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21 de octubre de 2019

Elecciones de Técnicos Aeronáuticos: la burocracia de Cirielli ganó con lo justo

Por Corresponsal
Agrupación La Pista

La burocracia de APTA se impuso en las elecciones del gremio por 1303 (57%) a 997 votos (43%) sobre la lista Celeste de la oposición unificada, encabezada por sectores vinculados al yaskismo y el moyanismo e integrada también por el activismo combativo y sectores de izquierda. La abstención electoral fue del 40% del padrón.

La diferencia de 199 votos, que había arrojado el escrutinio provisorio, se amplió en el escrutinio definitivo a 306, luego que la oposición desista de pelear los 155 votos observados por mala inclusión en los padrones. La urna de jubilados, gracias a una descomunal logística de remisses, aportó 130 votos para la lista Naranja de Ricardo Cirielli. En un recuento más pormenorizado, se destacan los triunfos opositores en FADEA (fábrica de aviones) de Córdoba y en los hangares de Austral, bastiones del activismo combativo.

En su último mandato, Cirielli dejó pasar todos los ataques del macrismo y se unió a las restantes burocracias aéreas para garantizar la paz social. Así, pasó el cierre de Sol, los despidos en FADEA, el desembarco de las low cost -con sindicatos por empresa incluidos-, los “cielos abiertos” con EEUU, los despidos encubiertos en Andes, y la paritaria de Aerolíneas Austral a año vencido que, con sumas a cuenta, llevó a perder hasta ahora un 35% del salario. 

La oposición, que en 2015 reunió -por separado- 300 votos más que el oficialismo, esta vez –unida- retrocedió. Se verifico falsa la idea generalizada entre el activismo combativo de que    unirse con la burocracia opositora garantizaba la caída de Cirielli, una orientación que terminó colocando en una posición subordinada al activismo independiente que en 2015 puso en pie la lista Violeta, luego de una rebelión que impuso una junta electoral compartida a pesar de las patotas. En aquel proceso la oposición se puso al frente del rechazo a la paritaria de Aerolíneas Austral movilizando centenares de técnicos de Ezeiza al sindicato, y como resultado se constituyó un cuerpo de delegados unificado de Austral y Aerolíneas, disuelto luego al concluir las elecciones.

Durante estos años, en particular en el último, la oposición no jugó ningún rol frente al vencimiento y el impasse de la paritaria. En ningún momento se pronunció, ni impulsó asambleas por un plan de lucha, y sus principales figuras se adaptaron a la tregua de las burocracias aeronáuticas, a quienes están ligados. La política de “no hacer olas” resultó incapaz de canalizar la bronca contra Cirielli, algo que en muchos sectores se expresó no yendo a votar.  

En su comunicado de balance, la lista Celeste dio las hurras y se despidió hasta la próxima elección. Justo ahora, que pretenden congelar los salarios y aplicar la reforma laboral gremio por gremio. Estamos ante una adaptación a los nuevos tiempos del pacto social de Alberto Fernández.

Pero la lucha es ahora. Lejos de despedirse hasta dentro de cuatro años, el activismo opositor debe asumir todas las responsabilidades que plantea la importante votación recibida. Planteamos la exigencia a una asamblea general para modificar el Estatuto para que las minorías tengan representación en el Consejo Directivo, y promovemos asambleas para debatir un plan de lucha. Cirielli no tiene mandato para bajarnos el salario ni para entregar los convenios.

En un escenario de ataques a los aeronáuticos, se suceden las luchas en el call center de Aerolíneas, en Andes, en UPADEP, entre los pilotos de Aerolíneas y los controladores aéreos. Es hora de intervenir para quebrar la tregua burocrática y dar una respuesta unificada.

La Agrupación La Pista, que ha convocado a votar a la Lista Celeste marcando sus enormes limitaciones, llama al activismo combativo a tomar la iniciativa.

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