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17 de marzo de 2020

La UNLP frente al coronavirus: desalojo de estudiantes y un plan insuficiente

Luego de la demora de las autoridades de la Universidad Nacional de La Plata en resolver la suspensión de las clases, en las últimas horas distintas denuncias han mostrado que el “plan” de la universidad para afrontar la crisis generada por la pandemia del COVID-19 es completamente insuficiente e improvisado.

Desalojo en el albergue

La Universidad resolvió, en 24hs, desalojar a les estudiantes becados que se encontraban hospedados en el albergue universitario, justificando la medida en que debían fumigar el lugar y que era necesario el aislamiento para evitar la propagación del virus.

El albergue es una posibilidad absolutamente necesaria para que muches estudiantes puedan seguir con sus estudios, por no tener recursos para ir a otro lado. La primera medida de la UNLP, de solventar el gasto de pasajes para estos estudiantes, era totalmente insuficiente, ya que para una gran parte de elles no era una posibilidad volver a sus casas (por ser del exterior y estar las fronteras cerradas, por ejemplo), y además por el desentendimiento por parte de las autoridades de necesidades básicas como la comida, que les que habitan en el albergue reciben allí.

Luego de horas de organización de asambleas, reclamos y exigencias que fueron llevadas al Rectorado por parte de les estudiantes del albergue, las autoridades de la UNLP se comprometieron a solventarles un lugar para alojarse durante los próximos 15 días y entregarles bolsones de comida para garantizar su manutención. En situaciones como la que estamos atravesando, de emergencia por la propagación de una pandemia, estos destratos son realmente inaceptables.

El ajuste al comedor

A esta situación se ha sumado en las últimas horas, las denuncias por el limitado bolsón de comida que está entregando el comedor universitario, después de cerrar sus puertas y clausurar también el sistema de viandas. Se trata de un ajuste, ya que el bolsón que se viene repartiendo no contiene los alimentos correspondientes a la cantidad de raciones necesarias para los 15 días, y no integra alimentos básicos como la carne.

Si bien el sistema de entrega de un bolsón de comida podría presentarse como algo positivo en momentos en que hay que evitar la concentración de personas (incluso respecto al sistema de viandas diario), esto tampoco fue así. Las colas de más de una cuadra se vieron durante el día de hoy en todas las sedes, donde les estudiantes tuvieron que esperar, en muchos casos, más de una hora para retirar sus alimentos.

Este problema se agravó en particular en la sede “Bosque Este”, ya que por el cierre del Club Everton, con el cual la UNLP tiene un convenio para el funcionamiento de una de las sedes del Comedor, se concentró a les estudiantes de ambas sedes en una sola. Esto, que podría haber sido evitado habilitando cualquier dependencia de la UNLP para entregar los bolsones, resultó en un tumulto brutal de gente, que contribuye al contacto y propagación del virus.

Reclamemos que se garanticen concretamente nuestros derechos

En todo este cuadro, la conducción de la FULP (La Mella y La Cámpora) ha salido a saludar estas medidas de las autoridades universitarias. En un comunicado subido a las redes sociales, llegan al absurdo de saludar que, para estudiantes del albergue, se previera “una ayuda económica para quienes deciden y tienen la posibilidad de alojarse en viviendas de compañeres”, cuando la Universidad, como finalmente se comprometieron luego del reclamo, debía garantizarles el alojamiento. Una vez más, y ahora en momentos de una situación compleja y delicada, quedan de manifiesto los límites de las conducciones estudiantiles ligadas a los rectorados y decanatos.

Desde la UJS-PO, frente a esta situación, reclamamos que se cumpla el compromiso de garantizar el alojamiento de les estudiantes del albergue en condiciones dignas. También exigimos que los bolsones de comida cumplan con todos los insumos necesarios para la totalidad de las comidas, con una dieta completa. Al mismo tiempo, el beneficio del comedor debe ser ampliado no solo a quienes sacaron los tickets, sino a todes les estudiantes que se presenten con libreta de forma gratuita, ya que muches dependen de trabajos precarizados o informales y no tendrán ingresos.

Planteamos, además, que los recursos humanos, tecnológicos y materiales de la UNLP sean puestos en función de combatir la propagación del coronavirus. Por ejemplo, tomando los recaudos necesarios, la Universidad debería estar al servicio de la producción de elementos de higiene, como el alcohol en gel y el jabón para una distribución masiva, y que se ponga a los laboratorios de las Facultades a trabajar en los test de detección del coronavirus, una medida elemental.

Por último, reclamamos que se garantice la salubridad e higiene en todas las dependencias de la UNLP, y que cesen todas las tareas que no sean esenciales, sin perjuicio a los salarios y puestos de trabajo, ya que la suspensión de clases no ha sido acompañada del cierre de las oficinas administrativas y laboratorios, que siguen agrupando una cantidad de gente y poniendo en circulación una cantidad importante de personas.

 

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