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10 de marzo de 2020

Más de 70.000 marcharon en Córdoba en el paro por las mujeres y disidencias

Por segundo día consecutivo, el centro de la ciudad de Córdoba se tiño de verde y naranja bajo la consigna “La deuda es con nosotras, no con el FMI”. La movilización del 9M, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, congregó a más de 70.000 personas convirtiéndose en una de las convocatorias más masivas para la fecha en los últimos cuatro años.

Esta enorme convocatoria, donde las pibas tuvieron un protagonismo indiscutible, fue precedida por un pañuelazo realizado el 8M frente al Arzobispado de la provincia, en respuesta a las provocaciones de las iglesias católicas y evangélicas, que se lanzaron contra los derechos de las mujeres y disidencias convocando a misas y concentraciones contra el aborto legal. La importante convocatoria que suscitó el pañuelazo anunciaba lo que sin duda fue una movilización histórica el 9M.

La marcha convocada por la asamblea Ni Una Menos, fue encabezada por una bandera de arrastre que reclamaba la ruptura con el FMI y las iglesias, exigía el aborto legal, a la vez que hacía responsable a los gobiernos por los femicidios y transfemicidios. Este fue el eje político que recorrió todo el documento consensuado por las más de 52 organizaciones participantes de la asamblea Ni Una Menos (NUM) que se vino reuniendo hace dos meses para preparar la movilización.

La movilización se abrió paso en una provincia fuertemente castigada por los femicidios. En lo que va del año, Córdoba ya lleva 3 víctimas: Claudia Correa (44), Cecilia Guendulain (41) y Mercedes Selene Luna (41); que se suman a las 65 víctimas en el resto del país. La demagogia estatal de Schiaretti, quién puso a la cabeza del nuevo Ministerio de la Mujer a Claudia Martínez (responsable directa del vaciamiento y la precarización de las trabajadoras del Polo Integral de la Mujer), no logra ocultar su responsabilidad ante este flagelo. Mientras miles en las calles reclamamos Ni Una Menos, el PJ provincial desfinancia áreas centrales y refuerza los lazos con el clero, incluso habilitando su injerencia en la salud pública para obstaculizar la aplicación del protocolo de aborto no punible, como lo demuestra el escandaloso caso en el Hospital Domingo Fúnez.

Nuestra política

La construcción de las jornadas del 8 y 9 de marzo, que conmocionaron a la provincia, implicaron un fuerte debate dentro de la propia Asamblea NUM. Desde el Plenario de Trabajadoras defendimos con firmeza la necesidad de sostener la independencia política de los gobiernos, en particular ante los anuncios de Alberto Fernández respecto a la ley de aborto legal que tantas expectativas ha despertado en el movimiento.

En la misma línea colocamos con centralidad la ruptura con el FMI y el rechazo al pago de la deuda. Esta política encaja con los reclamos que vienen levantando las y los docentes en el país en defensa de sus salarios y la cláusula gatillo. Apoyados en este programa, reclamamos desde la asamblea a las centrales sindicales la concreción de un paro activo y efectivo. Sin embargo, la Intersindical de mujeres que nuclea a todos los gremios ligados al kirchnerismo (entre ellos ADIUC, SUOEM, Luz y Fuerza, CISPREN, UEPC), en línea con la tregua de las burocracias con Fernández, hizo caso omiso al reclamo desvinculando el paro de mujeres de la lucha que emprenden las mujeres trabajadoras en defensa de sus salarios y puestos de trabajo. Fue la crisis que recorre la paritaria docente, junto a la acción política del activismo y la oposición, la que finalmente impuso la efectiva convocatoria al paro en el gremio docente (UEPC). De igual forma, la CTA Autónoma de capital adhirió finalmente al paro de mujeres. Mientras que las autoridades universitarias dictaron asueto a partir del mediodía, una imposición sin duda de la marea verde.

Una instancia clave fue la defensa del propio pañuelazo, acción que estuvo cuestionada días antes por organizaciones ligadas al gobierno, que en nombre de la “no confrontación con la iglesia” buscaron trasladar la actividad, y finalmente pegaron el faltazo.

El aborto lo ganamos en las calles

La certeza de que a la ley la ganamos luchando impulsó a las calles a miles de mujeres y pibas que nutrieron estas dos jornadas de movilización. Con más de 800 personas, la columna del Plenario de Trabajadoras fue la conclusión de una intensa campaña de organización y deliberación que incluyó una importante charla con Thelma Fardín en la universidad, cursos con la juventud, numerosas reuniones y asambleas con las compañeras del Polo Obrero, y una activa iniciativa de nuestras agrupaciones sindicales.

Con esta tenacidad, defendiendo la independencia política del movimiento y el histórico método de movilización, afrontaremos la tarea de organizar la lucha por la efectiva legalización del aborto, la separación de la Iglesia del  Estado, la ESI integral, y el rechazo al ajuste.

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