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10 de marzo de 2020

Paremos el desmonte de la Reserva Saldán Inchin

Desde hace 36 días los vecinos de Saldán están realizando un acampe a la vera de la ruta Saldán Inchin en reclamo por el desmonte de zona protegida de bosque nativo para la instalación de una hormigonera en terrenos propiedad de Palacios Minetti que están dentro de la Reserva Hídrica, Natural y Cultural del mismo nombre.

Los vecinos entienden que se trata de un negocio “flojo de papeles” que cuenta con la complicidad del municipio ya que la empresa “Hormi Ya S.A.” recién se constituyó legalmente con posterioridad a la acción desarrollada por los habitantes del lugar para frenar el desmonte. La hormigonera estaría ligada a la construcción de plantas de tratamiento de líquidos cloacales y de bombeo, necesarias para frenar la contaminación de las napas de las sierras, pero que no han pasado de ser promesas largamente incumplidas por el gobierno provincial. Los vecinos defienden la Reserva porque entienden que “el árbol no puede tapar el bosque”: construir las plantas depuradoras a costa de la depredación del ambiente natural y social no es viable. Por el momento han logrado una medida cautelar que frena el desmonte pero advierten sobre los malos olores que se desprenden ligados al asunto.

Sí a las cloacas, no a la destrucción del ambiente

Las Sierras de Córdoba constituyen la reserva hídrica natural de la provincia: sus vertientes, arroyos, ríos y lagos proveen agua a la totalidad de la población y sus embalses son los principales reservorios de agua. El estado sanitario del agua que sanea y distribuye la empresa privada Aguas Cordobesas en la provincia es crítico, tanto por la filtración a las napas de sustancias agrotóxicas provenientes de la fumigación de los campos cultivables, de su contacto con sustancias altamente contaminantes de diferentes ramas de la industria acumuladas sin los controles y recaudos necesarios, como por el vertido de líquidos cloacales sin tratamiento adecuado a las cuencas hídricas y/o a la traza urbana. Esta situación se refleja periódicamente en los medios de prensa locales y se acalla otras tantas veces para no afectar intereses turísticos.

En las localidades de las Sierras Chicas la carencia de una red cloacal es responsable del deterioro y la contaminación constante de las napas. El escaso porcentaje de bosque nativo aún existente (3%) requiere de manera estricta su preservación dado que no sólo aporta a la renovación del oxígeno sino también constituye un freno natural a las inundaciones y una garantía de la biodiversidad. En las últimas décadas, el avance inmobiliario no sólo ha ido en detrimento de la preservación de las áreas naturales protegidas sino también del deterioro de la calidad del agua que consumimos. En este escenario se inscribe la lucha de los vecinos de Saldán, ligada estrechamente a la de los de Villa Allende y la Calera, quienes comparten la Reserva Natural Hídrica y advirtieron hace meses sobre el avance de la actividad extractivista de la minera Gran Ombú, que bloqueó el acceso al camino público S522 que la atraviesa hasta desembocar en Saldán Inchin. Ese parece ser el camino que ha elegido la traza de la obra troncal de cloacas para el corredor de las sierras chicas.

El problema del tratamiento de los líquidos cloacales es mayúsculo: en Saldán existe una planta que realiza el tratamiento de las aguas grises provenientes de tres barrios privados de la zona, tratamiento que no es supervisado ni controlado por el municipio, que hace la vista gorda ante el volcado directo al cauce del río Suquía de materia fecal triturada y clorada. El Suquía se transforma en una gran colectora de aguas contaminadas, afectando particularmente la salud de los vecinos por enfermedades dérmicas y ligadas al sistema digestivo.

La necesidad de que se complete la obra cloacal con la construcción de plantas depuradoras no puede resolverse avanzando sobre la depredación de las reservas naturales, garantía de la biodiversidad serrana. Se requieren trazas acordes a la topografía existente y urbanizada, garantizando la intangibilidad de las reservas existentes y los estudios de impacto social y social claramente documentados por organismos independientes de los intereses gubernamentales.

Un frente único para frenar esta política depredatoria

Los diferentes municipios han sido funcionales al desmonte y la depredación que avala el gobierno provincial para apuntalar el negocio inmobiliario: actúan en conjunto para destruir nuestras sierras mientras solo encuentran luchas aisladas que pelean desde la disrupción social y política… Las Reservas de Saldán, Bamba y San Fernando pertenecen a un mismo cordón montañoso, por lo cual es indispensable conformar un solo bloque de lucha de las agrupaciones ambientalistas y los vecinos contra la depredación en todo el corredor de Sierras Chicas. La cooptación de diferentes sectores ambientalistas por los gobiernos locales ha sido funcional a la política de depredación.

Desde Tribuna Ambiental y desde la Multisectorial de Ambiente nos solidarizamos con los vecinos autoconvocados de Saldán y llamamos a la conformación de este frente único en defensa del corredor de las Sierras Chicas.

Exigimos que se realicen las obras para el completamiento de la planta depuradora de líquidos cloacales sin afectar las Reservas Naturales e Hídricas.

Basta de desmonte. Basta de especulación inmobiliaria a costa de la depredación ambiental y social que afecta cotidianamente nuestras vidas.

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