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12 de marzo de 2020

Kicillof en manos de los buitres

El pago de la deuda va a agravar la crisis sanitaria en plena epidemia de dengue y coronavirus.

En plena crisis mundial acicateada por el coronavirus, el gobierno bonaerense busca reestructurar de inmediato títulos de deuda por 7.000 millones de dólares que vencen entre mayo y julio de este año. Para mostrar rápidos avances, desde el entorno de Kicillof festejaron un comunicado del fondo de inversión Mens Sana Advisors adelantando que está dispuesto negociar; incluso infieren que ello expresa un apuro de los bonistas por canjear sus tenencias en el cuadro de crisis financiera internacional.

Recordemos sin embargo que Kicillof fracasó en su intento de reperfilar el BP21 y terminó pagando 277 millones de dólares en efectivo, un recule bochornoso ante la posición más dura del fondo Fidelity. Con este antecedente, y con el agravamiento de la crisis capitalista que golpea fuertemente a la Argentina (el riesgo país se ubicó en los 3.000 puntos), es el gobierno provincial el que se apura a mejorar la oferta para seducir a los fondos buitres. Con esa intención dictaminó que la propuesta de reestructuración contará con el “asesoramiento” de dos bancos norteamericanos, el City y el Bank of America, mientras que la firma DF King oficiaría como nexo con los bonistas.

Sin embargo, desde Mens Sana también destacan el poder de fuego del comité de bonistas formado por 35 fondos mutuos y de pensiones con injerencia en 111 bonos emitidos por la provincia bajo legislación extranjera conformado con el fin de “proteger el interés de los tenedores de los bonos”, quienes ante un eventual desacuerdo llevarían la negociación al terreno de los tribunales de Londres o Nueva York.

El gobernador “nacional y popular” se sienta en la mesa de negociaciones con la presión de que solo hasta mitad de año vencen 63.000 millones de pesos. La provincia está en default, y la política de Kicillof apunta a rescatar a los especuladores. Es por eso que a pesar de tanto despotricar contra el endeudamiento contraído bajo el mandato de María Eugenia Vidal (absolviendo a Daniel Scioli, que fue quien inició la acumulación de deuda dolarizada) se niega a emprender una investigación que esclarezca el carácter usurario y fraudulento de la enorme hipoteca que nos quieren hacer pagar a los bonaerenses.

Que este rescate lo pagan los trabajadores queda claro con el hecho de que mientras avanza la epidemia del dengue y la pandemia del coronavirus la provincia sigue sin Presupuesto 2020, a la espera de un acuerdo con los bonistas. El estado calamitoso de los hospitales se agrava con este ajuste de hecho, y es una demostración de que el pago de la deuda pone en peligro la vida de los bonaerenses.

Para revertir el vaciamiento del sistema sanitario y las precarias condiciones en que viven, trabajan y estudian millones de personas en toda la provincia, es imprescindible repudiar el pago de una deuda externa que confisca los recursos del distrito más grande del país. El Partido Obrero denuncia este saqueo de los buitres y reclama una acción urgente de los sindicatos y organizaciones populares para exigir un aumento inmediato del presupuesto de la salud pública, bajo control de los trabajadores.

 

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