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29 de enero de 2020

Trabajadores de Kimberly Clark convocan acto en la puerta de la planta

Jueves 30, 17:30hs, en Bernal. Continúa la lucha en defensa de nuestros puestos de trabajo.

Luego del violento desalojo a principios de diciembre que contó con la complicidad de la justicia, del gobierno macrista y el silencio del gobierno entrante, los trabajadores de Kimberly Clark de Bernal continuamos agrupados y realizando acciones de lucha. Fuimos recibidos por el gabinete municipal y movilizamos al Ministerio de Producción de la provincia de Buenos Aires, donde nos entrevistamos con asesores del ministro Augusto Costa. A mediados de enero nuevamente nos recibieron los funcionarios para comunicarnos que hubo una reunión con los directivos del grupo, donde les plantearon reincorporaciones en las otras plantas de la empresa, algo que obviamente la patronal rechazó.

Kimberly Clark adujo que tanto las plantas de Pilar como de San Luis están produciendo a bajos niveles y quedan lejos. También informaron que no venderán a otro privado del mismo rubro la planta de Bernal y que en las próximas semanas comenzarán los movimientos para desmantelar las líneas de producción. Kimberly planifica continuar con sus marcas en el país tercerizando la producción e importando desde Perú, uno de los lugares de Latinoamérica donde mejor les rinde el negocio, según indicaron. En el listado de Precios Cuidados solo figuran las marcas de pañales y toallas íntimas.

Nunca precisó Kimberly Clark qué piensa hacer con las 6 hectáreas del predio, con los galpones, depósitos, talleres y oficinas donde los diseños cuentan con millonarias inversiones en seguridad e higiene industrial. 

Con la prueba productiva días antes del desalojo los trabajadores demostramos que no nos quedamos solo en el reclamo. Elaboramos un proyecto de salida al conflicto, tenemos la capacidad de organización, calificación técnica, voluntad de defender nuestros puestos de trabajo. Consideramos que con una nueva planificación de los procesos, la planta podría funcionar como proveedora del Estado con productos de consumo masivo para limpieza personal (tiene capacidad de elaborar 500 mil bolsones de rollos de cocina, papel higiénico, servilletas, pañuelos descartables, toallas industriales). Las líneas de producción empacadoras hace meses fueron actualizadas y donde se elaboraban rollos industriales, toallas intercaladas y pañuelos, dichas líneas fueron instaladas hace menos de 2 años con tecnología de avanzada.

En estos días comenzaron a llegar las citaciones judiciales a los domicilios por las imputaciones de usurpación, con fechas para tomar declaración a fines de febrero o principios de marzo. Mientras a los trabajadores que defendemos nuestros puestos de trabajo nos tratan como delincuentes, patronales como Vicentin con 90 años en el país enfrenta una deuda que ronda los 1250 millones de dólares cuyo principal acreedor es el Banco Nación; Molinos Minetti también presenta una deuda millonaria. Saquearon el país pero el Estado las cubre, les habilita el camino para cerrar y despedir.

El gremio papelero, también cómplice de la patronal, perdió todo contacto. En el transcurso de estos meses seis fábricas cerraron, incluso pagando el 50 por ciento de las indemnizaciones en cuotas. La burocracia celeste sólo atinó a decretar el estado de alerta y movilización.

Los trabajadores resistimos el cierre y peleamos contra todo tipo de bloqueos políticos. Esta multinacional yanqui cerró una fuente laboral de 209 familias de la noche a la mañana. Los gobiernos nacional, provincial y municipal deben presionar para impedir que desmantelen la fábrica.

A pesar del duro escenario económico y político, continuaremos la lucha en defensa de nuestros puestos de trabajo.

Llamamos a todas las agrupaciones sindicales, políticas, y sociales a participar del acto donde vamos a informar con más precisión las novedades del conflicto y próximas iniciativas.
 

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