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16 de marzo de 2020

Coronavirus: también debe aislarse a los docentes

El ministro Trotta anunció la obligación de los trabajadores de la educación de concurrir a las escuelas.

Este domingo, por cadena nacional, Alberto Fernández planteó la suspensión del ciclo lectivo, reconociendo que dicha medida responde a la necesidad de cortar la circulación del coronavirus. Para que la comunidad tenga una dimensión, esto implicaría que casi un millón de trabajadores de la educación, decenas de miles de trabajadores auxiliares y millones de niños y adolescentes dejen de circular. A esto hay que sumar a la comunidad universitaria, a partir de la decisión de las universidades nacionales de suspender sus actividades presenciales hasta mediados de abril.

Pero el ministro de Educación, Nicolás Trotta, en una conferencia de prensa del lunes al mediodía, precisó lo que no había dicho Fernández y señaló la obligación de que los docentes concurran a las escuelas, con esta resolución la medida pierde efectividad y va a contramano de la anunciada decisión de restringir al máximo la circulación.

La suspensión de clases fue un triunfo del reclamo de la mayoría de los trabajadores de la educación y de las conducciones multicolores y antiburocráticas de todo el país que, desde la semana pasada, exigieron y organizaron el reclamo por la suspensión de las clases, mientras las direcciones de Ctera mantenían su negativa a reclamar la suspensión de las actividades.

Los sindicatos opositores señalaron también que esta es una medida necesaria pero no suficiente, lo que exige que el gobierno nacional y las provincias garanticen todas las condiciones sanitarias, de salud y económicas en resguardo de la vida de la población, lo que incluye la garantía de los salarios, licencias, de prohibición de despidos y, para los que carecen de trabajo en blanco y formal, de subsidios que permitan a todas las familias trabajadoras superar la pandemia.

Apriete de consecuencias impredecibles

La resolución de Fernández fue comunicada en horas de la noche del domingo, sin instrucciones ni protocolos escritos oficiales para garantir su cumplimiento, ni esquema de aviso a los millones de trabajadores afectados. Esto ha dado sustento a resoluciones y aprietes de parte de gobernadores y ministerios de educación provinciales, que conducen a las presiones de supervisores y directivos para que los docentes concurran normalmente a cubrir sus horarios habituales que ahora el gobierno nacional por boca de su ministro de Educación acaba de hacerlas efectivas.

Resolución inaceptable

La Dirección de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, antes que Trotta hablara sacó una resolución que en su artículo número 2 “establece que durante el plazo que dure la suspensión de asistencia de estudiantes, el personal docente, no docente y directivo concurrirá normalmente a los efectos de mantener el desarrollo habitual de las actividades administrativas, la coordinación de los servicios sociales y las actividades pedagógicas que se programen para el presente período de excepcionalidad”.

Esto obligó al Suteba, y a Roberto Baradel como secretario general, a presentar una impugnación por escrito contra la resolución de la directora general de educación bonaerense, Agustina Vila.

La Dirección General de Cultura y Educación pretende justificar este desatino en el supuesto de que está reforzando la higiene en las escuelas, algo necesario pero no suficiente para detener la circulación del virus fuera de las escuelas. Por este motivo, justamente, Suteba debió señalar que “el mencionado artículo habla de normalidad en la asistencia de Docentes y Auxiliares a las Escuelas no teniendo en cuenta la intención del comité de expertos de reducir al máximo la circulación de personas, las reuniones entre las mismas” , y que “establecer una supuesta normalidad frente a una situación absolutamente extraordinaria genera incertidumbre, angustia, contribuye a una suerte de intranquilidad colectiva y alimenta el temor que todos/as tenemos ante una situación extraordinaria riesgosa como lo es una pandemia. Pretender que los Docentes y Auxiliares asistan normalmente, como plantea la norma, atenta contra el objetivo de impedir la propagación de la pandemia y el cuidado de Docentes, Auxiliares y de toda la comunidad educativa”. 

Esta postura de la dirección celeste es también contradictoria con los mensajes enviados por directivos de los Sutebas en cada distrito, que respondían a los docentes que había que concurrir normalmente.

Reclamamos al Suteba que haga cumplir esta impugnación, en resguardo de los derechos de todos los compañeros y compañeras, y lo mismo Ctera contra la decisión anunciada por el ministro nacional.

 

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