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6 de enero de 2020

Un millón de trabajadoras excluidas del adelanto salarial

Se trata de las trabajadoras de casas de familia (servicio doméstico) que, junto a los trabajadores agrarios, han sido excluidas del decreto presidencial que otorga 4 mil pesos en bruto en concepto de adelanto paritario.

Más allá de todo lo que ya se ha analizado desde las páginas de Prensa Obrera respecto a este adelanto muy por debajo de la inflación, en el caso de las trabajadoras domésticas vale sumar otras consideraciones.

De acuerdo a la última tabla salarial (noviembre 2019) la 5° categoría, que abarca a quienes realizan tareas generales de “limpieza, lavado y planchado, cocina y toda tarea típica del hogar” –o sea la que incluye a la inmensa mayoría del servicio doméstico-, debe percibir un salario de $ 16.515 por jornada completa. Un valor que apenas supera la línea de indigencia y queda muy lejos de alcanzar la de pobreza. Por supuesto estos valores son los alcanzados por quienes se encuentran “en blanco”, sólo un 25 % aproximadamente de las que se desempeñan en el sector. El 75% restante, no registrado, no sólo no cobra lo estipulado sino que queda por fuera de cualquier derecho a licencia, enfermedad, ART, etc.

El servicio doméstico es desempeñado en un 95 % por mujeres, que constituyen el 17 % de las mujeres asalariadas. La inmensa mayoría son jefas de hogar y para cumplir con su trabajo diario deben trasladarse en general desde largas distancias lo que implica un altísimo costo mensual.

Tres golpes a las más vulnerables

Con la ley ómnibus propuesta por el gobierno y aprobada por las dos cámaras gracias a los votos del Frente de Todos, las trabajadoras de casas de familia con hijos, todas beneficiarias de la Asignación Universal por hijo (AUH) dado los bajos salarios que perciben, perdieron la movilidad jubilatoria, una brutal confiscación a quienes se han desempeñado en esas tareas y por supuesto al futuro de las que aún son activas. El otro gran golpe del gobierno de Fernández es la restitución del IVA a los productos básicos de la canasta familiar que, como bien ya están demostrando hasta propios aliados del presidente (Roberto Navarro de El Destape), lleva a los alimentos a valores muy por arriba de cualquier bolsillo de laburantes. Así entre el quite de la movilidad, el aumento de los alimentos y la exclusión del adelanto paritario, el sector más vulnerable entre las mujeres trabajadoras y dentro del conjunto de la clase obrera –junto a los trabajadores rurales-, es el que más sufrirá las últimas medidas del gobierno de los Fernández.

Desde el Plenario de Trabajadoras llamamos a organizarse a todas las trabajadoras domésticas junto a las agrupaciones de la Coordinadora Sindical Clasista para reclamar de inmediato el bono adelanto y formar parte de la batalla que desde otros sectores de trabajadores estamos dando contra estos golpes para que la crisis no la sigamos pagando las y los trabajadores.

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