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28 de noviembre de 2019 | #1574

Ferroviarios: acuerdo malo y tardío

Los gremios ferroviarios acaban de firmar un acuerdo salarial por el último tramo del 2019. La pauta anual comenzó en marzo pasado con un acuerdo del 17%, en cinco cuotas y con cláusula de revisión en agosto, abandonando todo reclamo por la pérdida del 15% en 2018.

La negociación de agosto se postergó a cambio de una suma por única vez y no remunerativa del 6,5% en setiembre (un "bonito") que apenas representó 3.600 pesos en la categoría operario, la más numerosa.

Los trabajadores debimos esperar hasta noviembre para la reapertura de la negociación y los propios gremios informaron a los trabajadores que fue por pedido del gobierno macrista, ya que no convenía al oficialismo una confrontación durante las Paso primero, ni frente al balotaje, después. Es decir que los gremios jugaron a favor de la reelección de Macri, mientras se anotaban a último momento con los Fernández, tras el apoyo inicial de la Unión Ferroviaria a Juan Manuel Urtubey y de La Fraternidad a Roberto Lavagna.

Dicho de otro modo, la postergación de una actualización salarial para los ferroviarios frente a la escalada devaluatoria estuvo subordinada al oportunismo político de las burocracias del riel y al destino del propio macrismo.

Llegado noviembre y derrotado el oficialismo, éste le pagó los servicios prestados a Sergio Sasia y Omar Maturano rechazando todo aumento hasta el 2020. La medida de fuerza fraternal de la madrugada del primer día de noviembre, con la cual respondieron los gremios, terminó en un acatamiento de la conciliación obligatoria que auguraba una nueva capitulación.

En efecto, el aumento ahora pactado no se cobrará hasta febrero, con el sueldo de enero, y sólo retroactivo a diciembre, sobre los índices del Indec desde setiembre hasta el último mes del año que rondarán en un 15%. El primer trimestre de 2020 debió entrar en la negociación, pero estará subordinado al armado del pacto social que propone Alberto Fernández.

El reconocimiento tardío y sin toda la retroactividad que corresponde de los índices de inflación provoca un deterioro brutal del salario efectivo. Los gremios pretenden disimularlo acordando otro "bonito" del 6,5% en diciembre.

Llamamos a impulsar asambleas por sector para repudiar este acuerdo a espaldas de los trabajadores y exigir que los índices de setiembre y octubre se paguen retroactivos a setiembre, en boleta complementaria de diciembre, y que la cifra del bono pactado se incorpore a los básicos como resarcimiento por la postergación de los plazos de negociación.

Ningún pacto social de la mano de Sasia o Maturano. Que toda nueva negociación sea tratada en paritarias libres, que quiere decir con paritarios electos en asamblea general y con mandato de los trabajadores.

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