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12 de marzo de 2020

Justicia por Williams Mendes, otra víctima fatal de la superexplotación laboral

El joven Williams Mendes, de 20 años, falleció al caer de un andamio desde un tercer piso mientras realizaba tareas de albañilería en una obra de La Plata.

Williams vivía con su mamá y sus hermanxs en Florencia Varela, y acababa de festejar el primer año de vida de su hijo. Para sostener a su familia tenía que soportar el sometimiento al trabajo en negro, mal pago e inseguro, sin ninguna cobertura.

Estos “accidentes” no son la excepción sino la regla. Cada 14 horas muere un trabajador mientras realiza sus labores, producto de la negligencia patronal que además de incumplir las normas de seguridad e higiene presiona por incrementar la superexplotación extendiendo la jornada laboral, reduciendo los descansos o intensificando los ritmos de trabajo.

El Estado es cómplice del crecimiento del trabajo informal y de la flexibilización de los derechos laborales. Esto con el cínico argumento de que una rebaja de los llamados costos laborales beneficiaría al trabajador mediante la reactivación de la economía.

El mayor ejemplo de esto son las modificaciones la ley de ART, no por nada denominadas el “régimen de la muerte”. Los ocho obreros petroleros que perecieron desde la adenda flexibilizadora del convenio colectivo en Vaca Muerta son otra expresión de lo mismo. La juventud vive esto en forma descarnada con la desidia patronal que sufren los repartidores de las apps.

Los trabajadores de la construcción, en particular, sufren altísimos niveles de empleo en negro y en condiciones precarias, víctimas de los pulpos inmobiliarios y la complicidad de la burocracia sindical de la Uocra. Por eso el rubro lidera los índices de sinestros laborales.

La pérdida de Williams refuerza la necesidad de luchar contra la precarización laboral y en defensa de los convenios colectivos de trabajo, por comités obreros de seguridad e higiene con potestad para parar la producción en cada lugar de trabajo. Es una pelea que requiere de la expulsión de la burocracia sindical entregadora y un enfrentamiento con el Estado cómplice y promotor de la superexplotacón.

¡Justicia por Williams Mendes! ¡Basta de precarizar a la juventud!

 

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