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3 de diciembre de 2019

Macri miente en la cumbre por el clima

En el comienzo de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP25), el presidente saliente trazó un engañoso balance de su política en la materia, inventando un perfil ecologista de ocasión.

Al tomar la palabra, enumeró algunas medidas de su gestión como la creación de Gabinete Nacional de Cambio Climático, donde se congregan funcionarios de los gobiernos locales junto a sectores privados, sin que se conozca una sola medida trascendente. También se refirió a la reducción de las emisiones en el sector del transporte, cuando en realidad pasó de presupuestar en 2018 unos $1.000 millones al programa ‘Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable’ a destinar sólo $163 millones en Mitigación y Adaptación al Cambio Climático en el 2019.

Luego agregó que “para 2040 la generación eléctrica de Argentina va a ser libre de emisiones de gases de efecto invernadero”, una afirmación sin ningún asidero. Como apunta la ONG ambiental FARN, el 80% de la generación eléctrica en la Argentina proviene de combustibles fósiles, y la tendencia de los últimos años ha sido ascendente. Esto es lo que coloca a nuestro país, de muy baja actividad industrial, dentro del ranking de los 25 países que más emiten a nivel mundial.

Otro factor que contribuye negativamente en el control del cambio climático y que también influye en cuestiones ambientales locales es el desmonte de bosques nativos, ya que al desaparecer las cubiertas arbóreas se incrementan los procesos erosivos, se modifican los regímenes de precipitaciones y se está más cerca de procesos desérticos. Sólo en las provincias de Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco la superficie desmontada durante 2018 fue de 112.766 hectáreas, siendo el 40% de la deforestación en bosques protegidos. A la Ley de Bosques se le asigna solo un 35% del presupuesto establecido. Las responsabilidades son compartidas con los gobiernos provinciales, que promueven el cambio de uso de suelo al incrementar la frontera agropecuaria para la ganadería intensiva y la soja transgénica.

A diferencia de los que sucede con otros temas, las imposturas de Macri no fueron cuestionadas por Alberto Fernández. Es que el presidente electo asegura que buscará los dólares necesarios para pagar la deuda a partir de fomentar la exportaciones de las petroleras, de las mineras y de los pooles de siembra de los agrotóxicos. La cuestión ambiental no pareciera tener lugar en la agenda del próximo gobierno, abocado a la promoción de ventajas leoninas a los pulpos que explotan Vaca Muerta, lo cual incrementará las emisiones y la matriz energética dependiente de combustibles fósiles, mientras que el pasivo ambiental quedará como un lastre para la Argentina.

La lucha contra el cambio climático requiere de una posición de clase contra la depredación capitalista y sus gobiernos.

 

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