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30 de enero de 2020 | #1580

La Campaña Financiera no se toma vacaciones

Vamos por un febrero que nos permita alcanzar todos los objetivos

Desde Tierra del Fuego hasta Salta, pasando por los lugares más recónditos del país, el Partido Obrero viene realizando una Campaña Financiera que avanzó más en enero -contra cualquier pronóstico- que todo lo que se había desarrollado en diciembre.

Las razones para este fenómeno tienen un carácter decididamente político. Ocurre que hay sectores de trabajadores y activistas que, aún sin definir una ruptura con el gobierno, observan cómo las promesas de campaña no se cumplen, cómo se marcha a un ajuste contra los trabajadores y un rescate a los capitalistas. 

Los miles de aportes que se vienen consiguiendo en las provincias y regionales son una expresión de apoyo no sólo a la política que lleva adelante el Partido Obrero, sino también a la existencia de un polo político independiente de la clase obrera, a la existencia de agrupaciones clasistas en cada uno de los terrenos donde se desarrolla la lucha de clases, ya sea el movimiento obrero, los desocupados, los centros de estudiantes o el movimiento de mujeres. Esto cobra una importancia especial en la medida en que casi la totalidad de la burocracia sindical y piquetera ha incorporado sus organizaciones a las filas gubernamentales, buscando encorsetar incluso la lucha por las reivindicaciones más acuciantes.

La votación de la ley aprobada el último miércoles es particularmente ilustrativa de la situación política que vivimos y del rol que juega el PO y el Frente de Izquierda en la situación: tanto el oficialismo como la oposición patronal apoyaron un proyecto de rescate a los acreedores a costa de un ajuste a jubilados y trabajadores, mientras que nuestros diputados se plantaron en contra del proyecto, denunciando el colonialismo político y económico al que buscan someternos. Todo un planteo de clase. 

Cómo la seguimos 

Lejos de conformarnos con los avances obtenidos hasta ahora, los militantes y simpatizantes del Partido Obrero nos volcamos de lleno a la continuidad de la Campaña para alcanzar el 100% de nuestros objetivos. Sigue habiendo una cantidad importante de compañeros a quienes por una razón u otra todavía no se les ha planteado el problema de la Campaña Financiera, que es el problema de cómo se financia una organización revolucionaria, independiente del Estado y de las patronales.

Más allá de los aportes conquistados y por conquistar tenemos también una herramienta muy valiosa para aquellos compañeros con menos recursos o con una relación política menos consolidada que es la rifa que sortearemos el 29 de febrero. Luego de que el Polo Obrero realizara su propia rifa (que además repartió grandes premios), existe una expectativa en aprovechar esta oportunidad para consolidar el apoyo sumándose a la colocación de la rifa.

Finalmente, están las actividades financieras que se organizan en los frentes, que son iniciativas que muestran el afán de cada regional por pelear por recursos para un partido que desarrolló una actividad ferviente durante todo el año pasado y se prepara para un 2020 de grandes luchas en defensa de los trabajadores, las mujeres y la juventud. Cabe destacar que las regionales que están haciendo las mejores campañas -como Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y La Matanza, entre otras- se apoyan también en estas actividades.

En síntesis, los primeros días del nuevo gobierno han demostrado que no hay lugar para ninguna “luna de miel”, que se están preparando las bases para un nuevo default a los trabajadores, buscando que seamos nosotros los que paguemos por una nueva bancarrota del país que ellos mismos generaron. En este contexto cobra una importancia primordial la defensa de la independencia política de los trabajadores y sus organizaciones, tanto sindicales como políticas. El Partido Obrero se prepara para esta pelea y va a fondo en la lucha por obtener sus recursos, siguiendo este principio fundamental. 

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