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9 de diciembre de 2019

La lucha contra la depredación ambiental capitalista, presente en el Pic Nic del PO

Como parte de las actividades que se desarrollaron en el Pic Nic 2019 del Partido Obrero, se llevó a cabo un panel titulado “La lucha contra la depredación capitalista del ambiente”, a la que acudieron alrededor de un centenar de jóvenes a escuchar a las cinco compañeras que expusieron.

La primera en tomar la palabra fue la compañera Mauge, de la agrupación Abriendo Caminos, que forma parte de la conducción del centro de estudiantes de Agronomía – UBA. Su intervención se metió de entrada en un cuestionamiento de la orientación social de la ciencia, que hoy en día destina los enormes progresos técnicos para amplificar la explotación de los recursos, como sucede con el fracking.

Destacó la importancia de que, ante ello, la juventud esté a la cabeza de la movilización contra la depredación ambiental, porque implica una confrontación con la orientación social de la universidad, y ejemplificó el caso de Agronomía donde las autoridades promueven el agronegocio de los desmontes, de la ley de semillas de privatización de la naturaleza; todo lo cual va de la mano con el crecimiento del financiamiento privado. Valoró la conquista de los estudiantes, que lograron poner fin al convenio entre la facultad y el acaparador de tierras Benetton.

Luego denunció que los contaminadores y saqueadores de los recursos naturales son quienes están detrás de la avanzada imperialista en América Latina, como sucede con el golpe en Bolivia y el interés de apropiarse de sus reservas de litio. Y finalmente señaló la importancia de que el movimiento contra el cambio climático no limite sus expectativas en el terreno de las presiones parlamentarias, porque es el mismo Estado es el garante de los negocios a costa del ambiente. Puso de relieve, al concluir, que en esta lucha contra los capitalistas y sus gobiernos los aliados son los trabajadores, para pelear en definitiva por reorganizar la producción sobre nuevas bases sociales.

Le siguió Agustina, de la agrupación Jóvenes por el Clima, surgida –explicó- a partir de la iniciativa de compañeras secundarias y centros de estudiantes para organizar la convocatoria en Argentina en el marco de la primera movilización mundial por la crisis climática, de la que participaron 5.000 personas. Comentó que desde esa agrupación conciben esta lucha como una pelea en defensa de los derechos humanos, ligada a la pelea contra la desigualdad social y por la independencia de las naciones oprimidas como Argentina; y llamó la atención de que son los más pobres quienes más sufren las consecuencias de la depredación, como sucede con las inundaciones, la contaminación del Riachuelo, o con la expulsión de los pueblos originarios de sus tierras.

Sostuvo por eso que se trata de una causa transversal a todos los sectores oprimidos de la sociedad y que, si bien en lo inmediato se centran en exigir políticas públicas, entienden que es una lucha por terminar con el sistema actual, en el que la plata está por encima de todo.

Luego intervino Tatiana, de la agrupación Oktubre de la UJS y presidenta del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires. Profundizó a partir de la conclusión de la compañera que la precedió, planteando que la continuidad del capitalismo es incompatible con el medio ambiente, y que no hay salida con pequeñas reformas mientras el motor de la economía sea la ganancia capitalista.

Al igual que las oradoras anteriores, también destacó que el rol que juega la juventud como cabeza del movimiento, y lo valoró en función de los vínculos de los negocios contaminantes y los ataques a la educación. Para graficar la situación, hizo mención a la fumigación con agrotóxicos que se practica en los alrededores de las escuelas, con graves consecuencias para la salud; y denunció además que la Universidad de Buenos Aires recibe financiamiento del proyecto megaminero Bajo La Alumbrera de Catamarca, que afecta a toda la región con materiales altamente contaminantes.

Tomó el micrófono luego Leila, de Extintion Rebellion, otra organización internacional que realiza acciones de protesta contra el cambio climático. Comenzó subrayando el cuadro de crisis climática y ecológica, y puso de manifiesto que las previsiones catastróficas que se trazan como resultado del calentamiento global provienen de los más renombrados científicos que trabajan para el Panel Intergubernamental de la ONU, que advierten que las consecuencias devastadoras solo podrían evitarse de reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, y ser carbono neutrales para 2050.

Cuestionó que con estos registros los gobiernos no dan respuestas, lo que lleva a que el 2019 haya sido un año récord en materia de emisiones. Recordó que hace casi 30 años que se desarrollan negociaciones entre los Estados, pero no ofrecen ninguna salida. De allí, concluyó en la importancia de la movilización para imponer las reivindicaciones a los centros de poder.

Romina Del Plá, diputada nacional del FIT, cerró el panel enfatizando el contraste entre la juventud que irrumpe contra la degradación capitalista del ambiente y la cumbre de la ONU en la que se reúnen los gobiernos que impulsan la apropiación de los recursos naturales para la explotación y los negocios, presidida nada menos que por el represor Piñera –tras el cambio de sede por la rebelión chilena.

Denunció enfáticamente la represión frente a la Legislatura de Chubut a quienes se movilizaron contra el intento de habilitar la megaminería en la provincia, prohibida desde la emblemática lucha de Esquel. Explicitó que esta ofensiva del gobernador Arcioni -respaldado por Massa y Alberto Fernández- empalma con otra avanzada de las mineras en Santa Cruz, donde se benefician solo los que saquean los recursos y no dejan nada en el país más que contaminación, mientras precarizan a sus trabajadores. Relacionó esto con un contexto en el que el nuevo gobierno reivindica el modelo megaminero de San Juan, y promueve un rescate para las multinacionales que explotan Vaca Muerta.

Agregó a su vez una caracterización del gabinete anunciado por Fernández, resaltando en particular que en el Ministerio de Agricultura ha sido colocado Luis Basterra, un agente de los agronegocios apoyados en los agrotóxicos y los desmontes, del riñón del gobernador de Formosa Gildo Insfrán, donde la sojización avanza de manera brutal. También cuestionó la designación de Roberto Salvarezza en Ciencia y Tecnología, quien desde el Conicet fue parte de los que persiguieron a los científicos que demostraron los efectos nocivos del glifosato sobre la salud.

Por último, repudió los argumentos de quienes impugnan al movimiento de lucha en defensa del ambiente por oponerse supuestamente al desarrollo económico. En ese sentido, concluyó, la lucha por terminar con esta situación debe estar ligada a la perspectiva de una reorganización social liderada por los trabajadores.

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