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5 de diciembre de 2019

Eduardo Salas: cuatro años de parlamentarismo revolucionario

Un balance
Por Soledad Díaz García Legisladora FIT

Este miércoles 4 de diciembre fue la última sesión de Eduardo Salas como legislador en la Unicameral cordobesa. Fue la segunda presencia de un representante del Partido Obrero (en el bloque del Frente de Izquierda) en la legislatura provincial. En diciembre de 2013 había asumido nuestra compañera Cintia Frencia, y el 10 de diciembre ese lugar será ocupado por Soledad Díaz García. Fueron 4 años de una banca que estuvo al servicio de la organización y la lucha del pueblo cordobés, contra los ataques del gobierno de Juan Schiaretti y la oposición patronal.

Cuando Salas asumió en diciembre de 2015, en la segunda sesión, nos tocó intervenir ante la rebelión causada por la aprobación del oficialismo y la mayoría de la oposición de la ley del recorte del 11% de las jubilaciones provinciales. La banca estuvo comprometida con esa rebelión y sumó a ella la resistencia a los despidos en la administración pública con que Schiaretti debutó en su segunda gobernación. La banca convocó a una gran movilización el día que Schiaretti inauguraba las sesiones (1-2-16) que contrastó con la parálisis de la burocracia lo que nos ubicó como la única oposición a la ofensiva del gobierno. En la última sesión de nuevo la banca estuvo en la calle junto a los trabajadores de Minetti que realizaron la primera protesta frente al nuevo edificio de la legislatura. Afuera y adentro la lucha de Minetti estuvo presente. Una actividad parlamentaria del principio al fin signada por el compromiso con las batallas obreras y populares que recorrieron la provincia.

Siempre con los trabajadores

La acción de la banca estuvo centrada en blindar a los trabajadores del intento de trasladar sobre sus espaldas los costos del derrumbe capitalista. La lucha por la defensa de los puestos de trabajo; por un salario igual a la canasta familiar; por paritarias libres y sin techo; por la abolición del impuesto al salario; por el 82% móvil, y el cese de la intervención a la Caja de Jubilaciones fueron pilares fundamentales de la actividad parlamentaria dirigida al movimiento obrero.

 En ese sentido tuvo un rol decisivo cuando denunció al gobierno provincial por maniobrar un proyecto de nuevo marco regulatorio de la empresa de energía (EPEC). El proyecto buscaba un marco legal para el desguace de la empresa viabilizando la privatización. La denuncia suscitó un enorme revuelo político y mediático, y fue un bastión para el activismo de Luz y Fuerza en la lucha contra recetario menemista de privatización que incluía el ataque al convenio colectivo, el vaciamiento de distintas áreas, la tercerización y las jubilaciones anticipadas. La batalla librada por los trabajadores junto a la banca del FIT dio vuelta las maniobras oficialistas que pretendían discutir sobre los supuestos “privilegios” de los empleados y los “costos” laborales, para ganarse a una porción de la población contra los trabajadores. Lejos de esto, primó la lucha contra la privatización, el repudio a los tarifazos y los negociados sobre activos estatales en la provincia.

Los proyectos de prohibición de despidos y suspensiones, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, y de expropiación de toda fábrica que cierre o despida bajo control de los trabajadores, representaron un verdadero programa de independencia política, no solo para combatir el tendal de despidos en la industria automotriz y autopartista, en Plascar, en Molinos Minetti y en Porta Hnos, entre otras fábricas; sino también para develar y contrarrestar el rol pro patronal del Ministerio Trabajo y las burocracias sindicales.

La banca estuvo presente durante toda la heroica huelga de los trabajadores municipales de Jesús María por la recomposición salarial, aun cuando en 2018 el gobierno municipal de Cambiemos intentó desalojar la ocupación del municipio con una brutal represión contra los trabajadores. Finalmente los trabajadores triunfaron logrando la recomposición salarial y la recuperación del gremio de manos de la burocracia sindical. Queda siempre en la memoria de esos luchadores, que Eduardo Salas se hizo presente en el corralón municipal a las 4 de la mañana para enfrentar y derrotar la represión estatal.

