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31 de octubre de 2019 | #1570

Santa Fe: Macri gana por un pelo y el PJ hace la plancha

El macrismo ganó la elección presidencial en Santa Fe por casi un punto (43,49% vs. 42,65% del Frente de Todos), interrumpiendo la curva que desde las elecciones provinciales marcaba el ascenso electoral del peronismo en la provincia.  Hace solo 4 meses Omar Perotti fue electo gobernador, tras doce años de gobierno del Frente de Progresista y dejando al macrismo en un lejano tercer lugar con el 19%.
Aunque la diferencia es escueta, la recomposición es grande si consideramos que entre las Paso y las generales, Cambiemos  sumó  10 puntos. Capturó parte del voto de Consenso Federal, con el que estaba alineado el Frente Progresista, que retrocedió de las Paso a las generales 3%. El progresismo se subió al barco hundido de Lavagna-Urtubey y terminaron despedazando su base electoral.  Aunque sacaron una votación un poco superior al resto del país ni siquiera fue la más alta (Salta) y limitaron su campaña a juntar los votos para el ingreso de un diputado sin hacer campaña presidencial. La desintegración del Frente Progresista y del PS es imparable, quebrado como está entre el apoyo al peronismo y al macrismo.

El resultado también se explica por la mayor movilización electoral (+5%), con gran participación del interior agrario que votó masivamente por Cambiemos. Mirado por departamento, todo el interior sojero en la frontera que limita con Córdoba votó a Macri, que también ganó en La Capital. Esto, luego de la derrota categórica de José Corral (UCR-Cambiemos), que perdió la elección a gobernador y su partido la intendencia de esa ciudad.

Se destacó mucho la victoria de Cambiemos en Rafaela, por ser la ciudad natal de Perotti, pero bien visto existe un denominador común entre ambas listas en cuestiones clave como la defensa de los capitalistas del agro y el reforzamiento represivo del Estado. Su campaña estuvo presidida por  el lema “Paz y Orden”. El "corte" de boleta Perotti-Macri también existió en las Paso.

La polarización llevó los votos de las listas fascistizantes de Juan José Gómez Centurión (3/1,54%) y José Luis Espert (2,94/1,87%) a Juntos por el Cambio-Cambiemos. Este proceso político, contabilizado, da más o menos el 10% que sumó el PRO.

Este devenir muestra  la volatilidad del escenario político y más que un avance de Cambiemos es un freno del proceso de retroceso del PRO en Santa Fe, si consideramos que desde 2015 -con la casi victoria de Miguel Del Sel como gobernador- venía de ganar dos elecciones consecutivas y de casi entrar al gobierno provincial y de Rosario.

El retroceso del peronismo

El PJ retrocedió en la provincia y aun en Rosario, donde había ganado las Paso, sacando 10 puntos menos. Esto le significó un diputado menos que quedó en manos de Cambiemos, que tiene 5 de los 10 que se renovaron por Santa Fe. El voto al peronismo se concentró en la zona norte de la provincia y en el cordón sur (Rosario-cordón San Lorenzo), llegando en Villa Gobernador Gálvez al 70% de los votos. En San Lorenzo, el PJ logró el 52%. El llamado a desmovilizarse y el alineamiento sin tapujos con la derecha peronista y la burocracia sindical les restó el apoyo de una base progresista.

Entre los cuatro diputados del PJ que ingresaron a la cámara baja están Alejandra Obeid, una militante “pro vida”, del ala social-cristiana,  y Vanesa Massetani del Frente Renovador, diputada  impulsora del proyecto de baja de edad de imputabilidad en el Congreso.

Completan la nómina Marcos Cleri de La Cámpora y un hombre de Agustín Rossi. Quedó afuera Jorge Hoffman de ATE Santa Fe, de la burocracia sindical Verde-K.

El FIT defendió un espacio

En esta polarización, el Frente de Izquierda retrocedió del 1,95 al 1,45% a presidente y algunas centésimas —del 2,23 a 2,12%— en diputados. En Rosario, se produjo la elección más alta, con 1,80% a presidente y 2,92% a diputado. En las localidades del cordón industrial cayeron mucho los registros históricos (Bermúdez, 2,65%; Beltrán 2,67%).

La campaña del FIT-Unidad desarrolló en la provincia el planteo de la ruptura con el FMI y el no pago de la deuda, denunciando a todo el régimen del FMI. Participó e impulsó las movilizaciones populares que se produjeron por el salario, contra los despidos, por los derechos de la mujer y el ambiente. Sobre octubre, reagrupó en las escalinatas del Parque España 800 militantes. Cerramos con un acto frente a la Cancillería de Chile, en apoyo a la rebelión del pueblo hermano.

Seguimos en campaña contra el FMI y todos los gobiernos ajustadores, luego de haber sumado nuevos compañerxs a lo largo de toda la provincia a esta lucha obrera y socialista.

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