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17 de marzo de 2020

Licencia general para todo el personal de INTI

A partir del día de hoy no deberán concurrir a las dependencias del Instituto en todo el país. los

Los trabajadores y las trabajadoras del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) acabamos de obtener el otorgamiento de una licencia general para todo el personal, en el cuadro de las medidas preventivas contra la propagación del coronavirus.

Las autoridades del Instituto la han confirmado a través de un comunicado, tanto para los trabajadores/as de la sede central en San Martín, como en el interior del país: "A partir del día martes 17/3 inclusive la asistencia presencial al INTI estará limitada a las Autoridades Superiores, Directores, Gerentes, Subgerentes, Directores Técnicos y asistentes", indica el comunicado institucional. Además se garantizan los servicios esenciales y áreas críticas.

Se trata de una enorme victoria si se considera que los anuncios del gobierno configuran una situación ambigua, donde, en la mayoría de los casos, las licencias para los empleados públicos no implican automáticamente la dispensa de todo el plantel de los establecimientos sino que la misma queda librada a lo que decidan las autoridades de cada jurisdicciones, las cuales deberán establecer que tareas revisten el carácter de esenciales o no pueden desarrollarse desde los domicilios.

Este pedido fue presentado en una reunión a las autoridades el día de ayer, por la Junta Interna de ATE,  debido a que entendíamos que las medidas tomadas hasta el momento eran insuficientes para bloquear la difusión y la transmisión de las dos epidemias que azotan al país: el coronavirus y el dengue.

Como señalamos en un comunicado a primera hora del día de ayer, el llamado de Alberto Fernández a “guardarnos” en casa para evitar la propagación del virus es un saludo a la bandera si los trabajadores dedemos viajar hacinados en trenes, subtes o colectivos, para llegar a sectores de trabajo que no reúnen las condiciones óptimas de higiene y seguridad.

Mientras fijábamos posición de manera clara se sucedían deliberaciones en los distintos sectores, que configuraban un mandato que llevamos a las autoridades, para pedir una pronta respuesta: necesitábamos una licencia general para abordar un problema tan grave. Este método empleado por el clasismo se contrastó con el de las burocracias de UPCN o de ATE: su completa integración al gobierno los colocaba como meros "voceros" de las lentas e insuficientes decisiones que el gobierno fue tomando. Mientras "celebraban" las licencias para solo un sector de los estatales, solo pedían tibiamente a las autoridades alguna otra licencia a las otorgadas, pero no la licencia general, la cual era el clamor del conjunto de los trabajadores. La independencia política de todo gobierno vuelve a quedar evidenciada como una necesidad indispensable.

Este logro que representa una conquista para avanzar en el cuidado de la salud de cada trabajador/a y de sus familias debe ser aplicado en todos los organismos públicos.

 

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