En el largo recorrido de compromiso con las luchas obreras, la banca también fue un punto de apoyo en la huelga del transporte urbano en 2017 impulsada por las asambleas de base, una verdadera conmoción en el movimiento obrero. También en la pelea contra la precarización laboral y el vaciamiento en áreas estatales. Esta política dio lugar a una audiencia pública que reunió a decenas de enfermeras y enfermeros de los distintos hospitales de la provincia, determinando un curso de acción en defensa de la salud pública y contra la reglamentación que pretendía avanzar en la precarización laboral negándoles reconocimiento como profesionales de la salud.

Por trabajo genuino y la vivienda digna

La banca estuvo en la primera línea de la lucha por el trabajo y la vivienda, como el único respaldo político a las ocupaciones de tierra. Estuvo en Ampliación Cabildo, junto a las y los vecinos y al Polo Obrero que resistieron los intentos de desalojo arrancando al Estado la titularidad de la tierra y un plan de urbanización.

A su vez, nuestro legislador apoyó y acompañó las ocupaciones de terrenos que crecieron al calor del ajuste y la crisis habitacional que supera las 350 mil familias en Córdoba. Entre ellas, estuvo junto al bloque del FIT resistiendo el desalojo con represión de los vecinos de Juárez Celman, que generó gran conmoción en la opinión pública dando lugar a una declarativa de repudio en la legislatura.

Con pedidos de informes, interpelaciones y un proyecto de banco de tierras para la construcción de viviendas populares, pero fundamentalmente poniendo el cuerpo a la lucha, Eduardo estuvo al servicio de fortalecer la lucha por el trabajo genuino y la tierra para los trabajadores y no para los especuladores.

Rebelión educativa

Mientras miles de estudiantes y docentes universitarios protagonizaban una histórica rebelión educativa, la banca se destacó por su apoyo indiscutible a la lucha. Así, nuestro legislador irrumpió en el recinto con carteles que expresaban ¡Vivan les estudiantes!, y con la presentación de proyectos de declaración contra la represión que pusieron sobre el tapete la complicidad del bloque oficialista y de todo el gobierno de Schiaretti con las políticas de ajuste a la educación desarrollado por el gobierno nacional de Mauricio Macri. Eduardo participó de la primera asamblea estudiantil que se hizo en el rectorado a minutos de que se iniciara la ocupación histórica que duró prácticamente un mes.

Las masivas marchas, asambleas y tomas de facultades estuvieron signadas por un profundo sentimiento anticlerical que tuvo un momento culmine en la bajada de la bandera papal que flamea en ciudad universitaria. En la asamblea de la facultad de derecho se votó sacar las figuras religiosas del establecimiento, decisión que provocó una feroz represión dirigida por un decanato de esa facultad, con fuertes vínculos con el Opus Dei. Nuevamente desde la banca hicimos ostensible nuestro repudio, junto con la presentación de un proyecto para la prohibición de colocar figuras religiosas en todos los establecimientos públicos de la provincia.

Destacada actuación tuvo Eduardo Salas ante Congreso Internacional de Lengua Española que sesionó en Córdoba en 2019. Una verdadera provocación revolucionaria frente al representante máximo del sistema monárquico español, que recibió numerosas felicitaciones y apoyos desde Cataluña y toda España y diversos lugares del mundo por su valiente actitud de lucha principista.

También con las mujeres y disidencias sexuales

La banca jugó un papel central tendiendo un puente entre las reivindicaciones más acuciantes de mujeres y disidencias, y la necesidad de profundizar el camino de la movilización independiente del Estado para conquistarlas.

La aprobación de ley de Protocolo de búsqueda Inmediata de personas desaparecidas, fue en este sentido, la imposición de una demanda central del movimiento de mujeres, que tuvo en la banca un canal de intervención y lucha capaz de llevarlo al triunfo. La importancia de la conquista de esta ley, que había sido presentado inicialmente por Cintia Frencia durante su mandato y que Eduardo continuó, no solo radica en que es herramienta útil para frenar las desapariciones, sino además nos permite desentramar la complicidad de la cúpula policial, funcionarios políticos, jueces y fiscales, principales garantes de la impunidad de las redes de trata.

