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19 de octubre de 2019

Salta: El cuadro político después de las PASO provinciales

El triunfo del Gustavo Sáenz por 10 puntos sobre el kirchnerista Sergio Leavy en las elecciones primarias ha empezado a tener variadas e importantes repercusiones. 

Se están produciendo realineamientos a favor de la candidatura del actual intendente de Salta. En Rosario de La Frontera por ejemplo los candidatos locales de Olmedo, que quedó tercero cómodo, llamarán a votar por Sáenz en las generales a cambio de que los candidatos locales de este bajen sus candidaturas. Este tipo de acuerdo podría reproducirse en otros departamentos y municipios, no solo con los candidatos de Olmedo sino con alguna parte del PJ que se alineó detras de Leavy. 

Por su parte el Frente de Todos ha salido a plantear que hay que eliminar las PASO y cambiar el sistema de voto electrónico por la boleta única de papel. Una excusa absurda para tratar de explicar la derrota de un Leavy que venía de sacar el 50% de los votos en las elecciones nacionales como candidato a Senador. Lo cierto es que Leavy no pudo establecer ninguna delimitación clara con Sáenz y además llevaba en sus listas a otra parte del aparato del estado, minoritaria, pero parte del actual gobierno al fin. 

Sáenz es la continuidad de Romero y Urtubey

La mayor parte del aparato del gobierno de Urtubey se jugó a fondo por el triunfo de Sáenz al igual que lo hizo el romerismo, que además logró que triunfe su candidata a intendenta de Salta, nada más y nada menos que Betina Romero, hija del actual senador nacional y ex gobernador Juan Carlos Romero. 

Es que una mayoría de la burguesía salteña apuesta a un gobernador que se muestre “independiente” del gobierno nacional para mejor pelear el reparto de los recursos del estado, claro que en su propio beneficio.

 Las diferencias entre las tres variantes capitalistas, las de Sáenz, Leavy o el oligarca Olmedo, desaparecen a la hora de las medidas de ajuste antiobrero que todos apoyan (Leavy hizo explicito el apoyo a la política de Urtubey de reducción de personal en el estado por la vía del congelamiento de vacantes que está dejando desmantelados servicios enteros en salud y educación).

Sáenz hizo su campaña mostrándose prescindente de la elección nacional, como un defensor de los intereses “salteños” frente al estado nacional. A pesar de esto, medios nacionales anunciaban el triunfo de Sáenz como un triunfo del macrismo. Mientras tanto el actual intendente salteño se fue de vacaciones cuando Macri visitó la ciudad en oportunidad de su gira por el “si se puede”. 

Uno que rápidamente se anotó para saludar el triunfo de Sáenz fue Sergio Massa, su compañero de fórmula en las presidenciales del 2015. El massismo siempre intentó retener a Sáenz cuando este viraba hacia el macrismo. Una prueba de ello fue la ley de entrega del edificio de la Palúdica (alli funcionaba organismo nacional de combate contra el dengue) para los negocios del turismo, un viejo anhelo de Romero, y que se concretó a partir de un proyecto del bloque del Frente Renovar de Massa. 

Por su parte, Alberto Fernández, cuya foto apareció en algunos afiches de Sáenz en el interior provincial, declaró que deberá gobernar acordando con los gobernadores de provincia. El posible futuro gobernador por su parte, declaró que no tendrá mayores problemas sea quien sea el presidente. Si a esto le sumamos el infructuoso intento de Leavy de conseguir un apoyo mayor del PJ Nacional post PASO, no podemos descartar próximos realineamientos a favor de Sáenz. 

La nueva vieja Corte de Justicia 

Antes de que venzan sus mandatos, Urtubey envió al Senado los pliegos para renovar en la Corte a Guillermo Catalano y Ernesto Samsom. Ambos fueron votados por unanimidad. 

Como Romero al final de su mandato Urtubey deja una Corte que le garantice impunidad. 

