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11 de marzo de 2020

Denise Vergara, el cuarto femicidio del 2020 en Córdoba

Durante la noche del 9 de marzo, mientras marchábamos más de 70.000 personas en Córdoba Capital y centenares en varias ciudades del interior provincial contra la violencia y opresión que sufrimos las mujeres y disidencias, en Totoral se llevaba adelante el cuarto femicidio en Córdoba en lo que va del año. Miguel Gutiérrez (40) se cobraba la vida de Denise (31), en un caso que conmocionó a la provincia no solo por su brutalidad sino además por los antecedentes que existían.

Denise fue atacada por su pareja dentro de la fábrica donde trabajaba, frente a dos compañeras de trabajo, cuando finalizaban su jornada laboral. El agresor se dio a la fuga y pero fue capturado luego por la policía.

Ya desde el 2 de marzo, Denise se encontraba viviendo con sus padres tras realizar una denuncia por agresión contra Gutiérrez. A pesar de tener una orden de restricción perimetral, el agresor -según relata la propia familia- pasaba todos los días por aquella casa para amenazarla y amedrentarla, e incluso llegó a amenazar a diferentes familiares. Denise no contaba con botón antipánico, y a pesar de las reiteradas violaciones a la restricción no hubo acción alguna por parte del Estado.

Todo esto era ya el corolario de una situación de violencia muy extendida. Los familiares de Denise señalan que estos episodios se reiteraban sistemáticamente, pero el miedo que sentía la víctima impidió que pudiera radicar la denuncia tiempo antes.

El caso desnuda de cuerpo entero la responsabilidad del Estado en el incremento de los femicidios. El calvario por el cual estaba atravesando Denise, en soledad, impidió que ella pudiera realizar la denuncia antes, y en efecto cuando lo hizo todos sus miedos se concretaron. La inacción estatal dejó en una situación de indefensión a la víctima, sin ningún tipo de asistencia ni resguardo. Indignadas, una numerosa columna de mujeres vestidas de luto se movilizó por las calles de Villa del Totoral para exigir justicia.

Los pomposos anuncios del gobernador Schiaretti sobre la creación de un Ministerio de la Mujer en la provincia lejos están de materializarse en recursos y políticas para la efectiva atención y protección de las mujeres y niños en situación de violencia. De hecho, desde hace más de un año las trabajadoras precarizadas (contratadas y monotributistas) del Polo Integral de la Mujer vienen denunciando la falta de personal, la inestabilidad laboral y la miserable situación salarial en la que deben asistir a los centenares de casos de violencia que llegan a diario.

Más de 3.000 mujeres cuentan con botón antipático en Córdoba, mientras que otras miles de denuncias se apilan en juzgados y comisarías sin siquiera a ese punto. Solo se cuenta con medio centenar de trabajadoras precarizadas para atender todas las situaciones que se presentan. Las órdenes de restricción perimetral se violan sistemáticamente y las mujeres en situación de violencia se ven obligadas a seguir conviviendo en el mismo medio con su agresor, aún después de la denuncia.

En un cuadro de miseria y desocupación, el ajuste, la precarización, el desfinanciamiento y las dilaciones judiciales no se pueden leerse como una falta de intervención, sino más bien como parte de una acción del Estado que expone la salud y la vida de las mujeres para sostener un orden social.

Exigimos justicia por Denise. Para ello, se vuelve más necesario que nunca reforzar la organización independiente de las mujeres contra el Estado, que arranque el presupuesto necesario y las políticas efectivas tendientes a asistir a las mujeres en situación de violencia, como así también para enfrentar el ajuste y la miseria que son el principal caldo de cultivo para estas situaciones.

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