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13 de diciembre de 2019

Gran debut de la Naranja de Tribuna Municipal en el Hospital Zubizarreta

Importante elección. Destacada campaña política.

Este 11 de diciembre se llevaron adelante las elecciones de junta interna de ATE del Hospital Zubizarreta. La lista Naranja de Tribuna Municipal, que se presentó por primera vez este año, obtuvo el 33,3% de la votación (33 votos). Por su parte, la lista Verde y Blanca, que conduce la junta desde fines de 2017, renovó su mandato con el 66,6% restante (66 votos). A pesar de que la lista verde -que solía conducir la junta hasta el 2017- no se presentó, la elección contó con un volumen mayor de votación que en el pasado, con la participación del 82% del padrón de afiliados. En este punto, desde la Naranja exigimos que puedan votar los trabajadores no afiliados y que se elijan delegados por sector para incorporar al conjunto de los municipales en el debate sobre cómo organizarse en el hospital. El pedido fue rechazado unilateralmente por la junta electoral manejada por la Verde y Blanca, reforzando una elección restrictiva donde ni siquiera se admite representación para las minorías.

El tercio de la votación obtenido para la Naranja destaca, no sólo por ser la primera elección, sino sobre todo, por la campaña política realizada. En ella pusimos de manifiesto, en una extensa plataforma, el ajuste y los atropellos en el hospital. Arrancando por el retroceso salarial, el derrumbe presupuestario y el recorte de personal, y siguiendo por la sobrecarga de trabajo, la multiplicación de tareas, el desborde edilicio, la falta de insumos y los aprietes de las autoridades. La campaña desarrolló los principales reclamos de cada sector, incluyendo las reivindicaciones de las mujeres del hospital y los tercerizados de maestranza. Fue un llamado a enfrentar este cuadro con una junta activa y democrática, que mediante asambleas, reuniones abiertas, y delegados por turno y por sector, lleve a los trabajadores del hospital al terreno de la lucha y la acción directa en defensa de sus reivindicaciones.

La campaña obtuvo un especial entusiasmo en enfermería, uno de los sectores más golpeados del hospital y con más sobrecarga laboral. No es casualidad, puesto que enfermería viene de una tenaz lucha el año pasado contra la discriminación y por el pase a la carrera profesional de salud. Enfermeras y enfermeros del hospital, hacia adentro y hacia afuera de la lista Naranja, tomaron la campaña como propia. También se hizo sentir el apoyo entre los administrativos, afectados más que nunca por la falta de personal y el ataque salarial, y hasta en los tercerizados de maestranza, que cobran por debajo de un convenio que es inferior al municipal. La votación obtenida y el desarrollo de la agrupación Tribuna Municipal son reflejo de una voluntad de lucha en el hospital, la cual fue empujada también por la enorme pelea de los residentes, para la cual organizamos una campaña activa de apoyo.

El triunfo de la Verde y Blanca representa, sin embargo, los límites de toda esta experiencia. Las encarnizadas luchas de enfermería, y de residentes y concurrentes, contra el gobierno macrista de Larreta, si bien establecieron un extendido clima de deliberación, no lograron todavía un alcance general en el conjunto de los trabajadores municipales y de la salud. La responsabilidad de este cuadro le cabe a las conducciones de los sindicatos mayoritarios, desde Sutecba hasta ATE Capital, que por distintas vías actuaron como un bloqueo a la organización de lucha de los trabajadores. La Verde y Blanca del Zubizarreta hizo lo propio con asambleas vaciadas, convocadas por grupos cerrados de whatsapp y sin posibilidad de votar, y paros aislados para los que no se encargó de garantizar su adhesión. En la lucha de enfermería y de los residentes, no pasó de un apoyo testimonial y aislado, ante lo cual los trabajadores del hospital se autoconvocaron.



Con una campaña de tipo asistencialista y prebendaria, con el slogan “votá gestión, hechos y compromiso”, y con la extorsión de que solo con la votación a su lista llegarían a los afiliados los beneficios que son de todo el sindicato, la Verde y Blanca apuntó a reforzar esta contención en medio de la transición presidencial. Esta orientación es coherente con el pasado de la agrupación pero también con su futuro, donde ATE Capital actuará como una pata del pacto social para desmovilizar a los trabajadores y permitir revisiones del convenio y las condiciones de trabajo.

Con esta elección se abre en el hospital un nuevo cuadro político. Este combinará la tentativa de renovados ataques por parte del gobierno de Larreta y de las autoridades del hospital, con el compromiso de la conducción Verde y Blanca de la junta interna con el pacto social del gobierno nacional, y el crecimiento de una oposición independiente y de lucha. La Naranja de Tribuna Municipal sale fortalecida, con nuevas fuerzas para colocarse como referencia de organización para enfrentar el ajuste y los atropellos en la defensa de todas las reivindicaciones del hospital. Con plenarios y reuniones abiertas que discutan este balance y nuevas iniciativas, nos lanzamos a reforzar este camino.

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