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11 de marzo de 2020

Allanan las casas de los trabajadores de Molinos Minetti

Un nuevo giro represivo en Córdoba.

Se acaba de producir una nueva escalada represiva sobre los trabajadores de Molinos Minetti. Según reza un comunicado que acaban de emitir los trabajadores “Aparte de dejarnos sin trabajo, en la calle, los dueños del Molinos Minetti nos vienen atacando sistemáticamente en connivencia con la justicia de Córdoba que utiliza sus herramientas  para criminalizarnos. Desde las imputaciones por turbación a la posesión, restricción con cerco perimetral al Molino, ahora mandan allanamiento a las casas de las familias trabajadoras”. En el mismo comunicado se denuncia al “Gobierno y una justicia cómplice, vulnerando todos nuestros derechos”.

La policía entró hoy, en horas de la madrugada, en la casa de varios trabajadores con el argumento insólito de que buscaban armas que habían desaparecido de la oficina de uno de los directivos de la empresa. La pregunta de los trabajadores, que sorprendidos  tuvieron que pasar junto a sus familias el mal trago de que la policía ingrese por la fuerza a sus casa fue ¿Por qué están armados los directivos dentro de la empresa?

Lo sucedido hoy es un ataque propio de las peores épocas que ha vivido la clase obrera de nuestro país y a las que este gobierno nos está acostumbrando.

El gobernador Juan Schiaretti, mediante el Ministerio de Trabajo, lejos de dar una respuesta a trabajadores que durante más de medio año se mantuvieron pacíficamente en la planta esperando cobrar sus salarios, estableció las condiciones para que la patronal se deshaga del plantel sin siquiera mediar indemnización alguna. Ahora, con la venia del juzgado que atiende la quiebra, pretenden recontratar, en el mejor de los casos, sólo a la cuarta parte de los trabajadores bajo condiciones que no han sido especificadas. Un fraude laboral sin precedentes, que sienta un precedente nefasto en Córdoba. Esto ocurre en el más absoluto de los silencios de todas las centrales sindicales que, lejos de solidarizarse, usan el conflicto para disciplinar a sus trabajadores bajo el discurso cínico de que “el que lucha pierde todo”.

A estas alturas, está más que claro que el ataque de Schiaretti, su justicia y sus fuerzas represivas -con las que además montó dos intentos de desalojos repelidos por los trabajadores y organizaciones de lucha- también es un tiro por elevación al conjunto de los trabajadores cordobeses. Para pasar los salarios de hambre que hoy resisten los docentes; o para terminar de atacar los regímenes especiales y sus cajas; el gobierno debe reforzar su política represiva y antiobrera.

Este 24 de marzo, entre las consignas centrales, tiene que estar la solidaridad activa con la lucha de los trabajadores de Minetti y con todas las luchas en curso, repudiando la política de ajuste y represión que lleva el gobierno provincial. Bajo ningún punto de vista se puede usar una fecha tan cara para el pueblo para legitimar a los gobiernos que buscan hacerle pagar a los trabajadores el ajuste en curso.

Desde la CSC y la bancada del FIT, llevaremos la denuncia contra esta percusión política a cada lugar de trabajo y al terreno político. Todo el apoyo a la lucha de Minetti, basta de persecución, por la estatización bajo control obrero del molino.

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