fbnoscript
1 de febrero de 2020

Schiaretti: un discurso pobre para encubrir el ajuste y la represión

Apertura de sesiones legislativas en Córdoba.

Este 1° de febrero el gobernador Juan Schiaretti pronunció su discurso de apertura de las sesiones legislativas para el periodo 2020. Afuera del recinto se concentraron algunos militantes del Movimiento Evita, que forma parte del gobierno, y la policía estableció un doble vallado para frenar a varias cuadras la movilización impulsada por los trabajadores de Molinos Minetti, el Partido Obrero y la Izquierda. En poco más de media hora, el gobernador expresó un discurso pobre que tuvo como eje eludir los grandes problemas por los que atraviesa la provincia y el país en medio de la crisis capitalista.

La única conclusión sobre la crisis, a la cual llegó Schiaretti, giró en torno a la necesidad de generar consensos en el orden nacional. En sintonía con el discurso, los diputados nacionales de su agrupamiento en el Congreso acaban de acompañar con su voto el proyecto de reestructuración de la deuda externa usuraria, que implicará un refuerzo a las políticas locales de ataque a los trabajadores que se vienen desarrollando, entre ellas, la eliminación de la clausula gatillo y la actualización de salarios de acuerdo con la inflación, y, seguramente, el reclamo de armonización del régimen jubilatorio provincial.

Córdoba se encuentra entre las más afectadas por la situación de la deuda, que en la provincia se compone en un 95% en dólares. En 2021 debe pagar vencimientos de capital e intereses cercanos al 25% del presupuesto provincial, que la provincia no podrá afrontar. Pero esa crisis financiera se está adelantando para 2020. Resulta que el presupuesto provincial incluye un aporte cercano a los $17.000 millones por el déficit de la Caja de Jubilaciones provincial, lo cual no está incluido en las partidas nacionales. El gobierno provincial ya comenzó a presentar toda una serie de medidas contra trabajadores y jubilados para cubrir ese déficit.

Las medidas anunciadas en el discurso apuntaron a encubrir las graves consecuencias sociales que sufre la población producto de la crisis capitalista. El punto culmine de esa impostura fue el anuncio de creación de quince parques industriales, cuando en la provincia se multiplican los despidos y suspensiones y cierres de fabricas, como es el caso de las multinacionales automotrices (Iveco, Renault, Fiat), Arcor, MWM, metalúrgicas, Molinos Minetti; que ha dejado un 27,6% entre desocupados y subocupados (según estadística oficial provincial). Y no pudo decir nada al respecto, porque su gobierno y particularmente su Ministerio de Trabajo son los encargados de llevar a adelante toda esa política antiobrera.

Schiaretti se puso efusivo cuando expreso que iba a hacer “todo lo que tenía que hacer” para convertir a EPEC en una empresa “eficiente”. Ello no se puede entender de otra forma que no sea la profundización de la política que ha desplegado hasta ahora con la empresa energética, caracterizada por los tarifazos, la regimentación y persecución a los trabajadores, el congelamiento salarial y el ataque al convenio colectivo, todo con el objetivo último de privatizar la empresa y abrir una jugosa veta de negociados capitalistas.

Córdoba alcanzó un 37% de pobreza en el primer semestre del 2019 (y creciendo), y sin embargo Schiaretti, casi no mencionó el tema. Cuando hablo de vivienda se refirió a la erradicación de 2.400 ranchos, cuando en Córdoba faltan 300 mil viviendas, es decir que el gobierno solo se ocuparía del 1% del problema, debido a sus compromisos con los especuladores inmobiliarios; rápidamente el gobierno se olvidó de la promesa electoral de construir 25.000 viviendas. En educación y salud los anuncios estuvieron limitados a la extensión de internet a todas las escuelas y la historia clínica y turnero digital, mientras escuelas y hospitales seguirán siendo vaciadas con derrumbe edilicio, salarios de pobreza y súper explotación laboral de docentes, residentes y estatales.

Al finalizar el discurso, el gobernador afirmó que "Córdoba es democrática y progresista". Todo lo contrario de lo que sucede en Molinos Minetti, donde el gobierno provincial para defender a una patronal delincuente que cerró la planta y despidió a 150 trabajadores, ha militarizado la fábrica y el barrio con la infantería y persigue a los obreros y activistas para imponer una derrota física a su destacada lucha. Para muestra sobra un botón.

Desde el Partido Obrero nos movilizamos para enfrentar esta política de ajuste y represión. Adentro del recinto nuestra compañera legisladora por el Frente de Izquierda, Soledad Díaz García, defendió la lucha de los obreros con un cartel que decía “No al desalojo de Molinos Minetti”. Afuera una multitudinaria movilización impulsada fuertemente por el Partido Obrero y otras organizaciones de izquierda, acompañamos a los obreros en sus reclamos. Al finalizar la jornada protagonizamos un acto obrero para reforzar todas las luchas. Levantamos, desde el comienzo del año, un programa de salida para que la crisis la paguen los capitalistas.

En esta nota:

Compartir

Comentarios