El reclamo de la aplicación del aborto no punible también se tradujo en la presentación de sendos proyectos en la legislatura, pedidos de audiencia ante el Ministerio de Salud y presentaciones ante la justicia, mediante el amicus curiae. De esta forma la banca fue marcando el paso al surgimiento de la marea verde que finalmente, tras siete años de bloqueo, echó por tierra la componenda entre el gobierno de Schiaretti, el Portal de Belén y la justicia.

La legislatura en innumerables ocasiones fue escenario de audiencias públicas, conferencias de prensa y reuniones abiertas convocadas desde la banca que detentaba el Partido Obrero. Entre ellas, es de destacar, la audiencia pública para la presentación del proyecto de ley provincial de ESI que congregó a más de un centenar de estudiantes secundarios, docentes y padres, desbordando la sala y obligando a sesionar en asamblea en la peatonal.

En el marco de una ofensiva fascista y oscurantista desplegada por las iglesias católica y evangélica bajo el lema “Con mis hijos no te metas” y ante el llamado kirchnerista unificar pañuelos verdes y celestes, y a abandonar las calles en la expectativa del aborto 2020, la iniciativa arrojó un campo fértil para la continuidad de la lucha en el terreno de la movilización independiente. Rápidamente el reclamo de una ley de ESI laica y científica encontró aliados en el colectivo LGTBI por una infancia libre de violencias y discriminación y se entrelazó con la lucha contra el abuso sexual infantil, como herramienta que permita detectar el abuso desde la primera infancia.

Tampoco estuvo exenta de iniciativa parlamentaria la lucha por una verdadera inclusión LGTBI. La presentación de proyecto de Cupo Laboral Trans y frente a ello, las negativas del PJ provincial y la oposición a otorgarle tratamiento, puso en evidencia la responsabilidad ante un genocidio silencioso del colectivo trans.

Contra los depredadores ambientales

Desde el comienzo del mandato la banca demostró su compromiso con la lucha ambiental. En marzo de 2015 acompañó a los vecinos inundados de departamento Colón y puso de relieve al Gobierno como principal garante de la depredación ambiental y sus graves consecuencias en la población.

En oportunidad de debatirse la ley de Bosques y un nuevo reordenamiento territorial impulsado por el gobierno, el FIT impulsó una audiencia pública que dio inicio a una de las luchas más radicalizadas del movimiento ambiental contra el intento de fijar un mapa territorial a favor de los mega emprendimientos inmobiliarios, la desforestación indiscriminada, y el negocio de la soja.

La pelea contra los agrotóxicos en todo el interior provincial contó con un gran aliado político en el FIT, mereciendo la presentación de un proyecto que establece límites a la fumigación. Recientemente el bloque del FIT fue la única fuerza política en rechazar la ley de Buenas Prácticas Agropecuarias, votada por el PJ de Schiaretti, Cambiemos y el kirchnerismo, con el único objetivo de congraciarse con Sociedad Rural y los pooles de siembra otorgando beneficios y exenciones impositivas a los principales responsables de la eliminación del 90% del bosque nativo en el territorio provincial.  

Una banca al servicio de la lucha obrera y popular

Como indicó Salas en el acto de apertura a su mandato: “El Frente de Izquierda será la expresión política de todas las luchas que hoy se levantan en la provincia para frenar al ajuste que impulsa Cambiemos, el PJ y el kirchnerismo. No vamos a permitir que los trabajadores paguen los platos rotos de una nueva crisis en el país, que la crisis la paguen los capitalistas”. La actividad parlamentaria demostró con creces ser esa expresión política, estando al servicio de reforzar cada uno los procesos de lucha que se abrieron en nuestra provincia en los últimos cuatro años. En el último periodo la banca se colocó con todo al lado de las rebeliones populares en Latinoamérica y contra el golpe derechista en Bolivia.

Los cuatros años de parlamentarismo revolucionario de Eduardo Salas se inscriben en la historia del proletariado de la provincia y el país por forjar una organización política propia. Sus esfuerzos, posiciones y conclusiones son escuela para las enormes luchas por venir. Más que nunca tomamos el guante para que la banca del FIT sea un canal de intervención independiente y de lucha por un gobierno de las y los trabajadores.

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