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30 de enero de 2020

Otro año de ajuste para la Universidad de la Patagonia

El decano de la unidad académica de Río Gallegos de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA-UARG) habló con la Opinión Austral para denunciar que la UNPA no tenía presupuesto para este año, por lo cual debieron prorrogar el del año pasado. Esto se debe a que el gobierno nacional no ha presentado aún el presupuesto para el 2020. 

Debemos señalar en primer lugar que esto se inscribe en un plan más general del gobierno nacional de Alberto Fernández para disponer del presupuesto para la negociación de la reestructuración de la deuda del país, y que el Congreso acaba de aprobar una ley que le permitirá modificar el mismo según los acuerdos con los bonistas y el FMI.

La situación en la UNPA

El presupuesto de la UNPA viene siendo ajustado sistemáticamente hace años. En 2018, el recorte de 3 mil millones de pesos del gobierno de Macri a las universidades fue apoyado por el rector Hugo Rojas diciendo que solo se verían afectadas “las obras de infraestructura nuevas”.

Luego el presupuesto del 2019 (que ahora se prorrogaría para el presente año) representaba un aumento del 29% frente al del 2018. En ese año hubo una inflación de alrededor del 48%, es decir, que entre 2018 y el 2019 el presupuesto de la universidad sufrió un recorte del casi 20%. A esto se sumó más tarde la devaluación pos PASO, que se devoró el 30% del presupuesto para lo que quedaba del año, sin que se tomara ninguna medida al respecto por parte de las autoridades universitarias, más preocupadas en conseguir votos para la reelección en la asamblea universitaria.

Estos recortes se terminaron expresando en distintos ataques al derecho a estudiar: estudiantes sin poder cursar por falta de aulas y profesores, lo cual no permite un desdoblamiento de las cátedras frente a la creciente matrícula, ausencia de profesores en años avanzados de algunas carreras y el nulo financiamiento a viajes de estudio obligatorios que forzaba a lxs jóvenes a financiárselos ellos mismos mediante ferias de platos o rifas. Los escasos menúes que entrega el buffet, falta de equipamiento para ingeniería y enfermería, la nula refacción en la residencia son otras consecuencias.

Desde la Caldera (UJS + Independientes) denunciamos que los responsables no sólo correspondían al rectorado, sino también al decanato, el cual no tomaba medidas efectivas frente a dos reclamos centrales del estudiantado como era el aumento inmediato del monto y cantidad de becas (desde Izquierda Al Frente (Caldera + MST) presentamos una nota acompañada por las firmas de cientos de estudiantes) y la fotocopiadora institucional, para evitar los aumentos constantes del actual servicio privado. 

Ambos reclamos apuntaban a reducir la enorme deserción que se vive cuatrimestre a cuatrimestre en nuestra universidad y que escala a medida de la crisis económica del país y la provincia. La asamblea Universitaria no contempló ninguno de estos problemas y se redujo a una pelea de camarillas por dirigir la universidad.

Este año quienes asistimos a la UNPA debemos tomar nota de esto y preparar nuestra respuesta. Desde nuestra posición como minoría en el Centro de Estudiantes daremos la lucha para que este sea una herramienta de organización de les estudiantes, porque Macri se fue, pero el FMI y el ajuste a la educación pública se quedaron.

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