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6 de enero de 2020

51%: brutal aumento del monotributo

Movilización frente a la AFIP
Por Ailén Lucarelli
APEL Psi

Trabajadorxs monotributistas se concentran frente a la sede central de la AFIP en rechazo al aumento del 51% en las cuotas del monotributo impuesto por el macrismo y, hasta el momento, convalidado por el nuevo gobierno.

El impacto de este aumento sobre el bolsillo de aquellxs trabajadorxs que se encuentran bajo esta modalidad y que perciben ingresos por debajo de la canasta familiar es brutal. Actualmente, el 81% de lxs monotributistas se encuentran englobados dentro de las categorías más bajas, lo cual implica “ingresos” que, en su mayoría, no alcanzan a cubrir una canasta básica de pobreza. En el caso extremo de la categoría A se trata de trabajadorxs que ganan un máximo de $17.393 al mes y que, a partir de enero, deberán tributar $1.955 todos los meses al fisco, además de otros gastos inherentes al régimen (Ingresos Brutos, contador, seguros, etc.) como condición para poder trabajar, lo cual deja a estxs trabajadorxs por debajo de la línea de indigencia.

El monotributo en general encubre una relación de dependencia laboral. Cada vez son más lxs trabajadorxs que son contratadxs como autónomxs o cuentapropistas, lo cual constituye un verdadero ejército de contratos basura bajo variantes de locación de servicios, locación de obra, asistencia técnica, convenios especiales y tercerizaciones a través de ONG o de universidades, entre otras. Se trata de categorías creadas como régimen simplificado para pequeñxs contribuyentes individuales que es utilizado para el fraude laboral tanto por privados (incluyendo paradójicamente a Bancos y empresas con ganancias multimillonarias) como por el propio Estado que, lejos de garantizar y defender los derechos adquiridos y consagrados históricamente por la clase trabajadora, oficia como un agente precarizador y lo convalida.



Dentro del Estado porteño, lxs trabajadorxs monotributistas llegan a cubrir más del 55% de los puestos de trabajo en algunos ministerios, cifra que asciende al 100% en algunos programas y áreas de las dependencias oficiales. Algunos ejemplos son el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte (que quedó en el ojo de la tormenta luego de que el periodista Eugenio Veppo atropellara y matara a la agente Choque e hiriera de gravedad a su compañero Santiago Siciliano) con el 56% de trabajadorxs monotributistas; el Ministerio de Justicia y Seguridad con el 57%; el de Ambiente y Espacio Público con el 52%; el de Hábitat y Desarrollo Humano con el 21%, etc. El régimen del monotributo se está expandiendo como una modalidad de trabajo en negro encubierto que implica la completa vulneración de los derechos laborales donde lxs trabajadorxs no cuentan con un convenio colectivo que rija sus salarios; no tienen licencias de ningún tipo, vacaciones, ni feriados pagos; no tienen antigüedad, paritarias, aguinaldo ni representación gremial, todo lo cual constituye un piso básico de derechos que son parte de las conquistas históricas de la clase trabajadora. A su vez, son condenados a la cobertura de salud más básica (el PMO), y esto en el mejor de los casos, debido a que la mayoría de las Obras Sociales no aceptan monotributistas. Son condenados asimismo a jubilaciones de miseria (dado que independientemente de la categoría, todxs lxs monotributistas se jubilan con la mínima) y también a la máxima precariedad laboral, al depender de contratos que se firman periódicamente (con suerte), dejándolos ante la incertidumbre constante de su no renovación sin ningún tipo de indemnización. Todo esto se da muchas veces con la complicidad de la burocracia sindical que convalida la tercerización y la explotación laboral en sus propios espacios de trabajo. 

A esta situación ahora se suma este saqueo del aumento del 51 % al monotributo, que sobre todo destrozará más aún los magros ingresos de las categorías más bajas.

Con este análisis desde Trabajadorxs Precarizados en Salud y Educación convocamos a una reunión abierta de monotributistas que se realizó en la sede de AGD UBA, que nos cedió un lugar para reunirnos el 26/12. En la misma se resolvió organizarnos como Monotributistas Organizados y convocarnos de emergencia el jueves 9 de enero a las 10.00 hs frente a la Sede Central de AFIP, Hipólito Yrigoyen 370 (Plaza de Mayo), en contra de la precarización y la asfixia tributaria hacia lxs trabajadorxs monotributistas. El objetivo de la concentración es además presentar un pliego con nuestros reclamos más inmediatos y dónde solicitamos la suspensión inmediata por seis meses del aumento del 51% de la cuota del Monotributo, la bonificación del componente impositivo del Monotributo durante los meses de enero y febrero, para aliviar la carga tributaria de quienes no contamos con vacaciones pagas, aguinaldo ni bono de fin de año, la extensión de la tarifa social de servicios públicos para las categorías más bajas (aquellas que no alcanzan a cubrir una canasta básica de pobreza) y por supuesto el pase a planta bajo convenio colectivo para todxs lxs trabajadorxs en relación de dependencia encubierta, sean estatales o privados.

 

 

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