Ante semejante atropello, Sáenz se ha llamado al más absoluto silencio. Es que quien tiene las mayores chances de gobernar la provincia, no solo es un garante de la continuidad del régimen oligárquico que gobierna Salta, sino que necesita su propia impunidad. El actual intendente está en el medio de una causa de facturaciones truchas de obras nunca realizadas que alcanzan una suma cercana a los 500 millones de pesos. Esta causa, que salpica al propio Urtubey, ha sido debidamente congelada, aunque en esta semana volvió a tomar estado público por una nota de la revista Noticias.

Salta, una papa muy caliente

Urtubey termina su gobierno dejando una provincia verdaderamente arrasada. 42% de pobreza (dato que no contempla los departamentos más pobres), 12,7% de desocupación (tercera en el país) y con un 50% de trabajo en negro. Una enorme deuda, de la cual el 80% está en dólares. Juicios millonarios por las pseudo estatizaciones de la empresa de agua, el peaje de ingreso a Salta y la empresa que manejaba el archivo provincial. 

Los datos de quiebras y concursos preventivos son alarmantes. En los primeros seis meses de año los concursos duplicaron a los totales del año pasado y las quiebras en el mismo período ya alcanzaron al total del año pasado. Los trabajadores de varias empresas que han entrado en procedimiento de crisis como los casos de Emilio Luque, la cadena de electrodomésticos Ribeiro y la embotelladora Talca, protagonizan distintas medidas de fuerza. Lo mismo ocurre con los de la distribuidora de gas del Noa, Gasnor, que llevan adelante un paro por tiempo indeterminado ,en este caso por la reapertura de paritarias o las trabajadoras despedidas del Museo de Alta Montaña que denuncian trabajo en negro y complicidad del estado con los patrones negreros.

El próximo gobernador deberá enfrentar una situación financiera y fiscal complicada y con una clase obrera que, si bien no ganó masivamente las calles, empieza a levantarse. No olvidemos las recientes luchas docentes y de municipales. 

Los grandes desafíos para el Partido Obrero y el FIT-U

En este cuadro actual de la provincia un gran desafío que se nos presenta es intervenir en los procesos de lucha en curso y ganarlos a la necesidad de luchar por un paro activo nacional de 36 horas que abra el camino de la huelga general para derrotar el ya anunciado pacto social de Alberto Fernández y el ajuste en marcha de Macri- Urtubey -FMI. 

Está en juego, como en todos el país, el desarrollo de una alternativa política de los trabajadores junto al PO y al FIT-U. Para ello nuestro partido se está dando una enorme tarea de reclutamiento de nuevos compañeros y compañeras. El reciente Encuentro Nacional de Mujeres y disidencias ha tenido la participación de una importante delegación de compañeras que deja como resultado la incorporación de nuevos cuadros a la militancia partidaria.

El desarrollo de la campaña de las PASO ha dejado una enorme cantidad de contactos y la posibilidad de extender al partido a nuevas localidades, reforzar otras y reconstruir el trabajo partidario en otras más. 

Las elecciones generales del 10 de noviembre serán una enorme oportunidad para ganar a los trabajadores a que rompan con el régimen oligárquico que gobierna Salta hace 25 años y que voten al FIT-U y se organicen junto al PO. La lucha electoral en la capital salteña será clave puesto que allí están las posibilidades de reforzar las bancadas socialistasada que las paso, donde por ejemplo nuestro compañero Claudio Del Plá será uno de los solo cuatro candidatos a intendente. Este desafío es enorme puesto que nuestros resultados en Salta no han escapado al cuadro de dificultades generales que enfrentó la izquierda en todo el país. 

Las paso del FIT-U en Salta nos han puesto a la cabeza de sus listas para dar una gran batalla contra el régimen oligárquico de los Urtubey, Romero, Sáenz, Olmedo y Leavy. Con la trayectoria recorrida durante estos años de lucha, enfrentando incluso los más brutales procesos represivos conocidos en Salta, tomaremos nuevamente este gran desafío en nuestras manos para llevar al triunfo a la clase obrera de Salta, protagonista de enormes batallas. 


 

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