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16 de diciembre de 2019

Chaco: nuestra posición sobre el congreso pedagógico

Por
Juan García y Samanta Salas Tribuna Docente Chaco

Desde el lunes 16/12 comenzará a realizarse el Congreso Pedagógico de Chaco titulado "la Educación del siglo XXI". El Ministerio le aseguró a los docentes relevo de funciones para ir a escuchar a los tres oradores anunciados para la apertura: el Gobernador Capitanich, y los Ministros de Educación de la provincia y la nación.

¿Congreso democrático o manejado por el Gobierno?

La inauguración del congreso da la pauta sobre cómo será su funcionamiento. En principio, el proyecto de convocatoria al Congreso debía ser discutido en la Cámara de Diputados. Pero la Cámara no llegó a tratarlo, por desacuerdos sobre su funcionamiento. Por lo tanto, el congreso no fue formalmente convocado ni hay un acuerdo en su temario. Tampoco hay acuerdo en el temario con los sindicatos, que en un primer momento impulsaron la convocatoria a un congreso pedagógico (el Frente Gremial). A pesar de esta falta de acuerdo, el Gobierno larga el congreso con un acto en el cual no hablarán los docentes y estudiantes protagonistas de la lucha por la defensa de la escuela pública, sino los funcionarios oficiales que ya fueron partícipes en el pasado de la destrucción de la educación pública.

Esta manipulación por parte del Ministerio y el Gobierno es la pauta que rige todo el funcionamiento de los llamados “pre congresos” y del futuro congreso. Los “pre congresos” fueron en muchos casos actividades de campaña de Capitanich. La convocatoria al congreso presentada por el Gobierno a la Cámara de Diputados establece un cierre en asamblea, pero no dice quienes participarán en la misma ni cómo se votarán las resoluciones. La comisión que establecerá el reglamento del Congreso estará presidida por un representante del Ministerio de Educación.

En estas condiciones, como anuncia la convocatoria, está claro que luego del “debate democrático” las resoluciones quedarán en mano del Gobierno y, en todo caso, los sindicatos oficialistas. Los docentes y estudiantes que participemos no tenemos ninguna garantía de que nuestros puntos de vista sean incluidos en las resoluciones finales. Para que el Congreso sea democrático, la asamblea de cierre debería ser resolutiva y el voto debería ser restringido a estudiantes y docentes elegidos como delegados a través de asambleas por escuelas.
Un Congreso manejado por el Gobierno corre el riesgo de legitimar nuevas reformas anti educativas y privatistas como las que venimos sufriendo en la provincia desde hace años.

¿Quienes participan?

El proyecto de Ley del poder ejecutivo enviado a la Cámara de Diputados establece la participación en el congreso de asociaciones empresariales, que abogan por reformar el sistema educativo para adaptarlo a sus intereses: una posición contraria a la formación integral que necesitan los futuros trabajadores, entre otras cosas, para defender sus derechos frente a estos empresarios. La generalidades de incluir a productores, industriales, comerciantes y empresarios lejos está de incluir un avance de las escuelas técnicas para que motoricen el desarrollo productivo necesario para derrocar un régimen social imperante, todo lo contrario se intenta poner la educación al servicio de grandes empresarios.

Las Escuelas de Gestión Social ya anunciaron que participarán en el Congreso. Van a defender su régimen de nombramientos a dedo, presupuesto manejado por organizaciones sociales y precarización laboral para los docentes. Sitech Federación, por el contrario, presenta el Congreso como una oportunidad para avanzar en la reglamentación de las escuelas para que rija el estatuto del docente. Las condiciones de desarrollo del congreso van a darle la última palabra sobre el punto al ejecutivo provincial, que es el mismo que avaló e impulsó durante años las escuelas de gestión social y la privatización educativa.

¿Educación laica o injerencia religiosa?

El proyecto plantea una regresión enorme en materia del laicismo. Contra la idea de un sistema educativo laico, el proyecto de Capitanich establece que éste será “pluriespiritual” avalando la intromisión de las iglesias en el sistema educativo en su conjunto. En la misma tónica, en el congreso participarán las escuelas privadas religiosas, lo que le dará un enorme peso a la iglesia en la participación y las resoluciones.

El salario y el presupuesto educativo siguen pendientes

El salario docente y la infraestructura no se incluyen entre los puntos a discutir. Son puntos urgentes. Los docentes necesitamos una reapertura de paritarias que permita recuperar el poder adquisitivo del salario perdido durante los últimos diez años (el salario docente cae en la provincia desde 2007). La gran huelga de 2019 fue una enorme lucha en este sentido, pero no se ha logrado esta recomposición, sino “no perder” frente a la inflación 2019.

Para el Gobierno el congreso pedagógico es una forma de pactar con los sindicatos docentes y descomprimir la situación para evitar una nueva gran movilización docente. Si se impusiera este punto de vista y comenzaran las clases en 2020 con “paz social” la situación salarial seguiría en los niveles dramáticos de la actualidad.

Rechazamos estas condiciones de convocatoria al congreso. Un congreso progresivo debe partir de la defensa de la educación estatal, laica y científica, el estatuto del docente, la libertad de cátedra, el salario docente igual a la canasta familiar y la infraestructura y presupuesto educativos necesarios para garantizar condiciones dignas de enseñar y aprender. Llamamos a docentes y estudiantes para intervenir con este planteo en todas las instancias del Congreso.

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