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13 de noviembre de 2019

El Partido Obrero larga su campaña financiera de fin de año

Para desarrollar la lucha porque se vaya el imperialismo de América Latina y la crisis la paguen los capitalistas.

Como es tradición en el Partido Obrero, en estos días hemos puesto en marcha la campaña financiera de fin de año. Nuestra organización lleva a discusión con todos los simpatizantes del partido, del Frente de Izquierda y de la izquierda en general la necesidad de hacerse de recursos económicos para solventar nuestra actividad cotidiana.

Estas campañas tienen una importancia por partida doble: en primer lugar, porque los aportes que realiza la militancia y los simpatizantes son prácticamente los únicos ingresos que una organización como la nuestra tiene para sostener nuestros materiales, nuestras actividades, nuestros locales partidarios, nuestra prensa, entre otras.

En segundo lugar, debatimos esta campaña con los trabajadores –tanto los ocupados como los desocupados-, los estudiantes, las mujeres, que toman conciencia de que esos recursos conquistados estarán puestos al servicio de las luchas que esos sectores desenvuelven día a día.

Las rebeliones y alzas de lucha en toda Latinoamérica anticipan el rumbo que puede adoptar nuestro país bajo la tutela del Fondo Monetario Internacional. Es por ello, que este año nos proponemos redoblar nuestra campaña entre los compañeros que desenvolvieron grandes luchas a lo largo del año y que se preparan a enfrentar el pacto social que preparan los Fernández junto al FMI.

En ese sentido, la campaña financiera en el Polo Obrero, que copó las rutas y avenidas del país durante todo el año, dará cuenta del desarrollo de la lucha de los trabajadores desocupados. El Polo tiene presencia en 15 provincias del país y en decenas de municipios y se propone extenderse a todas las provincias, para seguir luchando por el trabajo genuino para todos los trabajadores desocupados del país.

En el movimiento obrero ocupado se presentarán también grandes desafíos. Además de las luchas contra la reforma laboral y contra el congelamiento salarial, se desarrollarán elecciones sindicales de enorme importancia como las del Sutna, AGD, Federación Gráfica Bonaerense, UTE, Ademys, entre otras, que pondrán a prueba a nuestro partido y sus agrupaciones en un escenario donde la burocracia sindical pretenderá bloquear a todos los trabajadores para evitar que salgan a luchar.

Un desafío particular estará entre la juventud. La conquista de centros de estudiantes en secundarios –como el Nacional Buenos Aires-, de terciarios y en facultades, serán el punto de apoyo para reconquistar posiciones en todo el movimiento estudiantil, que más temprano que tarde imitará a los estudiantes y jóvenes que abrieron las rebeliones chilenas.

También será importante la disputa en el terreno del movimiento de la mujer, luchando por imponer la discusión y la conquista del aborto legal y la separación de la Iglesia y el Estado, contra la injerencia clerical de los partidos patronales.

El golpe de Estado en Bolivia y la respuesta de los trabajadores contra ese golpe, la rebelión chilena y la ecuatoriana, las luchas contra Bolsonaro, y acá contra el FMI y el pacto social, requieren un partido en acción y con todos sus músculos tensos para las batallas que se vendrán.

A eso apunta esta campaña financiera de fin de año.

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