fbnoscript
13 de noviembre de 2019

La lucha de las mujeres, presente en la huelga general de Chile

La rebelión popular en Chile por el Fuera Piñera-Asamblea Constituyente no para. Todos los días se suceden expresiones de lucha contra el régimen pinochetista, con asambleas barriales, movilizaciones y piquetes, que dan cuenta de métodos novedosos y creativos y no logran ser apaciguados por el gobierno. Sebastián Piñera se resiste a dimitir e intenta desviar la resistencia popular con el reforzamiento represivo y planteos amañados de reforma constitucional, mientras los partidos de la ex Concertación hablan de una Asamblea Constituyente desligándola del reclamo central de que se vaya el presidente.

En ese contexto se desarrolló ayer una masiva huelga general, convocada por la totalidad de los gremios y organizaciones sociales, políticas, feministas, etc. Se solidarizaron con el pueblo boliviano asediado por el golpe de Estado de la oligarquía y el imperialismo norteamericano. La wiphala flameó fuerte contra los blancos fascistas que asedian a las mujeres de polleras y el pueblo indígena y trabajador en Bolivia.

Contra la represión y las vejaciones

En la jornada cobraron especial importancia los reclamos de las mujeres, de las trabajadoras, de las jóvenes estudiantes chilenas, de las feministas, con todos los reclamos del movimiento de mujeres y un fuerte grito de denuncia contra las vejaciones que a diario se producen en las represiones estatales a las manifestaciones, con especial saña hacia ellas.

Las denuncias a las fuerzas especiales, a carabineros y militares por cometer violaciones y abusos sexuales a las mujeres manifestantes, como también los desnudamientos de las presas en las comisarías, son una demostración del sostenimiento durante 30 años del andamiaje represivo heredero del pinochetismo. Días atrás con la presencia de Nora Cortiñas y Pérez Esquivel, y ahora en el marco de esta huelga general, se denunciaron los métodos de terrorismo de Estado que llevan adelante las fuerzas represivas. Según el reporte del INDHChile, entidad estatal autónoma de Chile, al 10 de noviembre se registraban 52 acciones judiciales presentadas por violencia sexual: desnudamientos, amenazas, tocamientos y cuatro violaciones, en una totalidad de 422 víctimas.

La Coordinadora Feminista 8M de Chile, que convocó a sumarse con la consigna “trabajadoras a la huelga contra la precarización de la vida”, exigió “que se vaya Piñera” y planteó que “es necesario que responda con su cargo y ante la justicia como responsable político del terrorismo de Estado que dejan hasta ahora a más de 20 personas asesinadas -al menos 5 de ellas migrantes-, más de 50 casos de violencia político-sexual ejercida por agentes del Estado contra mujeres y disidencias, más de 200 personas mutiladas por la acción militar y policial, y por haberse habilitado eventuales centros de torturas como la estación de metro Baquedano, causa que cursa en el 7° juzgado de garantía.”

Mujeres en huelga

Fueron protagonistas de esta huelga las trabajadoras parvularias (docentes de nivel inicial), quienes semanas atrás se habían enfrentado a los carros hidrantes en Santiago marchando hacia la moneda en protesta contra el proyecto de sala cuna universal, de privatización de la educación inicial.

Las estudiantes secundarias y universitarias están en primera línea a diario en la resistencia física contra los pacos con sus pañuelos verdes, símbolo internacional de la batalla por el aborto legal. Son quienes vienen desde hace tiempo protagonizando tomas de colegios y universidades contra las violencias de género y sexual, enfrentando por este justo reclamo a los “tribunales de honor” –foros internos de las universidades, que buscan castigarlas y expulsarlas.

Incluso en el nivel educativo primario se hacen sentir las manifestaciones de las estudiantes contra el gobierno de Piñera. Las jóvenes generaciones demuestran con canciones y juegos que está en marcha un cambio profundo, que no tiene vuelta atrás.

Hacia la jornada de lucha contra las violencias

Nuestra Latinoamérica se encuentra sublevada contra los gobiernos del FMI, de derecha, contra la violencia estatal, contra el golpe de Estado en Bolivia y la misoginia racista de los fascistas blancos contra las mujeres de pollera.

En este marco, en dos semanas –el 25 de noviembre- tendrá lugar la jornada internacional de lucha contra las violencias sobre las mujeres (en conmemoración de las hermanas Mirabal, asesinadas por la dictadura de Trujillo en República Dominicana en 1960). Llegaremos con un reguero de reclamos políticos no resueltos ni por los gobiernos nacionales y populares ni por los de derecha, como el aborto legal, la educación sexual laica, el trabajo digno para lograr nuestra independencia económica, contra la injerencia imperialista y el ajuste de los gobiernos del FMI, contra el hambre y la represión a las luchas. Por la separación de las iglesias del Estado, aliadas de la ofensiva imperialista.

Ganemos las calles en apoyo a la rebelión de Chile, por Fuera Piñera. En apoyo al levantamiento campesino e indígena que derrote el golpe en Bolivia. Para terminar con todas las formas de sometimiento colonial, el imperialismo y el oscurantismo. Por la unidad socialista de América Latina.

En esta nota:

Compartir

Comentarios