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18 de marzo de 2020

José C. Paz: presentan centro de atención para casos de coronavirus en medio del deterioro de la salud pública

En el día hoy el gobernador Axel Kicillof, junto al intendente de José C. Paz Mario Ishii, anunciaron la apertura del CEPA (Centro de Emergencia para la Atención de la Pandemia), en el distrito, en el marco de las políticas de atención sanitaria contra el coronavirus. La iniciativa se da en medio de una crisis sanitaria en la provincia y el distrito signada por el vaciamiento presupuestario y la falta de insumos, equipamiento y profesionales, para atender las necesidades de la región.

El gobernador presentó la iniciativa como una ampliación del servicio de salud bonaerense, pero evitó señalar la crisis de salud que padecemos los vecinos paceños.  
José C. Paz cuanta con el hospital provincial Mercante, donde los trabajadores y vecinos han protagonizado innumerables denuncias por la falta de insumos y la insuficiencia de camas y presupuesto. La desidia llego a punto de derrumbarse uno de los techos de sala de internación.

Por su parte, los servicios municipales de salud, CAPS (Centro de Atención Primaria de Salud), sufren los reiterados intentos de cierre, los cuales son resistidos por los vecinos desde hace cuatro años. Según el relevamiento hecho por el movimiento No al Cierre de las Salitas, hoy los centros no cuentan con las vacunas contra la gripe y ninguna de las aprobadas por el Calendario Nacional de Vacunación. Hay faltantes de médicos e insumos de limpieza.

En cuanto a las medidas de asistencia a los barrios más carenciados, Kicillof se refirió únicamente a que las escuelas estarán abiertas para garantizar el almuerzo de los alumnos. José C. Paz cuenta con innumerables escuelas que no poseen las mínimas condiciones de higiene, cuentan con falta de agua, baños estropeados, etc. A esta situación se suma las reiteradas inundaciones, que debido a la ausencia de obras hídricas terminan recrudeciendo las condiciones de hacinamiento y la falta de servicios básicos en los barrios, y promoviendo la propagación de otras amenazas a la salud como el dengue.

Para que la apertura de la CEPA sea una real ampliación del servicio de salud, para el control y combate contra los efectos del virus COVID-19, deben ponerse en funcionamiento los servicios de salud provincial y municipal; asistir a los barrios más carenciados con los productos de higiene de primera necesidad; restablecer las obras hídricas para terminar con las inundaciones; así como también establecer un subsidio a los miles de trabajadores por cuenta propia y en negro que no tiene la posibilidad de parar en miras al cuidado de su salud, hijos y ancianos, a su cargo.

El Estado debe garantizar los recursos necesarios para emprender urgentemente estas tareas en defensa de la salud y la vida de la población.

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