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18 de marzo de 2020

Los monotributistas frente al CoViD-19: necesitamos medidas de emergencia

Por Viole Ta

Las medidas anunciadas por el gobierno, el pasado domingo, para contener los efectos del coronavirus no solo resultan insuficientes para dar respuesta a la situación crítica que se encuentran atravesando los trabajadores en general, sino que refuerzan las condiciones de precarización en la cual se encuentran inmersos los cientos de miles de trabajadores monotributistas que realizan su labor de manera independiente (freelance) o bajo contratos en ámbitos privados o con el mismo Estado.

El discurso, más que contradictorio de Alberto Fernández, no hizo otra cosa que sembrar el pánico entre los trabajadores bajo esta forma precaria de contratación. Ni hablar de los trabajadores que directamente se encuentran realizando su oficio en negro, sin siquiera estar enrolados en el monotributo. Esto no resulta menor, ya que para la gran mayoría la ecuación es muy simple: cuando no se trabaja, no se cobra un solo peso, siendo que los ingresos están directamente asociados a la facturación. Estamos en presencia de inminentes situaciones de desempleo o de caída abrupta de las fuentes de ingreso.

Mientras los anuncios oficiales apuntaron a dar tranquilidad a distintitos sectores empresariales a partir de subsidios las cargas patronales o líneas de crédito flexibles para las empresas, no hay ninguna política que apunte a subsanar la situación de los trabajadores bajo el régimen de monotributistas. La situación es aún de mayor gravedad ya que el régimen impositivo del monotributo implica que, aunque la facturación sea por debajo de lo establecido por la categoría o directamente nula, las cargas que pesan sobre el trabajador deben ser tributadas de igual manera.

No se encuentran exentos de esta lógica quienes se encuentran como monotributistas en una relación laboral “encubierta”. En el caso de los estatales –quienes forman una cuantiosa parte de la planta de trabajadores- el régimen de licencias para los grupos de riesgo o quienes tengan hijos en edad escolar quedó a merced del designio y voluntad de cada área y funcionario. Incluso cuando desde el propio ejecutivo se “recomendó” el trabajo desde el domicilio para aminorar la circulación de personas, no se estableció qué sucede con los trabajadores que se encuentran fuera de convenio. Lo mismo sucede en el caso de los trabajadores monotrbutistas de los sectores privados, que más allá de las “recomendaciones” del gobierno, al no establecer su modalidad de instrumentación y siendo que en sus contratos no se establecen los regímenes de licencias ni indemnizaciones, resultan el primer eslabón en materia de ajuste.

La falta de cobertura de las obras sociales representa otra de las aristas más crudas de esta precarización. En épocas donde se pone de manifiesto el colapso y vaciamiento del sistema público de salud -como quedó demostrado en el Hospital Argerich hace tan solo una semana con el primer caso mortal del coronavirus- pone un riesgo real a los trabajadores que se encuentran fuera de convenio, siendo que no suelen ser amparados por las obras sociales de los gremios en los cuales desempeñan sus tareas.

Sin dudas las medidas y el programa para enfrentar la crisis que genera el virus implica avanzar contra la orientación social regida por los intereses empresariales y el pago de la deuda, cosa que el gobierno de Fernández no está dispuesto a hacer.

Desde el Partido Obrero y con nuestras múltiples organizaciones que nuclean trabajadores monotributistas (prestadores, músicos, repartidores, estatales, municipales, etc.) hemos intervenido activamente en cada uno de los procesos de organización de trabajadores monotributistas. Formamos parte del espacio de Monotributistas Organizados que ha estado a la cabeza por la lucha contra el aumento del 51% del impuesto del monotributo a principios de este año, a través de diversas movilizaciones y asambleas, al punto de arrancarle una reunión por esta cuestión a funcionarios del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, no nos han dado respuesta alguna y ni siquiera han convocado a la nueva reunión que habían prometido.

En el día de ayer se elaboró un petitorio que ya está alcanzando las casi 30.000 firmas, reclamando la bonificación del monotributo en su totalidad, durante la cuarentena, para todos los trabajadores monotributistas; seguro de desempleo para los trabajadores monotributistas independientes y licencias pagas para los contratados en relación de dependencia encubierta, mientras dure la emergencia sanitaria; cobertura inmediata e irrestricta por parte de las obras sociales a todos los trabajadores monotributistas, cualquiera sea su actual situación fiscal; cumplimiento inmediato de la mesa de trabajo por parte de los funcionarios del Ministerio de Trabajo y que pongan fecha para su realización.

En un marco internacional de bancarrota capitalista, con históricas caídas estrepitosas de la bolsa y alertas de epidemias y pandemias, los recursos no tienen que orientarse al pago de la deuda. No podemos ser los trabajadores los que paguemos el costo de la crisis.

 

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