate presidencial. Todo lo que devele el carácter conservador de su eventual gobierno, debe ser ocultado.

Arcioni y Massoni ya han dado muestras de sus aspiraciones fascistizantes durante la campaña de las elecciones provinciales, con anuncios de expulsión de extranjeros, recorte de prestaciones en el sistema de salud, propuesta de implementar las pistolas Taser y premios públicos a genocidas, como "Tito" Nichols. A su turno, las tomas de establecimientos educativos por parte del movimiento estudiantil son enfrentados con operativos represivos, fuertemente fogoneados por los medios oficialistas, compuestos por la Justicia, sectores de padres, directivos del sistema educativo afines al gobierno y por la misma policía.

Los puntos de conflicto y de potenciales estallidos se extienden: Bomberos Voluntarios ha anunciado la quita de colaboración a Defensa Civil; los aeronáuticos de Andes no cobran en tiempo y forma, y los aviones no tienen para pagar la nafta; las bajas de la exportación en la pesca de hasta un 15% y la queja de retenciones por parte de las cámaras pesqueras, amenazan con suspensiones masivas en el sector; octubre es el mes de vencimiento de las cautelares que impiden la reducción de potencia energética a las grandes ciudades de la provincia, debido a la deuda de las cooperativas con la mayorista Cammesa; el enorme “operativo clamor” para implantar la megaminería en Chubut, que cuenta con la venia de Fernández, también será el terreno de nuevas luchas y movilizaciones.

Frente al reforzamiento represivo y los múltiples sectores en conflicto, la necesidad de una mayor coordinación de los sectores de lucha, mediante un Congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, es una necesidad vital, taponada por el carácter burocrático de las direcciones políticas y sindicales, subordinadas al programa del Frente de Todos y su Pacto Social antiobrero. ¡Fuera Arcioni!

La campaña electoral del FIT-U en Chubut ha tenido un nuevo impulso con la liberación del compañero Daniel Ruiz, producto de una enorme campaña de movilización y lucha política. La votación será un termómetro y punto de reagrupamiento estratégico para una rebelión popular que aún no ha sido derrotada y que anticipa lo que viene en una Argentina bajo el régimen del FMI. 

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