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25 de octubre de 2019

Más de un millón de personas marchan en Santiago de Chile

Una de las marchas más grandes de la historia

Más de un millón de personas se movilizan en estos momentos en Santiago de Chile, en la séptima jornada de protestas contra el gobierno de Sebastián Piñera. La rebelión, detonada por un aumento en el boleto del subte (en el que el gobierno rápidamente debió retroceder), cuestiona todo el régimen político y social heredado del pinochetismo, como lo popularizó la consigna “no son 30 pesos [monto del aumento en el subte], son 30 años”.

Este miércoles y jueves se había desarrollado un masivo paro general, con movilizaciones.

El gobierno ha fracasado en sofocar la rebelión, pese a una represión que ya se cobró 18 muertos y más de 2 mil detenidos. Al mismo tiempo, un paquete de más que limitados “anuncios sociales” no logró desactivar las protestas.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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El reclamo de fuera Piñera se masifica. Hasta aquí, el gobierno ha explotado en su favor el aval cómplice de la oposición patronal. La Democracia Cristiana y otras fuerzas concurrieron a su farsesca mesa de diálogo. El PS se eximió, pero también está en una línea de sostenimiento del gobierno. Por su parte, un sector de la derecha, liderado por el ex candidato presidencial José Antonio Kast, está convocando una contramanifestación reaccionaria para el domingo en defensa de las fuerzas represivas. Cabe señalar que el gobierno está incentivando la formación de grupos de choque en algunos barrios frente a los saqueos.

En tanto, la Unidad Social, el frente que reúne a la CUT y otras organizaciones, donde tienen una gran influencia el PC y el Frente Amplio, ha convocado el paro y las movilizaciones pero, en lugar de que se vaya Piñera, reclama una mesa de diálogo con las organizaciones sociales y una agenda de debate parlamentario.

La histórica movilización de hoy, sin embargo, muestra la posibilidad y la necesidad de echar a Piñera por medio de la movilización y la huelga general. Y una asamblea constituyente libre y soberana que reorganice Chile sobre otras bases sociales.

 

 

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