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9 de marzo de 2020

Las universidades no están preparadas para el coronavirus

Más que nunca, organicemos la lucha por condiciones de salubridad e higiene en los lugares de estudio.
Por Fede Casas miembro de la Junta Ejecutiva de la Federación Universitaria Argentina

La propagación del coronavirus a nivel mundial y los primeros casos confirmados en nuestro país, sumado a otras enfermedades cuyo contagio viene creciendo, como el dengue, han puesto de manifiesto con mayor fuerza un problema de larga data en los establecimientos educativos: las pésimas condiciones de salubridad e higiene en las que cursan y trabajan estudiantes, docentes y no docentes.

Quienes transitamos las universidades sabemos muy bien que es habitual que los baños no cuenten con jabón, papel higiénico, toallitas para secarse las manos, alcohol en gel, repelente (para aquellos lugares con peligro de dengue) y ningún insumo tendiente a garantizar la higiene de las miles de personas que transitan las facultades. 

Para pilotear un presupuesto de asfixia, una variante de ajuste tiene que ver con lo referente a la salubridad: las universidades no compran los insumos e incluso tercerizan las tareas de limpieza (en lugar de contar con plantel no docente abocado a la tarea) a empresas que ultraprecarizan a les trabajadorxs e incumplen los acuerdos que fijan su responsabilidad en garantizar esos insumos.

Frente a la epidemia del virus COVID-19 (coronavirus), la solución de este problema de larga data toma aún mayor importancia. El Ministerio de Salud ha publicitado distintas medidas tendientes a evitar el contagio y la primera de ellas es el lavado de manos con frecuencia. Pero en los baños de los establecimientos educativos al día de hoy seguimos sin los elementos necesarios para hacerlo, e incluso en muchos casos sin agua. 

Las recomendaciones del Ministerio, en algunos casos, están colgadas en las carteleras de las instituciones, lo cual es casi una broma de mal gusto, si tenemos en cuenta que esas recomendaciones no se garantizan siquiera en los baños que se encuentran a unos metros de dichos carteles. 

En las últimas horas, algunas universidades han publicado resoluciones al respecto, en donde las distintas gestiones hablan de su "preocupación" frente al problema. Las resoluciones de la UBA y la UNLP, por ejemplo, establecen que se garantizarán licencias de 14 días para estudiantes, no docentes y docentes que hayan regresado recientemente de países con circulación y transmisión del Virus. Del resto de las medidas recomendadas para evitar el contagio, ni una sola palabra.

En el caso del Ministerio de Educación Nacional, también emitió un comunicado donde hace hincapié en la prevención, para luego admitir que toda la acción del Ministerio consiste en la licencia de 14 días y enviar a todos los establecimientos educativos materiales... ¡gráficos! que expliquen las medidas de prevención. La realidad concreta es que no garantiza ni mínimamente las condiciones materiales para cumplir con esas medidas. 

Frente al desfinanciamiento y la desidia estatal, la comunidad educativa debe organizarse para exigir y arrancarle al Estado lo que se debiera garantizar cotidianamente: el agua, el jabón, el alcohol en gel, el papel, las toallitas para secarse, los repelentes y todos los insumos necesarios para evitar el contagio de estas enfermedades.

 

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