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28 de noviembre de 2019 | #1574

Kimberly Clark: Los trabajadores ponen en marcha la fábrica

La resistencia de los papeleros de Kimberly Clark dio un nuevo salto esta semana con la puesta en marcha de la planta, mostrando su viabilidad productiva y levantando bien alto su legítimo reclamo, como ellos afirman: “los kimberlianos queremos trabajar”.

Desde la conferencia de prensa del viernes 22 han puesto las máquinas a producir, denunciando los últimos aprietes de la empresa que operó a través de la fiscalía, para avanzar con el desalojo tras denunciar la usurpación de la planta. La denuncia penal de la multinacional yanqui busca correr el eje de lo que es una de las principales luchas obreras del último período, donde los trabajadores mantienen una ocupación de fábrica que ya supera los dos meses, con el objetivo de evitar que la patronal retire las máquinas, y defender los puestos de trabajo. La amenaza de desalojo es latente, por ello, los papeleros llamaron a reforzar el acampe en los portones a todas las organizaciones solidarias. 

Una lucha heroica

En estos dos meses la patronal jugó al desgaste, presionando con los retiros voluntarios, ofreciendo un plus del 50% sobre la antigüedad, pero calculando las indemnizaciones sobre montos menores al salario conformado de los papeleros de Kimberly, que superaba ampliamente el salario de convenio, conquistado con años y años de organización gremial. La entereza de los trabajadores que resisten la ocupación es el resultado de un trabajo político y de una preparación de los compañeros para enfrentar esta ofensiva que fue caracterizada con bastante anticipación por los delegados, como lo explica el delegado Walter Relañez, una y otra vez. El grueso de los compañeros presentes son los que han construido en estos años la Agrupación Gris papelera reconocida en todo el gremio como la única oposición antiburocrática.

Así han transcurrido dos meses enfrentando no sólo a la patronal, sino también al desgaste al que intentó llevarlos el gobierno con varias audiencias en la Secretaría de Trabajo, que no abrieron ninguna instancia de negociación real, con el aislamiento generado por la burocracia papelera y de las centrales obreras, que no han siquiera aportado al fondo de lucha, en un cuadro difícil para el movimiento obrero.

Los futuros funcionarios del pejota-kirchnerismo se desentienden ante el reclamo de estas familias que pelean por su sustento, alegando que aún no han asumido, sin siquiera expresar un mínimo compromiso para buscar una salida al conflicto. El planteo concreto de los papeleros de Kimberly ha sido que se ponga en pie una mesa de trabajo con el gobierno entrante para comenzar a evaluar la puesta en marcha definitiva de la planta, así como el rechazo al desalojo latente. 

Los trabajadores de Kimberly están plantados contra la amenaza de desalojo, denunciando el carácter antiobrero de la Justicia que le da lugar, produciendo para realizar donaciones a los comedores populares de la zona, con una campaña que tiene una agenda cargada. A pocos días que asuma el gobierno de Fernández, la lucha de Kimberly Clark concentra las reservas de lucha que anidan en el movimiento obrero, y es un claro mensaje contra el pacto social antiobrero que está tejiendo el próximo gobierno en colaboración con la burocracia sindical y la Unión Industrial. 

Sigamos adelante, compañeros, con esta lucha, por la defensa de los puestos de trabajo y la reapertura de la planta. 

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